El frío y los perros

jueves, 28 de marzo de 2019 · 00:00
Las bajas temperaturas obligan a hacer cambios en la rutina de las personas y también de los animales. Algunas claves para que nuestros perros puedan pasar el invierno Comenzó la época en que baja la temperatura y muchas veces no se puede conocer cómo sienten el frío las mascotas. Según un informe que publicó el diario La Nación, hay razas que sufren más que otras las consecuencias del clima gélido. "Los perros están mejor preparados para tolerar el frío que las personas, ya que poseen una cobertura pilosa completa", explicó a ese medio el veterinario Gastón Pinard. Sí es una realidad que hay razas más friolentas que otras. Por ejemplo: chihuahua, pincher, dachshund ("salchicha") y las razas sin manto piloso como el crestado chino, el pila o el xoloitzcuintle. Los perros de patas cortas son más susceptibles a las bajas temperaturas. Se enfrían más rápido porque sus vientres y cuerpos suelen entrar en contacto con el suelo, que en muchos lugares podría estar cubierto de nieve, rocío o escarcha, indica la Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA). Otro factor a tener en cuenta es el color del pelaje: los perros de pelo oscuro pueden absorber cantidades significativas de calor del sol, manteniéndolos más calentitos en comparación con los perros cuyo pelaje es claro.   Frío y enfermedades Las mascotas con diabetes, enfermedad cardíaca, renal o desequilibrios hormonales (como la enfermedad de Cushing) pueden tener dificultades para regular la temperatura de su cuerpo y serían más susceptibles a los problemas causados por las temperaturas extremas. Lo mismo sucede con las mascotas muy jóvenes y muy viejas, dice la AVMA. Asimismo, los perros con artritis podrían sentir más dolor osteoarticular durante el invierno, afirma Pinard.   Recomendaciones En primer lugar, para darse cuenta si el perro tiene frío, hay que saber que exterioriza con los mismos signos de las personas, tales como temblores, acurrucamiento y aumento de la actividad física. Como recomendación, hay que aportar más calorías que lo habitual. Se estima que el incremento de la ración debe ser de un 10% más. Otras recomendaciones son: -Los cachorros y los perros de edad avanzada deberían dormir abrigados y, dentro de lo posible, en el interior de la vivienda. -Los perros adultos pueden dormir "afuera". Eso sí: en lugares protegidos del viento y de la lluvia y con mantas u otros aislantes del suelo. -Proveerlos con agua fresca (no helada) y alimento. -Las estufas y otros calentadores deben evitarse por el riesgo de quemaduras o incendios. -Nunca pelar a los perros en invierno. De ser necesario, se les puede cortar apenas su pelo. -Bañarlos lo menos posible durante los períodos de frío. Según la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA), higienizarlos con demasiada frecuencia puede eliminar aceites esenciales de la piel y aumentar la posibilidad de desarrollar piel seca y escamosa.