El duelo por perder a un animal

jueves, 28 de marzo de 2019 · 00:00
La compañía que representa un perro o un gato para los adultos mayores es única, máxime si viven solos. Por eso, en varios ámbitos académicas se están planteando cómo contener a los más grandes de la familia que han perdido a su mascota Lo primero que hay que tener en claro cuando mueren las mascotas de las personas mayores es que hay que respetar su duelo. En general, los grupos sociales, ya sea amigos o familia, minimizan el dolor de la pérdida de un animal, pero si se tiene en cuenta que en muchos casos son la única compañía, se puede llegar a entender que el adulto está pasando por un momento real de dolor. Otra recomendación en la que coinciden los especialistas es que no hay que procurar en lo inmediato remplazar la mascota fallecida por otra. Cada perro y cada gato es único y en consecuencia, la relación que establecen entre ellos así lo es. La veterinaria Daniela Peñaranda escribió un artículo sobre el tema en el que destaca que “los animales ocupan un lugar muy importante dentro del núcleo familiar considerándose como un integrante más, incluso para algunas personas estos seres de cuatro patas son su única familia. Pero, ¿qué pasa cuando ya no están? ¿Cómo afrontar su ausencia y comenzar una nueva vida sin ellos? Cada proceso de duelo es totalmente diferente al otro, pero existe un abanico de posibilidades para salir de ese difícil momento. Dentro del proceso de duelo es normal sentir tristeza, enfado, culpa, autorreproche, ansiedad, soledad, fatiga, impotencia, shock, anhelo, alivio, vacío en el estómago, opresión en el pecho, opresión en la garganta, falta de aire, falta de energía o sequedad de la boca, entre otros. Estar triste por un animal, no querer ir a trabajar o no comer puede sonar ridículo y sin sentido para quienes no tienen mascotas, pero hay que tener en cuenta que cualquier tipo de pérdida genera un estado de duelo de mayor o menor intensidad según sea el caso. Lo más importante es saber vivirlo y superarlo. Vamos a saber que superamos la pérdida cuando logremos hablar y pensar en nuestra mascota sin ningún tipo de tristeza, remordimiento o culpa. Por el contrario, cuando lo hagamos con alegría y agradecimiento por todos los momentos vividos sabremos que ya es un momento superado. En ocasiones el camino es largo antes de llegar a este punto y factores como: el paso del tiempo, el contar con un apoyo en el entorno social y mantener los hábitos de vida saludables, hace que las personas superen el duelo con mayor facilidad. Sin embargo, dependiendo del impacto que cause la muerte en la persona afectada, el tiempo de recuperación puede tardar meses o hasta un año”, indicó.   Recomendaciones Si bien cada caso es único y cada familia “es un mundo”, es bueno conocer algunas reglas para cuando el mayor de la casa sufre por la muerte de su mascota: -Darse el tiempo para superar la pérdida. Algunas personas necesitan más tiempo que otras, la duración del proceso es totalmente personal. -Permitirse sentir el dolor de la situación llorar, estar tristes, vivir la ausencia. -Hablar de lo sucedido, expresar lo que estamos sintiendo y evitar alejarse de los amigos. En ocasiones es complicado encontrar personas que entiendan o estén dispuestas a escuchar y acompañarnos en esta etapa del duelo. Sin embargo, es importante hablar del tema. Una opción es asistir a grupos de apoyo. -Compartir con la familia y amigos, no alejarse de la sociedad, intentar continuar con las actividades diarias e incluso realizar nuevas rutinas o hobbies. -Buscar ayuda con psicólogos o terapeutas. -Agradecer infinitamente todo lo bueno, que trajo ese animal a nuestra vida, y comenzar a organizar la vida sin él. -Recordar por medio de fotos, videos es otra manera de “sacar” esos sentimientos incluso a algunas personas les funciona armar un álbum de fotos o donar las cosas de su mascota a una fundación. “Vale la pena insistir y aconsejar que la aceptación de la muerte, su superación, el saber vivir esa pérdida, no es tan fácil como un borrón y cuenta nueva, el olvido no es buena manera de asumir la muerte de un ser querido. La mejor manera de hacerlo es recordar el tiempo gratamente compartido”, concluyó la especialista.  

Estudios sobre la pérdida

En 1988, Sandra Barker, directora del Center for Human-Animal Interaction de la Escuela de Medicina de Virginia, realizó un estudio en el que se mostraba cómo algunas personas percibían la relación con su mascota de manera más cercana que el vínculo con sus parientes. Los sujetos tenían que representar a su familia mediante símbolos, y muchos de ellos situaron a su perro más próximo a ellos. Según un estudio de la Revista Canadiense de Veterinaria, el 50% de las personas que perdieron a su mascota opinaba que la sociedad no valoraba que ese fallecimiento fuera digno de poder vivir un proceso de duelo. Como conclusión, la psicóloga Sandra Sánchez comparte un consejo: "Cuando un paciente me dice que nunca podrá superarlo, siempre le explico esta historia: ‘Imagínate que yo dijera que este calor es insoportable, que jamás volverá el invierno'. Seguramente me responderías que es absurdo decir algo así, que el invierno siempre llega’. Con el duelo sucede lo mismo. Hay que darse tiempo".