En honor al felino

jueves, 21 de febrero de 2019 · 00:00
Ayer fue el Día Internacional del Gato y hubo celebraciones en todo el mundo. Lo más repetido fue recalcar las razones científicas para tener uno en casa Es tan importante el gato en el mundo que ayer se celebró uno de los tres días internacionales que tiene. Sí, el 20 de febrero es el Día del Gato, por eso en diferentes portales web y en todas las redes sociales se multiplicaron los saludos para el minino de la casa. Entre lo más repetido se contaron las razones para tener en casa uno de estos animales tan enigmáticos y emblemáticos en la historia de la Humanidad. Y entre esas razones están también las científicas, para “amar aún más a tu gato”, tal como señaló una lectora del suple. Es que más allá de ser animales intuitivos, independientes y muy inteligentes, los felinos pueden traer varios beneficios a tu vida. Y está comprobado que no solo hará más divertidos tus días con su agilidad e inteligencia, además traerán beneficios a tu salud que están respaldados científicamente.   1) A relajarse De acuerdo a la publicación Scientific American el ronroneo de tu gatito está íntimamente relacionado a un proceso terapéutico que te ayuda a mejorar el estado de tus músculos y huesos, esto debido al poder relajante que produce el “pwrrr” de tu felino.   2) A dormir mejor Otra ventaja que tendrás al ser dueño de un gato es que tu calidad del sueño mejorará considerablemente, de acuerdo a un estudio realizado por la Mayo Clinic Center for Sleep Medicine se confirmó que el 41% de las personas entrevistadas indicaron que dormían mejor cuando sus gatos estaban con ellos, esto porque la textura de sus mascotas les recordaba a un oso de felpa para abrazar mientras descansaban.   3) Niños con autismo En el caso de los niños con autismo, tener a un gato puede ayudarlos considerablemente a mejorar su desarrollo y socialización, esto es expuesto en un estudio que se realizó en Francia en 2012 y que analizó a 40 niños autistas y a sus mascotas. En dicha investigación los científicos descubrieron que los infantes se sentían más tranquilos y podían socializar con más facilidad que los que no tenían mascota. Esto está relacionado con el incremento en la producción de oxitocina.   4) Disminuyen la ansiedad Si de plano la vida no te da para tener un gato, puedes ver videos de gatitos desde tu computadora, teléfono o tablet e igualmente tendrás beneficios. Esto lo postula la universidad de Indiana, en una investigación que reveló que ver a estos pequeños en la pantalla produce efectos positivos en las personas y las sensaciones de ansiedad y soledad disminuyen considerablemente.   5) Antidepresivos Acariciar a tu gato puede ser el mejor antidepresivo, pues mejora tu estado de ánimo y aleja el sentimiento de depresión. Además de su compañía, los felinos posibilitan la continuidad de la rutina diaria e inspiran tranquilidad, una cualidad que los destaca.   Estos beneficios ya fueron repasados por este suple, aunque las razones fueron las vedettes en el “Día del Gato”, que algunos todavía celebran.  

Ya lo escribió Neruda

  Los animales fueron imperfectos, largos de cola, tristes de cabeza. Poco a poco se fueron componiendo, haciéndose paisaje, adquiriendo lunares, gracia, vuelo. El gato, solo el gato apareció completo y orgulloso: nació completamente terminado, camina solo y sabe lo que quiere.   El hombre quiere ser pescado y pájaro, la serpiente quisiera tener alas, el perro es un león desorientado, el ingeniero quiere ser poeta, la mosca estudia para golondrina, el poeta trata de imitar la mosca, pero el gato quiere ser solo gato y todo gato es gato desde bigote a cola, desde presentimiento a rata viva, desde la noche hasta sus ojos de oro.   No hay unidad como él, no tienen la luna ni la flor tal contextura: es una sola cosa como el sol o el topacio, y la elástica línea en su contorno firme y sutil es como la línea de la proa de una nave. Sus ojos amarillos dejaron una sola ranura para echar las monedas de la noche.   Oh pequeño emperador sin orbe, conquistador sin patria, mínimo tigre de salón, nupcial sultán del cielo de las tejas eróticas, el viento del amor en la intemperie reclamas cuando pasas y posas cuatro pies delicados en el suelo, oliendo, desconfiando de todo lo terrestre, porque todo es inmundo para el inmaculado pie del gato.   Oh fiera independiente de la casa, arrogante vestigio de la noche, perezoso, gimnástico y ajeno, profundísimo gato, policía secreta de las habitaciones, insignia de un desaparecido terciopelo, seguramente no hay enigma en tu manera, tal vez no eres misterio, todo el mundo te sabe y perteneces al habitante menos misterioso, tal vez todos lo creen, todos se creen dueños, propietarios, tíos de gatos, compañeros, colegas, discípulos o amigos de su gato.   Yo no. Yo no suscribo. Yo no conozco al gato. Todo lo sé, la vida y su archipiélago, el mar y la ciudad incalculable, la botánica, el gineceo con sus extravíos, el por y el menos de la matemática, los embudos volcánicos del mundo, la cáscara irreal del cocodrilo, la bondad ignorada del bombero, el atavismo azul del sacerdote, pero no puedo descifrar un gato. Mi razón resbaló en su indiferencia, sus ojos tienen números de oro.   Oda al gato - Pablo Neruda