La lucha de Ramón
El conocido “ pichu del parador fue rescatado con problemas de salud. La proteccionista Silvina Gómez contó el desafío que significa salvar a este perro que necesita una ayuda y algo más que una casaLa proteccionista Silvina Gómez tiene historias diarias que emocionan cuando se trata de los perros callejeros. Y en ese aspecto, no se cansa de plasmarlas por las redes o con textos que despiertan diferentes sensaciones, según la situación de cada rescatado.
En los últimos días, sacó a la luz el caso Ramón.
Se trata de un perro conocido para quienes circulan el parador frente a la autopista; un animal viejo, bueno y que quedó desamparado y enfermo, en una situación que lastima.
“Las cosas no siempre salen como uno quiere o las espera, a veces lo injusto duele y la realidad no es la que se desea”, explicó Silvina.
Gómez detalló que mandó a hacer estudios sobre la situación del perro, que fue encontrado con sangre en sus fosas nasales.
“Tristemente los resultados arrojaron que Ramón no tiene los cornetes, los cuales son una estructura normal que debe tener para el buen funcionamiento de la mucosidad, por eso él no la retiene y se le cae, por eso también la sangre, ya que esa parte esta toda comida”, indicó.
“Ahora hay que ver porque le encontraron una masa dentro del hocico; mandamos la muestra para hacer una biopsia -la cual demora de 15 a 20 días- y no sabemos si es un tumor o qué puede ser, quizás algo viejo que nunca se trató o algo de ahora, no sabemos; hay que esperar, mientras tanto sigue con antibióticos y corticoides hasta tener los resultados... No está fácil el tema”, amplió Silvina.
Mientras tanto, la incertidumbre va más allá del estado de salud.
“No era lo esperado, pero aquí estamos, la seguimos luchando, nos da miedo, no lo vamos a negar, el pensar en su adopción, en que alguien lo quiera y lo acepte como es”, explicó Silvina, a través de Facebook.
En ese aspecto, le escribió también al resto de los proteccionistas que dan una mano.
“En algún momento su provisorio va a terminar y no sabremos qué hacer, es todo un desafío, lo admito, pero gracias a Dios están ustedes, que sé que no nos van abandonar, que nos ayudan con los gastos, con el traslado y con lo que el gordo necesita, por ahora le estamos dando balanceado con carne que compramos para que engorde y agarre más fuerzas, tiene mucho apetito... El sigue tranquilo y es un pichu muy dulce”, reveló.
Además, reconoció que “este caso es todo un desafío, pero no tenemos otra, el es un ángel y se merece lo mejor porque los años pesan cuando se pasan en soledad, el ya no lo está; entre todos lo vamos a cuidar”.
Acá está él
Gómez sumó un texto emotivo a la historia de Ramón.
Con el título “Acá está él, Ramón (el pichu del parador)”, dejó este mensaje:
“El es de los que no hacen ruido, de los que viven en el silencio con sus patitas cansadas y su almita lastimada, descansando bajo la sombra de aquel lugar prestado.
Lento, tranquilo, como quien quiere ocultar su presencia, no sé si por miedo o porque nunca nadie le dio importancia, quizás se acostumbró a estar de más en todos lados, quizás lo abandonaron o tal vez es uno más de los tantos que pasan por esta vida sin ser observados.
Tiene muchos años, muchos, su pelaje, sus párpados bajos, hacen cuenta de la mala realidad que le ha tocado.
Ver a Ramón no es ver a un perro más, porque yo no pienso si en la calle hay uno o 10 o 100 perros ‘vagando’, pienso en el dolor que llevan por ser tan ignorados.
Y me enojo, lloro, y como un niño pataleo cuando veo a un ser inocente sufrir tanto.
Ramón vive y vivió en el silencio, quiero que sea feliz, que corra, que ladre, que cure su cuerpito y su corazón, que borre las heridas que deja el desamor, quiero verlo gordito y con su pelo brillar, un perro tan hermoso no debe volver a estar triste jamás.
Vamos, mi viejo Ramón; muchos años para ser un fiel compañero te quedan y sé que la vida siempre da una oportunidad y vos la vas a tener; porque ¡te merecés que te quieran y te cuiden de verdad! Sigue así, tranquilo y ya verás, tus ganas de tener una familia, en cualquier momento lo vas a lograr.
No bajemos los brazos, mi viejo Ramón”.
Para ayudar al animal, la proteccionista dejó un número: 353-4129881.
