De terror
La Policía brasileña desarticuló el fin de semana una sangrienta pelea internacional de perros de raza pitbull en Mairiporá, zona rural de San Pablo, Brasil, en un operativo que dejó más de 40 arrestados. Se encontraron animales en condiciones deplorables: desnutridos, ensangrentados y golpeados.
“Era una escena de terror”, describió el comisario Matheus Laiola. “Con 13 años en la Policía nunca había visto una situación así. Había perros muertos, perros heridos. El perro que había muerto estaba siendo asado para comer, era una escena de terror”, contó el policía, totalmente indignado.
Las autoridades dieron con la macabra escena gracias a una denuncia anónima, donde se alertaba que una granja se había convertido en un sangriento ring de pelea y que contaba con alto nivel de organización. El año pasado se realizó dicho evento en República Dominicana.
Los pitbull eran sometidos a un cruel maltrato que consistía en privarlos de comida y agua. “Presumimos que era para que estuviesen muy estresados para luchar”, comentó Laiola.
Las desgarradoras imágenes muestran a un perro agonizando y otro con el hocico en carne viva. Un veterinario fue detenido en el instante en que intentaba reanimar a un can que había sido forzado a un voraz duelo esa misma noche.
En la granja ubicada en Brasil se atrapó a un norteamericano que hacía el papel de juez de la pelea. Laiola contó que las apuestas se realizaban virtualmente y que participaban otros países. Durante el operativo se recuperaron 47 mil reales (USD11.750), pero se cree que no es todo el dinero movilizado.
Uno de los perros estaba valorado en 200 mil reales (USD50 mil).
De todo el mundo
Personas de todo el mundo apostaban a las peleas vía Internet, agregó la Policía, que proporcionó fotografías y tomas de video en las que se veía a animales desnutridos, con heridas sangrientas en el rostro. Uno de los perros, tendido sobre una tabla de planchar, parecía incapaz de levantarse.
La investigación comenzó cuando la Policía se enfocó en un criador y un entrenador canino en el estado de Paraná, señalaron las autoridades. Los agentes siguieron a los dos sospechosos a San Pablo y solicitaron refuerzos a la Policía estatal antes de efectuar los arrestos.
Casi todos los sospechosos pagaron una fianza y a los extranjeros se les prohibió salir de Brasil, señaló el portal noticioso local G1. Un juez impidió la liberación del hombre acusado de organizar el evento.
