El engaño por un gato
La aerolínea rusa Aeroflot le sacó todas las millas acumuladas a un pasajero el martes, luego de que éste engañara a la empresa para llevar a bordo su gato.
La sanción fue por haber intercambiado a su pesada mascota, al momento de la facturación, por una más liviana, para poder llevarla en la cabina junto a él.
Mikhail Galine, el pasajero ruso de 34 años, contó la semana pasada en Facebook su plan para colar a su gato en el avión. Víctor, el felino, había sido calificado como demasiado pesado en Moscú para ser aceptado en cabina para el segundo tramo de un vuelo desde Letonia a Vladivostok, en el Lejano Oriente.
"El animal pesaba más de 10 kilos, un peso no autorizado en cabina", mientras que el límite en la compañía rusa es de 8 kilos para el tramo de vuelo interno, explicó el joven. Galine prefirió perder su vuelo y se quedó en Moscú. Durante su estadía, encontró a una pareja que tenía un gato muy parecido al suyo y que pesaba menos, por lo que acordaron que en el momento del check in harían un intercambio.
Al día siguiente volvió al aeropuerto con su gato, el doble del gato y sus propietarios. De esta forma, el hombre logró registrarse en clase ejecutiva después del "éxito de la operación de sustitución de Víctor, el gato gordo, por Phoebe, el gatito miniatura". Posteriormente, el joven reveló la estrategia que utilizó y compartió a una foto de su mascota relajada en el avión con una copa de champán a su lado.
Al principio, Aeroflot no se dio cuenta de la trampa que hizo el joven, pero luego le dijo a la agencia AFP que había abierto una investigación. Una imagen de video de vigilancia demostró que Víctor había sido intercambiado "por un animal similar de siete kilos", precisó la empresa rusa.
