Amor animal

Como si fuera de El Potrerito de Villa María, Greta Thunberg, la famosa chica con síndrome de Asperger que retó a los líderes del cambio climático, dice que se refugia en sus animales para encontrarse mejor. Un caballo es su inspiración

Greta Tintin Eleonora Ernman Thunberg, nacida en Estocolmo, Suecia, el 3 de enero de 2003, saltó a la consideración mundial cuando el mes pasado les cantó las cuarenta a los líderes en la ONU, hablando sobre el cambio climático: “Ustedes me han robado mis sueños y mi niñez con sus palabras vacías”, afirmó.

A los 11 años, Greta Thunberg cayó en una depresión tan fuerte que dejó de comer y, según una entrevista que le dio a The New York Times, su cuerpo dejó de crecer. En 2018, le contó a Christiane Amanpour, de CNN, que esa depresión se debió a que, por cuenta de sus profesoras de colegio se enteró de que existía algo llamado “cambio climático” y, desde entonces, su vida y la de su familia dio un giro radical: se volvieron veganos -aunque Greta le contó a The New York Times que su mamá a veces come queso en las noches, “para que yo no pueda verla”- y dejaron de volar en avión -por cuenta de la huella de carbono-, algo que afectó en gran medida la carrera artística de su mamá.

Greta es la hija mayor de dos del actor sueco Svante Thunberg y de la cantante de ópera Malena Ernman, que representó a Suecia en el exitoso show de televisión Eurovision Song Contest 2009 en Moscú -su canción más popular es La Voix-.

Para muchos, tomar estas decisiones para cuidar el planeta pueden sonar algo extremas, pero para Greta son apenas naturales. Ella vive dentro de una lógica extrema producto de un diagnóstico que padece, el síndrome de Asperger: “Me hace trabajar un poco diferente. Pienso de manera diferente. Mi diagnóstico definitivamente me ha ayudado a mantener este enfoque. Cuando estás interesado en algo, simplemente continúas leyendo y te sientes muy concentrado”, le dijo a CNN.

No obstante ello, ella siente que son los animales quienes le traen la paz.

En su casa tiene dos perros grandes que no se le despegan. Y una de las razones más grandes de sus ganas de volver siempre a casa es un caballo que comparte con amigos en un refugio.

Greta siempre dijo que acariciar o cepillar al caballo le transmite “la mejor tranquilidad”.

En ese sentido, vale recordar que hace tiempo algunos villamarienses insisten en remarcar esa relevancia que tiene el equino sobre la salud de las personas.

Tanto desde El Potrerito, con Natalia Videla concientizando permanentemente, como la Fundación Las Casuarinas, por ejemplo, suelen apuntar a la importancia de la equinoterapia, pero sobre todo, a lo necesario que resulta quedarse con el caballo un tiempo a solas, recibiendo su paz, eso que a Greta le hace tan bien.

El equino de la chica se llama Freyja y es quizás su mayor inspiración. Sí, justo ella, que cuida el planeta y aprovecha para decirle a los poderosos lo mal que nos comportamos en ese aspecto.

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