Entre Perros y Gatos

Una familia interespecie

Vanina y Javier tuvieron a Eluney, una beba que va conociendo el mundo a través de sus siete hermanos perrunos, que debieron ser asistidos hasta con flores de Bach para adaptarse a la nueva integrante. La mamá cuenta la experiencia sobre esta forma de vida que crece cada vez más

En los últimos años, la configuración de familias trascendió y se adaptó al nuevo contexto social. De entre todas las formas familiares contemporáneas, la de interespecies es la que más sorprende.

Hoy es muy común entre parejas que no desean o no pueden concebir y también entre personas solas y de la tercera edad.

Vanina García y Javier Secondi son los  flamantes papás de Eluney, la beba de 2 meses es -para los registros civiles- la primera y única hija de esta pareja, pero más allá de los papeles, ellos dicen otra cosa. Visitamos a esta familia interespecie para que nos cuenten de qué se trata.

Para poder entender de qué hablamos, ¿cómo definirían ustedes a una familia?

“Para nosotros la familia somos nosotros, y nosotros es manada. En nuestra manada somos 10, siete cuadrúpedos y tres bípedos. Ellos son nuestros hijos”, dice Vanina,  mientras señala a cuatro mirones que están a mis pies.

-¿Y cómo se empieza a conformar esta familia?

-Cuando nos conocimos con Javier yo ya tenía mis dos hijos mayores, somos una familia ensamblada, con los míos y los nuestros. Drako de 14 años y Kefrén de 10, luego vino Arena, que es nuestra primera hija en conjunto, después de Guara, cuando llegamos a Villa María apareció Sara, Hércules y la manada de siete se completa con Fatiga.  Cuando nos enteramos de que Eluney nos había elegido como padres, lo primero que pensamos fue... ¡ahora vamos a ser 10!”.

-¿Esperaban la llegada de uno más a esta manada?

-No solo la esperábamos, la deseábamos, mucho, así que empezamos a preparar a los hermanos, iba a ser un cambio muy grande. De estar todo el día los dos abocados a ellos, de repente, en pocos meses mamá iba a tener que dedicarse casi full time a la nueva integrante y había que prepararse,  porque con siete hijos cuadrúpedos necesitás un poco organizar la situación familiar, la dinámica, si no, es un caos.

Durante el embarazo, Arena y Hércules (privilegiados que cohabitan en la casa), que son los más intensos, bueno, eso... se intensificó, de pedir más upa, de estar más encima de Vani, a papá lo dejaron un poco de lado, incluso, Drako y Kefrén, que son los más grandes y están en el patio, ladraban pidiendo atención, no querían que les hablaran desde la cocina, querían a mamá allá, con ellos. Creemos que esa fue su forma de decirnos que sabían que algo estaba pasando.

El proceso dependió de la forma de ser de cada uno, Arena es reina y guerrera, puede ser muy intensa pero sumamente dulce, quiere llamar la atención, Fatiga y la Rubia, un poco más indiferentes, y Hércules, el mimado, siempre ahí, puro amor y respeto.

-¿Cómo fue prepararlos para  la llegada de Eluney?

-Les íbamos diciendo que iba a llegar un hermanito, le mostrábamos la panza, hubo una preparación, sobre todo a los cuatro que viven adentro para que no sintieran el desapego. También hicimos un acompañamiento con flores de Bach, en el medio nos mudamos de casa, para ello fue demasiado; venía el décimo integrante a  la manada que claramente no podíamos ponerlo en el garaje y hubo que hacer un cambio de hábitat.

Así que hubo un acompañamiento emocional con flores de Bach recetadas por su veterinaria, para que acepten los cambios lo más dulcemente posible.

-¿Qué hace ésta flor?

-Dependiendo de la que le receten, la flor permite aceptar. Nosotros le dimos Rescue Remedy y algunas otras mezclas de flores para aceptar cambios y transiciones con  serenidad, permite estar permeables a los cambios.

-Entonces ellos hacen terapias holísticas.

-Sí, su veterinaria, que además es su tía, Laura Bossini, hace homeopatía, ozonoterapia, acupuntura y flores de Bach. Así que siempre que tenemos una situación medio traumática la anclamos primero con flores. En Villa María tenemos una farmacia que se dedica a preparar tanto las flores como los glóbulos homeopáticos, Sole Abad es una genia, nos da mucha tranquilidad contar con ellas.

-¿Y cómo fue el primer día de Eluney en familia?

-Fue muy gracioso, me lo imaginaba totalmente distinto. Le dije a Javi ‘filmá todo’... Yo venía con la gorda y pensé que cuando  llegara de la clínica, imaginé que la iban a oler por todos lados, que iban a enloquecer, estuve todo el embarazo pensando e imaginando ese momento... Nada,  estaban tan eufóricos por vernos a nosotros que ni se enteraron que habíamos llegado con un ‘paquete’. Fue muy gracioso, esa noche cuando empezaron a escuchar los ruiditos de Eluney. Esta noche no dormimos nosotros, cada vez que escucharon sus gritos salían corriendo, imagínate cuatro perros corriendo por la casa, se escuchaba tucu-tuc-tucu las patitas en el suelo, y esas caritas de ‘no entendemos qué está pasando’. 

Con los días se fueron acostumbrando, funcionan como cualquier familia, cada uno tiene su carácter. Aquiles quiere jugar, le trae la pelota; Arena intensa como es quiere estar adentro del coche con ella, comerla a lengüetazos; Guara solo la mira, todos la huelen, los perros necesitan oler para acercarse la manada. En el día salen, hacen vida de perros en el patio y a la tardecita entran y uno por uno pasan a olerla, necesitan reunir de nuevo la manada, cuentan, ya estamos los 10 y entonces sí, a dormir”.

100%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia