¿Qué hacer con las mascotas en vacaciones?
jueves, 24 de enero de 2019 · 00:00
A la hora de planificar el merecido descanso, los mascoteros tienen que saber qué hacer con sus perros o gatos antes de armar la valija.
Una opción, es llevarlos, sabiendo que cada vez más, hay, como indica la nota principal de esta página, opciones de hoteles y alojamientos para ellos.
En el caso de que no viaje en auto, sino en un medio de transporte público, debe determinar cuál según la raza.
Si se decide por avión resulta fundamental la presentación de documentación que avale el estado clínico de la mascota. Tener al día las vacuna antirrábica y estar desparasitados son algunos de los requisitos que un veterinario matriculado tendrá que detallar en un certificado oficial. Esto es casi por igual en todas la aerolíneas aéreas que ofrecen el servicio.
El tamaño también suele ser conclusivo a la hora de decidir viajar con mascotas, ya que no deben sobrepasar entre los 7 y 9 kilos con contenedor incluido, eso variará según las normativas particulares de cada compañía. El uso del contenedor es obligatorio tanto en perros como en gatos y solo se permite viajar a los pies del pasajero aquellos perros de asistencia para personas con discapacidad visual, ceguera o sordera.
En este caso, la mascota deberá estar equipada con bozal, arnés adecuados y no podrá ocupar asiento.
Los que se quedan
Si, en cambio, opta por dejarlos, hay que saber algunos tips del comportamiento animal cuando pasan días sin ver a sus dueños.
“Lo ideal sería acostumbrar al animal a que se quede solo de a poco desde cachorro, sin reforzar la dependencia del animal hacia el dueño”, indicó Infobae.
La reacción variará según cuán acostumbrados estén a permanecer sin compañía durante períodos variables de tiempo. Generalmente, si ante la ausencia de sus propietarios tienen un buen comportamiento, no deberían presentarse cambios mientras se conserven rutinas de paseos, juegos y alimentación, en un ambiente enriquecido para que pueda explorar y divertirse.
Sin embargo algunos modifican su conducta cuando pasan algunos días sin sus dueños y lo manifiestan a través de un aumento de la actividad que los lleva a hacer destrozos e incluso ensuciar dentro de la vivienda, falta de apetito, conductas compulsivas como lamido repetitivo, ladridos, aullidos y gemidos en exceso.
La etóloga clínica Silvia Vai explicó a Infobae que es necesario diferenciar a los perros de los gatos en cuanto a sus comportamientos. "Los canes pertenecen a una especie social y no están preparados para permanecer muchas horas del día solos, mientras que los felinos son territoriales y establecen un lazo afectivo con su espacio propio, en remplazo del apego al grupo de las especies sociales. Por eso no es recomendable sacarlos de casa y lo mejor es que alguien vaya a verlos a su hogar", aseguró la especialista.