Rugby
“La Osa” Prone se fue con la guinda al cielo
El histórico exrugbier villamariense, falleció ayer a los 70 años. Fue un querido referente del San Martín y uno de los mejores de su generaciónSi alguien ingresa al San Martín Rugby Club podría encontrar en alguna mesa de la confitería una reunión de veteranos conversando y recordando torneos de otros tiempos. Si se detiene escuchar escuchará, casi con seguridad, el nombre de “la Osa” Prone, forward histórico de fines de los 70 y comienzos de los 80.
Ayer, apenas pasado el mediodía, José Luis Prone se convirtió en leyenda. Tenía 70 años y hacía unas semanas había estado internado por un problema de salud. Sus restos serán velados hoy hasta las 18, en la sala velatoria “Dalí”, Empresa Paviotti (casa central) y luego sus restos serán trasladados al Crematorio María del Rosario de San Nicolás.
“La Osa” Prone había nacido el 2 de marzo de 1956 y tenía tres hijos. Durante muchos años se desempeñó como trabajador en la unidad carcelaria local. También fue bañero, a las órdenes del recordado Juan Carlos Mulinetti. De su vida deportiva, se podrían escribir páginas y páginas de anécdotas e historias que surgen con solo mencionar su nombre. Prone fue una persona simple, reservada y, últimamente, algo solitario, que se llevó mil historias y anécdotas que lo convirtieron en un verdadero personaje de la ciudad. Como deportista unió a varias generaciones, y será recordado por siempre en el rugby villamariense. Su club de cuna fue el San Martín RC, donde integró durante años los equipos tricolores. Primero como juvenil, luego en la Primera División y también formó parte del seleccionado villamariense. Cuando San Martín se desarmó a comienzos de los 70, era todavía un juvenil. En ese momento, se va al Jockey, pero estuvo poco tiempo. Enseguida regresó a su club de origen, que a partir de 1973 retornó a los torneos de la Unión Cordobesa.
En 1977 y 1979 integra los equipos del Tricolor, que fueron campeones del ascenso. También fue titular el seleccionado villamariense, que el 27 de septiembre de 1975 enfrentó al de Córdoba, y perdió por 44-13.
Cumplió toda su carrera en el club, jugando principalmente de pilar, más de 3 que de 1; era muy fuerte, pero con mucha ductilidad y juego de mano, producto que había jugado mucho tiempo en tercera línea. Terminó su carrera con una lesión y eso hace que más tarde se jubilara. Más allá de eso jugaba en algunas ocasiones en los Mamuts (equipo de veteranos fusión de San Martín y Jockey). Algunos cuentan que lo hacía a escondidas, porque entendía que si lo descubrían, podía entenderse que estaba bien y podrían presionarlo para volver a su trabajo.
En los últimos tiempos, se refugió en un conocido bar-comedor de la calle San Luis al 1300, donde se lo encontraba casi todas las noches. Algunos fines de semana, compartía charlas con conocidos en otro espacio similar de calle Periodistas Argentinos, a metros de la Terminal.
Conocida la noticia del deceso de Prone, el presidente de San Martín RC, Raúl Franco, le dijo a elDiario: “Es una ingrata noticia. Desde muy chico estuvo ligado al club. Ha sido referente y ha participado en todos los equipos campeones de los años 70. Luego siguió vinculado al club, ayudando como mánager, o como encargado de los terceros tiempos. Siempre estuvo presente. No siguió deportivamente, ni como entrenador, ni nada por el estilo, pero tenía esa impronta de una amistad inquebrantable de una camada que fue, en definitiva, fue la que hizo resurgir al club en los 70”, finalizó “Cuchara” Franco.
También lo recordó uno de sus rivales, Daniel Climaco: “Fue un histórico pilar del Tricolor, “la Osa” fue referente y amigo. También fue miembro de los Mamuts, fusión de los veteranos de ambos clubes; con el que compartimos viajes y muchas historias”.
Por su parte, Eduardo “Lalo” Ángel Villegas contó: “Era considerado por todos como un gran jugador, reconocido y querido. Era duro dentro de la cancha, pero un tierno con los amigos y conocidos”. Además destacó: “Como jugador era versátil, dúctil; inicialmente jugó de tercera línea, pero luego lo hizo en primera línea, jugando de pilar con mucha destreza”, contó. “En la intimidad le decían Bonavena, por las características de sus cejas. Creo que le sobraba calidad para jugar en la Unión Cordobesa. No terminó yendo a las convocatorias de los seleccionados de la Unión Cordobesa para no tener problemas laborales. Una vez se había golpeado la rodilla, y le hacían problema. Por eso prefería seguir jugando en San Martín”, agregó.
“Era un muy buen tipo, excelente compañero y tenía una fortaleza increíble. La mayoría de los primeras líneas de su tiempo eran gordos. “La Osa” tenía un físico muy importante, un jugador de toda la cancha, que no se limitaba solo a empujar y obtener la pelota. Su virtud también la tenía en el juego”, contó.
Finalmente, señaló: “Por su tamaño le decían “La Osita”, un buen tipo, noble, amiguero, cariñoso, nunca te dejaba a pata, ni en la cancha, ni en la vida”.
