RUGBY / NICOLÁS FERREYRA Y FERNANDO BOAGLIO

Jockey despidió a dos históricos

El Fefe y el Gato jugaron su último partido oficial y el club les brindó un merecido reconocimiento en el partido con Tala, en el cual se retiraron ovacionados
miércoles, 29 de octubre de 2025 · 08:41

El rugby vivió una emotiva página el pasado sábado, con la despedida de las canchas (al menos como jugadores) de dos históricos del Jockey Club: Nicolás “Fefe” Ferreyra y Fernando “Gato” Boaglio. 

En el ingreso del equipo hubo un pasillo de juveniles del club y familiares que acompañaron el último ingreso de ambos, como jugadores. Fefe lo hizo acompañado por sus dos hijos. Luego, ambos se reunieron con sus familiares y un grupo de dirigentes del club, encabezados por el presidente Ricardo Pigni, realizaron una breve ceremonia, agradeciendo todo lo que le dieron al rugby del club y les entregaron una plaqueta recordatoria.

Ya en el partido, ambos fueron sustituidos antes del final, para recibir el último aplauso de hinchas, socios y también jugadores.

Posteriormente, ambos dialogaron con elDiario de las emociones de la jornada y de todo lo vivido en el rugby durante muchos años.

“Traté de pasarla bien, como dije antes, me siento un afortunado de, a mi edad, poder hacer lo que me gusta”. Fefe Ferreyra

“Agradecido a mi familia”

Fefe Ferreyra, apertura, de 41 años dejó una marca indeleble en el equipo durante dos décadas, más allá de alejarse un par de años para jugar en el exterior.

-¿Ya te cayó la ficha de que todo terminó?

-No, la verdad es que en la semana estuve tratando de separar lo personal de lo grupal, porque el grupal juega mucho. Entonces, fue complicado; creo que después, una vez que entramos a la cancha, tratamos de dejar todo, estar a la altura y, por suerte, se cumplió con el objetivo del plantel de estar en un Torneo del Interior el año que viene.

-Hace unos años, avisabas que dejabas, fuiste técnico del equipo y luego te picó el bichito por volver a jugar. ¿Qué balance se hace en este momento?

-La verdad es que no tengo nada más nada para dar. Los últimos 4 años fueron de mucho aprendizaje, experiencias hermosas, buenas y no tan buenas. Desde estar en una final hasta casi perder por un último puesto. Traté de pasarla bien, como dije antes, me siento un afortunado de, a mi edad poder hacer lo que me gusta; y, obviamente, muy agradecido a todo mi entorno (NdR: se emociona al mencionar), sin mis viejos, mi hermana y, sobre todo, la madre de mis hijos, esto es imposible.

-Fuiste referente del plantel, campeón con el club, jugaste algunas finales y varios torneos del Interior, fuiste protagonista de una generación de grandes jugadores, jugaste en Los Pumitas, jugaste en el exterior, fuiste goleador del torneo de Córdoba durante varios años.  ¿Le podés pedir algo más a este deporte?

-No, la verdad que no. Sobre todo, haber hecho lo que me gusta durante mucho tiempo, y por eso, como te dije antes, hubiese sido imposible sin mi familia al lado, por todo eso estoy muy agradecido.

-En el rugby se puede dejar de jugar, pero nunca alejarse del club. ¿Y ahora qué sigue?

-No sé. Ser hincha, seguro. Tal vez entrenaré alguna división, ya veré. Me lo quiero tomar con tranquilidad. Estos últimos años, para estar a la altura, le dediqué mucho tiempo. Se necesita mucho esfuerzo a mi edad para no pasar vergüenza. Ahora quiero estar tranquilo y ver qué onda. Obviamente, voy a estar acá y veré desde dónde aporto mi granito de arena.

“Tengo ganas de seguir vinculado porque son 16 años de estar siempre en este lugar... Va a costar no estar acá”. Gato Boaglio

“Las mejores sensaciones”

Fernando Boaglio ha sido un líder entre los forwards. Subió al plantel superior en 2010, justo la temporada siguiente que se consiguió el histórico título, pero ha sido parte de una verdadera “generación dorada” para el club.

-Estás viviendo un año particular. Hace poco te recibiste en la Universidad y ahora dejas el rugby. ¿Qué sensaciones hay de lo vivido en esta despedida?

-Sí, hace poco que me recibí, de Licenciado en Administración Rural, un poco tarde. Las sensaciones son las mejores, estoy muy contento de haber llegado hasta acá. Acarreo una lesión del hombro desde el año pasado, y este año tuve otro golpe fuerte, en el clásico contra San Martín. Cuando parecía que por esos dos golpes iba a tener que colgar los botines, tuve la convicción y las ganas de retirarme jugando, y no por un golpe o lesionado. Esto vale mucho si se hace después de tantos años, ¿no?

-Has sido parte de la generación más rica y recordada del club. Empezaste siendo muy pibe y te convertiste en protagonista y referente del plantel. ¿Te animás a hacer un balance?

-Soy contemporáneo del 2009, subí en el año 2010 al plantel superior y fueron 16 años de, como digo yo, siempre estar. Fue lo mejor y está muy bueno haber estado en cada grupo. Hemos ayudado a crecer a un montón de gente y los chicos que se fueron sumando le han hecho bien al plantel. En lo particular, me llevé bien con todos y me llevo muchos amigos. Y, en lo deportivo, siempre tratando de estar, algunos años con más protagonismo que otros, y que es algo propio por de la cantidad de gente que somos también. Pero siempre, siempre, dando la cara y lo mejor.

-En este recorrido en el club, de tantos años, te tocó ser compañero de tus mismos hermanos (Franco y Facundo). Esto también debe ser algo muy especial, compartir la misma pasión en familia.

-Sí, en dos temporadas, si mal no recuerdo, y luego fuimos compartiendo el equipo de primera los tres juntos. Después, compartimos el plantel superior, que es muy importante; eso, obviamente, nos unió como hermanos y ya más que hermanos, amigos. Compartimos mucho tiempo juntos y eso fue una sensación muy linda. Hasta el día de hoy, todavía, con Facundo compartimos la cancha.

-¿Vas a seguir vinculado al club de alguna manera?

-Vamos a ver. Seguramente siga vinculado de alguna forma en el club. Algún lugarcito me van a encontrar. Yo también tengo ganas de seguir vinculado porque son 16 años de hacer siempre lo mismo y cuesta… Va a costar no estar acá.

-La última pregunta tiene que ver más con el ámbito familiar. ¿Cómo son las reuniones de los domingos o las de fin de año, teniendo primos del otro lado (en el San Martín RC)?

-Todos los domingos se habla de dos temas principales: el club y el campo. Pero, sobre todo, el club. Y mis cuñadas, felices de escucharnos. Tenemos una relación muy amena con mis primos, con Mauricio De Zárate, que es uno de los entrenadores de San Martín. Hablamos, está todo más que bien, por sobre todo somos familia, que es lo principal y lo más importante”.

El cierre de cada charla fue idéntico para ambos jugadores, con un “simplemente gracias por todo lo que le dieron al rugby”.