Boxeo
El ring se quedó en silencio, murió Locomotora Oliveras
La jujeña Alejandra “la Locomotora” Oliveras murió ayer a los 47 años, tras haber sufrido hace dos semanas un accidente cerebrovascular (ACV) isquémico que la mantuvo internada en el Hospital José María Cullen, de la ciudad de Santa Fe.
La muerte de Oliveras, que fue séxtuple campeona del mundo, provocó un profundo pesar en el ambiente del deporte nacional y en especial en el boxeo.
La Locomotora Oliveras tuvo una estruendosa irrupción en el boxeo internacional, nueve meses después de hacerse profesional. El 30 de mayo de 2006 se subió al ring para ganarle a la mexicana Jackie Nava y consagrarse campeona Supergallo de la AMB, luego de noquearla en el octavo asalto, tras haberla enviado a la lona en dos ocasiones durante el segundo round.
Fue la primera vez que una argentina lograba un título fuera del país y lo hizo ante una de las mejores púgiles del momento.
Oliveras nació en El Carmen (Jujuy) el 20 de marzo de 1978, y se convirtió en una de las boxeadoras más destacadas de la historia del país. Con un estilo frontal, temperamental y aguerrido, se ganó el apodo de “Locomotora” y el cariño del público.
Fue campeona mundial en tres categorías diferentes y logró cinco cinturones en total, incluyendo los títulos Pluma (AMB y CMB), Supergallo (AMB), Ligero (OMB y CMB) y Superpluma (WPC). Por ser la única boxeadora en el mundo en haber logrado cuatro coronas en diferentes divisiones de peso en su momento, logró un récord Guinness y se convirtió en leyenda.
Su última pelea fue el 8 de abril de 2017, cuando derrotó por puntos a la mexicana Lesly Morales en Cutral Co. Su récord profesional fue de 33 triunfos (16 por nocaut), 3 derrotas y 2 empates.
Su historia de superación la convirtió en una referente de vida. Nacida en un contexto humilde, con su maternidad adolescente y la lucha contra la violencia de su expareja, trabajó en diversos oficios para salir adelante y mantener a sus hijos. Luego de consagrarse en los cuadriláteros, por su carisma y locuacidad sin filtro, se convirtió en una figura mediática, participando de realities televisivos. Además de dar charlas motivacionales (estuvo tiempo atrás en Tío Pujio), incursionó en la política. El día que sufrió el ACV iba a jugar como convencional constituyente de Santa Fe, por Frente de la Esperanza.
Oliveras, que falleció tras sufrir un ACV, fue operada de urgencia de las últimas horas, pero el deterioro fue irreversible y el final inevitable, dejando un legado imborrable de superación y gloria.
