Boxeo - María Inés Ferreyra
“Lo soñé tal cual viene sucediendo”
La villamariense viajó anoche con su equipo a Estados Unidos. El sábado buscará concretar el sueño de lograr el título mundialMaría Inés Ferreyra viajó anoche a Estados Unidos buscando su chance mundialista. La boxeadora villamariense, número 1 del mundo, enfrentará el próximo sábado a la brasileña Beatriz Ferreira, monarca del peso Liviano en la Federación Internacional de Boxeo, en la velada que se realizará en la ciudad de Orlando, en Florida.
La pugilista viajó junto a Federico Díaz, su pareja y entrenador, su padre y la manager Georgina Rivero. Dinamita y su marido forman más que una pareja, son un equipo. Están juntos hace ya 14 años, poco tiempo después de conocerse, y hoy forman una familia que también integran dos hijos: Dylan (11) y Mateo (10).
“Tengo que cruzar este escalón para llegar a lo más grande. Yo voy a ganar esta pelea y luego voy a ir por más”
Antes de viajar, la boxeadora y su entrenador y pareja dialogaron con elDiario de lo que viene y también de una historia compartida desde hace 14 años.
“Lo conocía del colegio. Era amiga de Yoni, hermano de Federico, y me juntaba siempre con chicos más grandes. Esa barra organizó una “pizzeada” y yo me sumé. Yo vivía en el barrio San Justo y esa noche caí en mi bici; era la casa de Federico, en Los Olmos. Vivía en la misma casa que hoy vivimos nosotros, ahí nos conocimos. Yo tenía 14 y él 15. En el colegio empezó a buscarme, a pedirme el número de teléfono, así empezó todo. Tuvo que remarla, pero acá estamos”, recordó el episodio con una sonrisa.
“Fue hace 14 años. Nos criamos casi juntos. Hoy tenemos dos hijos”, acotó Federico.
“No estamos casados. Él se resiste. Pero ya le dije, cuando sea campeona no le doy más bola (larga una carcajada). Somos muy unidos, más por todas las cosas que nos pasaron. Y cada vez estamos más unidos”, destacó la boxeadora.
Sus comienzos
“Cuando abrió el gimnasio Evita, en 2011, el proyecto lo inicia David “Riverito” Guzmán como entrenador. Surgió como idea de enseñar defensa personal. Yo fui el primer boxeador y debuté como amateur a los 15 años. Entrené dos años y por un problema de salud no pude seguir peleando. Luego llega Eduardo “Mathebula” Lucero. Me alejé del gimnasio un tiempo y cuando regresé ya fue con María, que había empezado a boxear”, cuenta Federico.
A su turno, María contó: “Yo empecé con Gabriela Ramos, la Leona, que falleció hace varios años. Fue en el club Juniors, de Las Playas. Pasaron los meses y apareció una persona buscando boxeadoras para un festival y surgió la posibilidad. Yo siempre quise ser boxeadora. Me encantaban las piñas, era de salir a defender a todos. Acompañaba a mi papá a los festivales”.
“Arranqué con 17 años. Debuté ya con 18. Me fui al Nacional en Alta Gracia con 7 peleas y fui subcampeona argentina antes de pelear por un título provincial. En aquel momento me llamaron de la selección cordobesa, que ya estaba formada y faltaba una boxeadora en la categoría 60 kilos, y me suman. Me fui a escondidas de Lucero, que era mi entrenador y no quería que peleara”, comentó.
“Como amateur hice 24 peleas, 20 ganadas y 4 perdidas. Tres años después hice mi primera pelea como profesional. Hoy llevó ya siete años como boxeadora. Así y todo, el debut se hizo esperar”, contó Dinamita.
“Su primer combate profesional fue en Catamarca y en pleno Covid. Íbamos a pelear en una fecha, luego se suspendió porque estaba todo cerrado. Debutamos en plena pandemia. Y después hicimos la revancha acá”, recordó Federico.
“La pandemia me frenó un poco, yo entrenaba en casa y corría arriba del techo de casa. Y el año pasado llegó la corona Sudamericana en el Salón de los Deportes. El 14 de septiembre, justo el Día del Boxeador, llegó la chance por el primer título grande. Esa noche gané el título Sudamericano por nocaut, y en los primeros segundos del primer rounds”, recordó María su triunfo, considerado como uno de los nocauts más rápidos del boxeo argentino.
La llamada esperada
“Nosotros insistíamos a Georgina Rivero y a Damián Pellecchia, que es el matchmaker de la empresa OR Promotions, que queríamos pelear por algo grande, no por lo económico, sino porque me sentía preparada para un título. En eso sale que la web Boxrec me clasifica en su ranking entre las cinco mejores de la categoría. No es lo mismo que las entidades. Eso se habló por todos lados. Me habían programado para abril para defender el cinturón Sudamericano y yo quería hacerlo por un Latino o algo así. En marzo estaba en el centro y me llama Georgina. Sos retadora mandataria, me dijo. Con Fede nos pusimos a llorar dentro del auto con la noticia, porque había llegado la chance que esperábamos”, contó María.
“Es lo que ella se merece y es la oportunidad que buscamos hacía rato”, dijo Federico.
La preparación
“Yo siempre fui muy constante con el entrenamiento. Nadie me tiene que estar exigiendo que vaya a entrenar. Yo me estaba preparando para esta pelea sin saber en qué fecha llegaría. Me preparé siempre para combatir 10 rounds, aunque la pelea fuera a 6 u 8 asaltos. Solo hice una pelea a 10 rounds cuando defendí el título, en diciembre pasado, con Lizbeth Crespo. Hoy llevo tres meses de trabajo para la pelea que viene”, contó.
Federico dijo que “María será protagonista de la pelea de fondo y estará televisada por la plataforma DAZN. Los chicos del gimnasio ya compraron la suscripción para verla todos juntos”, relata Federico. “Para esta pelea por el título buscamos sparring en Buenos Aires. Entrenamos varias semanas, viajando permanentemente”, narró, y agregó: “Buscamos chicas fuertes, que sean de mayor peso, o livianas que sean rápidas, con desplazamientos de boxeadoras olímpicas, como es la rival de ella. Pensando en dos planes de pelea diferentes, un A y un B”.
Sobre la rival comentó que “Está entrenada para resolver la estrategia que pueda plantear la brasileña. Ella es olímpica y su comodidad es la larga distancia, entrando y saliendo, con golpes rápidos”.
“En un principio iba a ser el 11 de julio, en el Madison Square Garden, en otra velada. Y luego nos cambiaron la fecha, para el 7 de junio, en Orlando”, señaló el entrenador.
En cuanto al apoyo que recibió, “hubo gente y algunos sponsors se sumaron para apoyar, de algunos no los esperábamos. Está la otra parte, que trata de no mencionarla; esos que se creen los amigos del campeón. Pero ellos, allá; y nosotros, acá. Este trabajo costó y lo hicimos solos, con el apoyo de la familia y la gente del barrio. Nadie más”, declaró la boxeadora.
“De Buenos Aires también llegó apoyo. Impacto Melián y el Zurdo Bottas, nos hicieron la indumentaria y las botitas con que subiré esa noche. Voy a ingresar con una muy linda indumentaria. Todo referido a nuestra cultural, a nuestra tierra”, contó sin dar detalles.
Viajó anoche
María Inés Ferreyra y su equipo viajaron anoche rumbo a Estados Unidos. En la FIB hay doble pesaje, el día del pesaje y al día siguiente. Hay cinco kilos de tolerancia.
Sobre cómo espera la noche de la pelea, María Inés contó: “Tenemos las mismas sensaciones. Hemos crecido a la par en la vida y el boxeo. Vamos a pelear por el título del mundo los dos. Yo pongo el cuerpo arriba, pero él pone todo abajo, y si no funciona bien eso, es difícil conseguir lo que buscamos”.
“Me emociona imaginar lo que pasará cuando entre por el pasillo que va al ring. Presten atención a la letra de la canción que hablará de una cuestión cultural, de lo que vive la Argentina”, adelantó la boxeadora.
“Yo soy villamariense. Nací en Tres Algarrobos, pero a los pocos días mi familia se vino a Villa María. Yo crecí acá y acá vivo, por eso me siento villamariense”, contó.
“Tengo que cruzar este escalón para llegar a lo más grande. Lo soñé tal cual viene sucediendo. Yo voy a ganar esta pelea y luego voy a ir por más. Pero esa tiene que ser la segunda temporada de esta historia”, finalizó.
El sábado, en Orlando, subirá al ring para intentar concretar el sueño que busca desde hace tiempo: ser campeona del mundo.
