Mundial de Handball

Luciano Zabala tuvo otra experiencia internacional

El delegado técnico villamariense participó de un nuevo mundial en la actual temporada. Tuvo que cumplir funciones en la sede de Priar, en el país germano.
lunes, 8 de diciembre de 2025 · 08:30

El Mundial Femenino de Handball, que se disputa, con sede compartida, en Países Bajos y Alemania, contó con un segundo villamariense entre sus participantes. Además de Shula Gavilán, integrante del seleccionado argentino, también estuvo Luciano Zabala, delegado técnico que tiene su quinta presencia en competencias de este nivel

Luego de participar en julio pasado en el Mundial Sub-21 masculino, que se realizó en Polonia el  árbitro villamariense Luciano Zabala sumó a su historial su quinta presencia internacional, como integrante de un selecto grupo de delegados técnicos que controlan cada partido.

Anteriormente formó parte de los Mundiales U18 y U21 femenino del año pasado y el correspondiente a la categoría adulta masculina realizado en el mes de enero pasado.

Luciano Zabala nació el 6 de diciembre de 1989, y hace 13 años que es árbitro de handball, y desde hace seis temporadas es delegado de una de las entidades de este deporte a nivel internacional, la Coscabal, entidad internacional que controla el handball a nivel de Sudamérica y Centroamérica.

Sobre su experiencia en la subsede de Trier, en Alemania, Zabala le contó a elDiario: “Estar en este Mundial de handball femenino como delegado técnico es una experiencia hermosa que nunca deja de sorprenderme, a pesar de que ya es mi quinto Mundial. Cada vez que llego a un torneo así, vuelvo a sentir la misma mezcla de emoción y admiración: la organización impecable, los estadios, la cantidad de gente que llena las gradas. Todo es realmente asombroso”.

El villamariense relató que “En esta ocasión me tocó estar en la sede de Trier, en Alemania, la ciudad más antigua del país, con su Arena Trier moderna y muy funcional, que crea un clima espectacular en cada partido. Acá se disputan los grupos D y H, con selecciones como Montenegro, España, Islas Feroe, Paraguay, Noruega, Angola, Corea del Sur y Kazajistán, lo que le da a la sede una mezcla muy linda de estilos y banderas e hinchadas”.

“Me han tocado observar partidos como Kazajistán-Noruega, con más de 3.600 espectadores en las tribunas. Un ambiente impresionante, de esos que te recuerdan porque amas  este deporte. También en España e Islas Feroe, donde el equipo insular terminó llevándose la victoria. Fue una sorpresa para muchos y un partido muy emotivo y difícil, de esos que se viven con el corazón en la mano hasta el último minuto”.

 “Mi participación finalizó con los partidos Corea del Sur vs Kazajistán y Noruega vs Angola. Mi designación ha sido para la fase de grupos. Me fui contento, después de un año muy intenso en el que estuve en tres Mundiales y en varios torneos a nivel sudamericano, lo que significó pasar mucho tiempo fuera de casa. Esa es, quizás, la parte más complicada de este trabajo: todo lo que te da en lo emocional, como estar en torneos con las mejores jugadoras del mundo, conocer países nuevos, compartir culturas, se equilibra con lo difícil que es estar lejos durante tanto tiempo de las personas que uno quiere”, contó.

“Aun así, siento un enorme orgullo y una gran responsabilidad por representar a Argentina en mi rol. Soy un privilegiado por estar acá, viviendo el handball desde adentro, en el máximo nivel, y eso es algo que valoro profundamente”, agregó el villamariense.

Finalmente contó “de las cosas que más lo sorprendieron en este Mundial, además del nivel de juego, es cómo se vive el handball desde la tribuna en Europa. El partido es casi una excusa: la gente entra al estadio, se compra una cerveza, unas papas fritas y se sienta a disfrutar del espectáculo completo y con una pasión altísima es lo que más me llamó la atención” y luego agregó: “A eso se suma la mascota, que no para un segundo: baila con la música, se saca fotos con los chicos, arma olas en la tribuna y mete en clima hasta al más distraído. Entre la música, las luces, la mascota animando el show y la gente comiendo y tomando en la butaca. Por estas cosas entendés que acá el handball no es un deporte más, sino uno de los más importantes”.