Mundial de Handball femenino
La Garra debuta ante Países Bajos
Con la presencia de Shula Gavilán, que jugará por quinta vez este certamen, el seleccionado argentino pone en marcha su sueño ante el anfitrión. Antes del primer partido, la villamariense dialogó con elDiarioLa villamariense Giuliana “Shula” Gavilán se apresta a debutar en un nuevo mundial junto a La Garra. El seleccionado argentino de handball hará su presentación esta tarde en el Mundial Femenino de Adultos, enfrentando a Países Bajos. El torneo comenzó el pasado miércoles y se extenderá hasta el 14 de diciembre y, por segunda vez, se juega con sede compartida, ya que comparten su condición de anfitriones Países Bajos y Alemania.
Argentina, durante la fase preliminar, comparte el Grupo E, junto a Países Bajos, selección a la que enfrentará hoy en Rotterdam, desde las 16.30 (hora de nuestro país); Austria (jugará el domingo a partir de las 14) y Egipto (con el que se medirá el martes desde las 14).
Para La Garra, es la 13ª participación en un Mundial de Adultos y duodécima consecutiva; al mismo tiempo, la villamariense Giuliana “Shula” Gavilán tendrá su quinta vez una Copa del Mundo de Mayores, aunque será su séptimo mundial, si se suman los de categorías juveniles y Juniors.
Shula nació el 7 de marzo de 1996 y ha sido parte de los procesos de seleccionados desde 2012, cuando fue campeona del Sudamericano de Cadetes. En su diferentes ciclos junto al seleccionado argentino jugó los mundiales de Moscú 2016 (categoría Juniors, 16° puesto) y el de Macedonia 2014 (en categoría Sub-18, 12° puesto), entre otras competencias. En 2016 llegó su primera convocatoria a la selección mayor y debutó el mismo año. Desde entonces, lleva jugados 87 partidos.
En sus presencias anteriores, jugó el Mundial de Alemania 2017 (23º puesto), el de Japón 2019 (16º puesto); el de España 2021 (21º puesto), el de Dinamarca-Noruega y Suecia en 2023 (20ª).
La pivote del Bera Bera, de la Liga Española, suma logros internacionales con el seleccionado albiceleste, como la medalla de Plata en los Juegos Odesur 2018 y en los Juegos Panamericanos 2023, ambos realizados en Chile.
Antes de su debut, dialogó con elDiario.
-¿Qué sensaciones tenés de estar en un nuevo Mundial?
-Estamos en Rotterdam desde el pasado viernes por la noche. Nos estamos preparando para arrancar este viernes (por hoy). En lo estrictamente deportivo, este es mi quinto Mundial de adultos. Las sensaciones siempre son positivas, son con muchas ganas, porque estamos enfrentándonos a las mejores. Este año nos toca particularmente jugar con el local, con Países Bajos, entonces, también eso siempre te hace tener la vara bastante alta.
-¿Cómo se vive esta experiencia, teniendo en cuenta tu madurez como jugadora?
-Tal vez ahora me toca un poco el rol de eso, de tomar más responsabilidades, de enseñar un poco también a las que vienen detrás, sobre todo transmitir la esencia de lo que es La Garra, de lo que es también la forma de juego, los valores y las creencias. Yo lo tomo muy tranquila y, sobre todo, me siento también preparada para seguir en este camino todavía.
-¿Cuáles son las expectativas personales y los objetivos del equipo?
-Las expectativas personales que tengo son, primero, poder aportar toda mi experiencia, mi nivel de juego, mi calidad de juego al equipo desde donde me toque. Con respecto al equipo, el primer objetivo va a ser pasar a la main round. Nosotras nos enfrentamos con Países Bajos, con Egipto y con Austria, de los cuales deberíamos de ganar un partido, como mínimo, para tener alguna posibilidad; y ya ganando dos, casi que te asegurás de estar en la siguiente ronda. Primero, como decía, abrimos el Mundial con Países Bajos, que sabemos que va a ser un partido muy duro, juegan de local, están dentro del Top 3 mundial. Dos días después tenemos el partido contra Austria, que es un europeo que, viendo la historia argentina, solo le hemos podido ganar dos veces en toda la historia a europeos. Ya estamos cada vez más cerca, entonces es un partido en donde nosotros tenemos que plasmar nuestro juego, tener una defensa muy dura y, sobre todo, ser inteligentes en ataque para poder estar hasta el final del partido con opciones de ganarlo. Luego, nos tocará el tercer partido, que es Egipto, y será clave; creo que va a ser un partido bastante físico, pero que tendremos que cerrarlo de la mejor manera para ver de tener alguna posibilidad.
-Estar por varias temporadas en Francia y España, ¿cuánto sumó a tu juego? Y a partir de eso, ¿qué le agregás a tu aporte a la selección?
-Después de estar ocho años fuera de Argentina, ya es mi octavo año en Europa, en estos momentos uno se pone a pensar en cómo empezó todo. No me lo planteaba, no me lo proponía como un objetivo poder estar viviendo del handball, poder estar creciendo año a año, poder estar en uno de los mejores tres clubes de la Liga Española, de ganar títulos, de haber jugado en una liga como fue la francesa. No me planteaba nada de todo esto. Creo que también lo fui viviendo muy año a año, momento a momento, sin pensar mucho a futuro, sino escuchando mi cuerpo, cuidándome, yendo por todo dentro de mis posibilidades. Entonces, ahora me toca un poco hacer lo mismo. Argentina siempre fue eso, mucha pasión, mucha entrega; con pocos recursos, tal vez, que dentro de la cancha es lo que quizás nos marca la diferencia, tenemos la mitad o menos de la mitad que la mayoría de los equipos que están en el Mundial, pero que cada año, cada torneo, a esos equipos les incomoda más encontrarse con Argentina. Saben que somos un equipo que lucha hasta el último minuto, que no damos por perdido, sea cual sea el resultado o el tanteador. Hay que intentar aprovecharlo. Por ahí, una, como deportista, no disfruta de estos torneos, de estos momentos, sino que está tan pendiente o con tantas presiones de querer estar al nivel o de querer responder como hay que responder, que una se olvida un poco de todo el esfuerzo que va haciendo, de todas las cosas que va dejando para poder venir ahora, y solo ahora nos tocará jugar, entrar esa cancha, hacer lo que hacemos todos los días de la semana, todos los años, que es entrenar a tope, jugar con cabeza, pero con el corazón en la mano también.
