LVF / Clausura / Primera A / 5ª fecha
Verde paisaje del infierno
En un partido infartante, Rivadavia derrotó 3 a 2 a Yrigoyen en La Caldera y sigue como único líderEn un partidazo, Rivadavia, de Arroyo Cabral, derrotó en La Caldera a Hipólito Yrigoyen, de Tío Pujio, por 3 a 2 y lidera en soledad la Primera A de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF), disputada la quinta fecha durante la tarde de ayer.
El partido tuvo un vaivén de ganadores y perdedores momentáneos, pero la moneda terminó cayendo, sobre la hora, del lado “verde”; y ahora, los dirigidos por Lautaro Trullet llegan de la mejor manera al clásico ante Colón, que será el próximo domingo en la cancha del puntero.
Las acciones fueron, desde el inicio, compartidas y los arqueros debieron lucirse achicando, sacando con velocidad y logrando algunas jugadas mano a mano que exigieron su protagonismo.
Al minuto de juego, Pedro Berazategui ya probó a Marcelo Berardo desde lejos y a los 11 minutos, siempre del primer acto, el reciente refuerzo, Pedro Galíndez, también hizo erigir la figura del “uno” de Arroyo Cabral.
Pero en ese ínterin tuvo una baja notoria el local, por una lesión de Lucas Conchillo, que debió abandonar el campo de juego apenas iniciado el cotejo (fue remplazado por Juan Giayetto, que brindó seguridad).
Aún así, en 28 minutos, el elenco visitante consiguió una situación inmejorable para ponerse en ventaja desde un penal. Desde los doce pasos, Brian Mendoza eligió el palo derecho y, plasmando la “Ley del ex”, la mandó a guardar para el 1 a 0 de Rivadavia.
Antes, Yrigoyen se encontraba reclamando un avance anulado por una posición adelantada cobrada a instancias del segundo asistente.
Pero, más allá de eso, llegó rápido la respuesta del dueño de casa por medio de Maximiliano Esquivel. El centrodelantero supo “armar” su gol cuando recibió, se quitó de encima a Jonathan Rodríguez y fusiló a Berardo que no pudo detener el empate. 1 a 1.
Golpe por golpe, como en un ring donde los espectadores se divirtieron – pero los técnicos la sufrieron-, llegó nuevamente un grito verde tras una mala salida desde el fondo de Yrigoyen que supo capitalizar bien Gaspar Hauer, quien asistió a Arbarello para el 2 a 1 con el que se fueron a los vestuarios. Antes, mucho antes, Esquivel casi marcó el segundo tanto en su cuenta personal -y el segundo en su equipo-, pero su derechazo reventó el travesaño.
Ya para el complemento, Esquivel tuvo nuevamente una posibilidad de generar desequilibrio: se quitó de encima a un defensor y cuando quiso mandar un centro horizontal, el balón pegó en la humanidad de un jugador cabralense.
Y ese avance no fue solitario, sino que también Berazategui aprovechó una mala salida de Berardo -donde se chocó con un compañero- y la quiso mandar por arriba, pero el balón se fue bastante elevado del marco.
Y tanto va el cántaro a la fuente que… desde un tiro libre al corazón del área, nacido en el pie de Pedro Berazategui, Mateo Fernández la peinó y confundió a Berardo para poner el 2 a 1.
Con una batería de cambios, Trullet buscó darle aire a su equipo e ir al frente nuevamente. Pero Yrigoyen estaba ordenado con Jeremías Chupetini en el mediocampo y apostó a un 4-4-2 ante la ausencia creativa de Mariano Fernández, que no tuvo el mejor de sus partidos.
Aún así, Chupetini cabeceó una pelota en el segundo palo y, en la línea, Gómez tampoco pudo empalmarla con comodidad.
A esto hay que sumarle otro disparo de Berazategui, que fue directamente a las manos del experimentado arquero de Rivadavia.
Sobre el final, cuando todo parecía que iba a terminar en tablas, no fue así. Un tiro libre de Javier Demarchi al centro del área encontró a Pedro Fonseca en las alturas, que la mandó a guardar con un frentazo para poner el 3 a 2 que fue celebrado con alma y vida por el elenco Verde, que terminó el partido abrazado -alambrado de por medio- con su hinchada al grito de “El domingo, cueste lo que cueste… el domingo tenemos que ganar”.
Así, como en la canción “Vine hasta aquí”, de Los Piojos, el Verde miró el paisaje y siguió pisando fuerte en la cima de la Primera A.
El paisaje observado, seguramente Rojo, porque es La Caldera de Tío Pujio, donde habita el Diablo.
¿En qué disco está dicha canción? “Verde Paisaje del infierno”, editado en 2000.
Cosas del fútbol y de la poesía, que en cierto punto pueden ser lo mismo.
El árbitro - Pablo Díaz
Correcta labor. Apostó a la ley de ventaja para favorecer el juego fluido. Algunos fallos fueron más criticados en los bancos que en la cancha.
La figura - Jeremías Chupetini
Organizador en el centro, aportó en lo defensivo y en lo ofensivo. La caída de su equipo no opacó la entrega del mediocampista.
