LVF - DIVISIÓN B / Clausura / 7ª fecha

Para todos los Bustos

Con ambos goles de su atacante (uno de penal), Unión remontó un 0-1 adverso y le ganó 2 a 1 en el tradicional clásico a River, para extender aún más su dominio total en el campeonato y la temporada
lunes, 21 de septiembre de 2026 · 13:00

En tierras de leones, Unión Central dejó en claro por qué es el actual rey de la B en el fútbol local, tal cual lo relucen los números. Ayer, cuando parecía complicársele la historia, sacó a relucir el poderío individual y le ganó 2 a 1 el clásico a River por la séptima fecha del torneo Clausura.

Y qué mejor que ganar un clásico para dejar atrás una ilusión efímera –como experiencia importante–  que resultó ser la Copa Córdoba, cerrando con sonrisas –y a puro cántico en el vestuario– una semana en la cual pasó por distintos vaivenes emocionales, que igualmente no lo desenfocaron de su objetivo primordial: el ascenso.

Con un clima “raro”, aunque ventoso, se vio un clásico bien jugado, sin entrar en el roce innecesario y, en ese sentido, se contabilizaron varias aproximaciones de ambos equipos, con mayor continuidad de Unión, pero sin poder descuidarse a las réplicas de River, que venía de buenos resultados y cambió su cara de un torneo a otro.

Tras un primer cuarto de hora sin acción en las áreas, llegó el primer aviso de Maxi Bustos, con una definición cruzada que se fue apenas ancha; enseguida, la visita respondió con un remate recto y central de Berterame bien controlado por Chila Vega.

Pese a esas ocasiones, en mayor tiempo la primera etapa transitó con ambos elencos autocontrolándose; de igual modo, vía saques laterales por el lado izquierdo, el anfitrión gestó sus mejores chances por las intervenciones de Chino Cipollone, quien, con sus centros, provocó las ocasiones desperdiciadas por Yanantuoni (tiró desviado en un rebote) y Zabala (definió mal en un centro pasado).

En ese primer período, River priorizó ser ordenado e intentó ser prolijo con la pelota, aunque cuando tuvo la oportunidad de ubicarse en campo rival le faltó mayor volumen y precisión, lo que tuvo al minuto del complemento y llegó el 1 a 0. Julián López, de poca participación en el primer período, piso el área rival y mandó el pase atrás a César Sosa, quien la “agarró de lleno” y clavó un golazo para romper el cero en la Leonera.

El gol en contra fue un cimbronazo al cual supo reaccionar el Aurinegro, principalmente, por la categoría individual de sus hombres de ataque. A los 10 minutos y en un despeje largo, Bustos ganó con su velocidad, puso el cuerpo adelante y, dentro del área, sintió el agarrón de Morales y se dejó caer: claro penal, que el propio Bustos ejecutó y canjeó por gol.

Con el 1 a 1 creció Unión, que tomó definitivamente el dominio del partido ante un rival que, pese a su oficio en zona media y ciertas apariciones de Sosa, ya le costó sostener defensivamente al elenco de Canelo.

Por lo tanto, y luego de que Yanantuoni definió al cuerpo de Zehnder en un mano a mano, llegó el 2 a 1 apenas pasó la media hora. Cipollone metió una corrida tremenda por izquierda y, en el área, eligió bien: pase atrás y zurdazo rasante de Bustos, quien se llenó la boca de gol.

De allí hasta el final no lo liquidó el Aurinegro (Cipollone erró varias y Zehnder le impidió el tercero a Bustos) y esto mantuvo a River con impulso para ir por el empate hasta el final, aunque sin “delanteros de raza” se le hizo muy cuesta arriba.

Finalmente, el 2-1 no se modificó y le dio la victoria a Unión Central, que festejó en el clásico, extendió su racha positiva –prácticamente aseguró su boleto a los playoffs– y demostró que tiene muy en claro su norte.

 

El árbitro - Tomás Tello

Utilizó diferentes criterios en el desarrollo del juego. Igualmente, lo controló bien, sin mayores inconvenientes y, a fin de cuentas, acertó en las más complejas.

 

La figura - Maximiliano Bustos

Apareció cuando su equipo más lo necesito. Gestó y convirtió el penal del empate y luego definió perfecto en el tanto de la victoria, tras una gran corrida de Lautaro Cipollone, a quien le faltó terminación, pero fue determinante con su calidad.