FUE FIGURA DE BOCA Y DE ALUMNI
Falleció el "Loco" Salinas
Carlos Horacio Salinas, el “Loco”, uno de los futbolistas más brillantes que pasó por Alumni de nuestra ciudad, falleció ayer a los 70 años, según confirmó el sitio oficial de Boca Juniors, club donde fue campeón de la Copa Intercontinental en 1978.
Salinas, que se inició futbolísticamente en San Martín de Tucumán y debutó en River en 1974, fue un excelente futbolista y un enorme personaje que Villa María abrazó con cariño desde 1984, cuando llegó en un BMW?amarilla “mayonesa”, contando que andaba de paseo mientras tenía contrato con un club de Colombia.
Por entonces, el “Loco” era ya un consagrado por su conquista en el Boca de Toto Lorenzo, donde hizo uno de los goles del título ante el Borussia Mönchengladbach. También había jugado en Chacarita, Independiente de Avellaneda y Argentinos Juniors, a donde fue canjeado por Boca en el traspaso de Diego Maradona.
“Me gustaría jugar en Alumni”, dijo aquella vez de su aparición en la ciudad y, horas después, ya estaba conversando con el presidente fortinero de entonces, Eduardo “Lalo” Rodríguez, y en una comisión que también estaban Daniel Esper y el Chango Valdemarín.
En su primer partido, el estadio explotó. Y desde entonces, Salinas fue siempre una revolución en Plaza Ocampo. De hecho, la gente de la región y de otras provincias llamaban a elDiario para preguntar cuándo jugaba porque querían venir a verlo.
Formó equipo con grandes locales como Rapetti, Ruidavets, Beltramo, “Pelé” Sánchez, “Cachi” Formía, y otros tantos que fueron dirigidos por el recordado Iván “Nene” Miranda.
Formía lo supo recordar en elDiario: “Creo que se metió a la gente en el bolsillo, a toda la ciudad. Se llenaba la Placita para verlo jugar. Para el club también fue muy importante. Fue inolvidable lo que hizo con San Vicente. Se puso la pelota en la cabeza y caminó como 15 metros. La gente deliraba”.
Salinas se retiró en 1987 y estuvo preso por un caso en el que fue absuelto. En agosto de 2012, durante una fiesta de Alumni, Salinas volvió y participó del evento, recibiendo una ovación. Ningún fortinero lo olvida.
