CENTENARIO LEANDRO N. ALEM / 1926-2026
Historia, identidad y memoria de una institución popular
Escribe: Profesor Luciano Pereyra
Introducción
El Club Sportivo Leandro N. Alem forma parte de la historia deportiva, social y cultural de Villa Nueva. Su trayectoria excede el registro de los campeonatos obtenidos, porque fue, desde sus primeros años, un espacio de reunión, sociabilidad, participación vecinal y construcción de identidad popular. A las puertas de su centenario, recuperar su historia implica ordenar documentos, fotografías, testimonios orales, actas institucionales y memorias deportivas que explican por qué Alem ocupa un lugar central en la vida villanovense.
Esta investigación retoma el texto histórico existente sobre la institución, corrige aspectos de redacción, ordena la información y completa el relato con una mirada actual. Se mantiene el eje central: Alem nació en Villa Nueva, creció junto a sus barrios, consolidó una identidad rojinegra y blanca, y se proyectó como una de las instituciones más representativas de la Liga Villamariense de Fútbol.
Fundación y primeros años
El día lunes 9 de agosto de 1926, a las 21 horas, en Villa Nueva, Departamento Tercero Abajo, se fundó un club de fútbol llamado Club Sportivo Leandro N. Alem. La reunión formal se realizó en el domicilio del señor José Aquistapace. Según el testimonio oral de Armando Fonseca, la institución ya habría tenido un primer acto informal durante el día, en la vereda de la casa de Ramos Generales de la familia Villasuso, ubicada en la actual esquina de Comercio e Independencia. De aquel encuentro informal habrían participado dos equipos de barrio: Panadería Sarasa y Fundiciones Bailone. Durante algunas horas la nueva entidad habría llevado el nombre de Hipólito Yrigoyen, pero luego, por sugerencia del intendente José Pérez Benítez, fue denominada Leandro N. Alem, en homenaje al caudillo radical. Este dato permite entender el clima político de la época y las raíces radicales de buena parte de sus fundadores.
A diferencia de otros clubes nacidos al calor del ferrocarril, sus administrativos u obreros, Alem surgió de la mano de comerciantes villanovenses y de equipos barriales. El club fue pensado como un espacio deportivo, pero también como un lugar de reunión, cultura y reconocimiento social. La Argentina atravesaba la etapa abierta por la Ley Sáenz Peña y los gobiernos radicales iniciados en 1916, un período que se interrumpiría con el golpe de Estado de 1930. En ese contexto, la vida institucional también expresaba las tensiones, pertenencias y aspiraciones de la sociedad local.
Según el acta fundacional, los primeros colores de Alem fueron rojo y blanco. La propia acta dejó establecido que el deporte principal sería el fútbol, aunque sin perjuicio de cultivar más adelante otras disciplinas, porque el fin era favorecer el ejercicio físico de la juventud. Con el paso del tiempo se practicaron frontón, bochas, patín, boxeo y tenis criollo, pero el fútbol marcó definitivamente el destino de la institución.
Colores, camiseta e identidad
Los colores originales del club fueron rojo y blanco, vinculados a los colores del radicalismo. El 20 de mayo de 1929 se resolvió comprar las primeras casacas, que eran rojas con puños blancos. Con el tiempo, la camiseta fue modificándose a la par de los cambios deportivos, sociales e institucionales. Durante una etapa se utilizó camiseta celeste, por el acercamiento con Belgrano de Córdoba y con la familia de Modesto Moreno, caudillo político con fuerte predominio en la vida social y política de Villa Nueva en la década de 1940.
El tricolor característico de la actualidad -rojo, blanco y negro- se relaciona con la venta del jugador Julio Costa a Chacarita Juniors y con la realización de un partido amistoso entre una selección villamariense y el club bonaerense. Ese partido se jugó el 9 de julio de 1947 en la vieja cancha de Sarmiento, ubicada donde actualmente se encuentra la Terminal de Ómnibus de Villa María. En aquella oportunidad, la entidad bonaerense obsequió un juego de camisetas tricolores que terminaron identificando al club hasta el presente.
Así, los colores de Alem no son un simple detalle estético. Son parte de una historia que une política, fútbol, vínculos institucionales y memoria popular. El rojo y blanco remiten al origen radical; el celeste recuerda una etapa de vínculos deportivos y sociales; y el tricolor actual expresa la identidad consolidada de una institución que, con los años, se volvió inseparable de Villa Nueva.
Las canchas: de los primeros campos a la nueva Leonera
El campo de juego de Alem tuvo distintas ubicaciones a lo largo de su historia. La primera cancha, hacia 1926, estuvo en el cruce de las actuales rutas provinciales 2 y 4, saliendo hacia La Carlota. En 1929 pasó al barrio Residencial América, en la manzana comprendida entre las calles General Paz, Buenos Aires, San Lorenzo y 25 de Mayo. Durante la gestión del comisionado Roberto Borghi se consiguió la escrituración del terreno.
En la década de 1960 el club se ubicó en la manzana comprendida entre Buenos Aires, Comercio, 25 de Mayo y Deán Funes. En los años 70 volvió al barrio Residencial América, reducto que fue conocido popularmente como “la Leonera”. Finalmente, el nuevo milenio vio nacer a la “Nueva Leonera”, ubicada sobre la Ruta Provincial 2. Cada traslado expresa una etapa de la institución y también las transformaciones urbanas de Villa Nueva.
La consolidación futbolística y el primer campeonato de 1947
Cómo Alem surgió de los campeonatos de barrio, transcurrieron varios años hasta su consolidación como club federado dentro de la Liga Villamariense. El primer partido del que se tiene conocimiento fue contra Tiro Federal de Villa María y contra Belgrano de Villa Nueva, ocasión en la que se disputaron 11 medallas. El club tuvo un paso fugaz por la Liga en 1931. La liga exigía la participación con tres divisiones: Primera, Intermedia y Cuarta. No existen datos completos de aquella campaña, pero se sabe que el club se retiró cuando faltaban dos fechas para terminar el campeonato, antes de enfrentar a Sarmiento y Argentino. El 28 de julio de 1931, el presidente manifestó que continuar resultaba perjudicial para la economía de la institución, decisión que fue comunicada formalmente a la Liga.
Entre 1932 y 1936 el fútbol pasó a un segundo plano en la vida cotidiana de Alem, aunque nunca se abandonó. El 7 de julio de 1936 se propuso afiliarse nuevamente para poder disputar cotejos con escuadras oficiales. El 6 de abril de 1937 se resolvió que los jugadores que no quisieran ser socios también pudieran jugar. Finalmente, Alem se afilió definitivamente a la Liga Villamariense en 1946 y obtuvo su primer campeonato en 1947.
El título de 1947 es uno de los más recordados de la historia de la institución. Contaba Armando “Vila” Costa que él, junto a su hermano Hugo, el Baba Forgione y Julio Costa, jugaban en Central Argentino, pero no tenían oportunidades en Primera División. Por eso decidieron probar suerte en Alem, un equipo que venía de los campeonatos barriales. Muchos lo consideraban la cuarta división de Central, pero aquellos jugadores se conocían de memoria, porque se habían criado juntos en la antigua Villa Cuenca, actual barrio Güemes de la ciudad de Villa María. Esa comunión se expresó en la cancha y terminó en el primer título oficial.
El equipo campeón de 1947 estuvo integrado por Torres, Pino Costa, Baba Forgione, Álvarez, Nebbia, Zamudio, Savino, Butano, Armando “Vila” Costa, Peralta, Pedernera y Julio Costa. Luego de ese torneo, Julio Costa fue vendido a Chacarita Juniors, hecho que dio lugar al vínculo con los colores rojo, blanco y negro que identifican al club hasta la actualidad.
Grandes campañas y títulos
Entre los campeonatos más festejados además del primero en 1947, se destaca el de 1976. A partir de ese título, Alem participó en un torneo regional que llevó al Tricolor a recorrer diferentes puntos geográficos. En aquella campaña reforzó su equipo con grandes jugadores, entre ellos los hermanos Vacca, Ludueña y Chiampo. Fue eliminado en una serie memorable por Estudiantes de Río Cuarto, en una Plaza Ocampo colmada de villanovenses.
También debe mencionarse la participación en una Liga provincial de la Asociación Cordobesa de Fútbol en el año 1986. El campeonato de 1993, obtenido luego de 10 años de sequía, en una serie memorable frente a River de Villa María, fue celebrado de manera especial; la participación en el Argentino C en 2005; y el Torneo Provincial de Clubes de 2006, considerado el título más importante de la historia de Alem.
La lista de títulos en la Liga Villamariense, de acuerdo con el registro histórico trabajado, incluye los campeonatos de 1947, 1949, 1953, 1966, 1968, 1976, 1980, 1981, 1983, 1993, 1998, 2003, 2004, 2008, 2012 y 2017. A esta nómina debe agregarse el Apertura 2022 y, el Apertura 2024, que volvió a colocar a Alem en una final de enorme trascendencia frente a Alumni. Registros recientes de la Liga Villamariense consignan a Alem con 18 títulos de Primera División, ubicándolo entre las instituciones más ganadoras del fútbol regional.
El rol social del club
Más allá de su perfil futbolero, las actas muestran una clara interacción de Alem con las instituciones de Villa Nueva. Su vida institucional giró alrededor de los partidos, las kermeses, los bailes sociales, las proyecciones fílmicas en el cine Belgrano, las rifas y, especialmente, la organización de las Fiestas Mayas. Esa función social fue trascendental para la vida de la ciudad.
Sede social y vida institucional
La primera sede social del club fue la Municipalidad. El 2 de mayo de 1938 se resolvió solicitar fondos al gobernador Amadeo Sabattini para construir una sede propia, pero la iniciativa no prosperó. El terreno fue adquirido por remate el 12 de enero de 1937 por 475 pesos y la sede se trasladó al solar actual, en calle Comercio y Marcos Juárez, en 1942. La última modificación edilicia importante fue inaugurada el 2 de febrero de 1974, dos años antes de las bodas de oro.
En sus orígenes, Alem cumplió un rol social fundamental al presentarse como lugar de encuentro de la comunidad villanovense en bailes, romerías, tómbolas, carnavales y actividades solidarias. También tuvo relevancia en el plano económico y político, tanto por los fondos destinados a salud, educación o causas internacionales, como por la emergencia de dirigentes que luego ocuparon lugares de peso en la vida pública local.
La final de 2024 contra Alumni y el regreso a una definición histórica
El año 2024 debe incorporarse a la historia reciente de Alem por la obtención del Torneo Apertura de la Liga Villamariense y por la final disputada frente a Alumni, uno de los clásicos más fuertes y convocantes del fútbol regional. La definición frente al club de Villa María no fue un hecho aislado: recuperó una rivalidad histórica y volvió a colocar al Tricolor de Villa Nueva en el centro de la escena deportiva regional.
La serie contra Alumni tuvo un fuerte impacto social. En la previa y durante los partidos se movilizaron simpatizantes de Villa Nueva y Villa María, con un marco propio de las grandes finales. Para Alem significó reafirmar su vigencia deportiva en el tramo final hacia el Centenario.
Las fuentes periodísticas disponibles permiten precisar, al menos, dos datos centrales para esta actualización: Alem fue campeón del Apertura 2024 y cerró la temporada participando de la Finalísima 2024, instancia en la que enfrentó a Deportivo Argentino como campeón del Clausura. El registro de la Liga Villamariense actualizado consigna a Alem como ganador del Apertura 2024 y también como ganador de la Finalísima 2024.
En términos historiográficos, la final del apertura de 2024 contra Alumni debe leerse como una nueva página de la identidad tricolor. No solo por el resultado deportivo, sino por la capacidad de convocatoria, la reafirmación del sentido de pertenencia y la presencia de una nueva generación de hinchas que volvió a vivir una definición de alto valor simbólico. En la memoria del club, esa campaña quedará asociada a la victoria sobre el histórico rival, el triunfo de Villa Nueva sobre Villa María y el primer paso de los festejos en el camino hacia los cien años de vida institucional.
La historia del Club Leandro N. Alem es la historia de una institución nacida en Villa Nueva y profundamente vinculada con su pueblo. Desde aquella reunión del 9 de agosto de 1926 y hasta este año del centenario, el club atravesó etapas de crecimiento, dificultades económicas, cambios de cancha, transformaciones de camiseta, grandes títulos y una intensa vida social.
Alem fue fútbol, pero también fue sede, bailes, kermés, romerías, beneficencia, política local, peñas, fotografía familiar, memoria barrial y orgullo villanovense. Sus colores actuales, rojo, blanco y negro, condensan una trayectoria que comenzó con el rojo y blanco radical, incorporó etapas intermedias y encontró en el Tricolor una identidad definitiva.
Fuentes consultadas
* Archivo documental del club Leandro N. Alem: actas institucionales, testimonios orales.
* Testimonio oral de Armando Fonseca, citado en el texto histórico de base.
* elDiario del Centro del País.
* Orígenes y función social del Club Leandro N. Alem.
Trabajo de investigación. Profesor Luciano Pereyra. Año 2010
El wing de Alem que jugó en Boca
Julio Luis Costa nació en Bell Ville el 6 de julio de 1928. Fue el menor de ocho hermanos y fichó por primera vez en quinta división para Central Argentino, donde tuvo pocas oportunidades de jugar en primera. Agustín Esparza lo llevó a Alem junto a buena parte de la cuarta división de Central. Allí fue campeón de la Liga Villamariense en 1947, brilló con la camiseta tricolor y fue considerado una de las grandes promesas del fútbol local.
En 1948 fue adquirido por Chacarita Juniors en la suma de $10.000 moneda nacional, con el consentimiento de su madre, por ser menor de 21 años. Por ese pase, Alem recibió los colores negro, rojo y blanco que actualmente identifican a la institución. Costa viajó a Buenos Aires y se instaló en una pensión del barrio de Colegiales conocida como “La pensión del buen vivir”, donde se hospedaban jugadores del interior y de distintos clubes.
Su primer viaje de pretemporada fue a Perú y luego continuó por Uruguay y Brasil. En 1953 pasó a Boca Juniors en canje por un año con el jugador Borello. Más tarde regresó a Chacarita, jugó en El Porvenir en la Primera B, en Gimnasia y Esgrima de Mendoza y finalmente en Palermo, hasta retirarse en 1960, cuando consiguió trabajo en la General Motors. Vivió en San Martín, barrio de fuerte identidad funebrera, hasta su fallecimiento el 12 de agosto de 2013.
