LVF - DIVISIÓN A / Clausura / 4ª Fecha

Un León en caída

En una final caliente, Alem cayó 2 a 0 de local con Atlético Ticino y quedó último en ambas tablas (Clausura y Anual). Giorgis y Caisutti marcaron los goles para el triunfazo del Albirrojo, que marró un penal
lunes, 31 de agosto de 2026 · 13:00

Por la cuarta fecha del Clausura de la LVF, Ticino derrotó como visitante a Alem por 2 a 0. Los tantos del vencedor fueron marcados por Gastón Giorgis y Jeremías Caisutti, ambos en el segundo tiempo.

El partido, de tono caliente y no precisamente por cuestiones climáticas, tuvo un desarrollo parejo en la etapa inicial y un complemento donde Ticino explotó al máximo los errores de su rival.

La forma de disputa de la presente temporada de nuestro fútbol (con la implementación de dos categorías, Primera A y Primera B) le otorgó un nivel de exigencia distinto a otros años. A medida que pasan las fechas y se acerca la etapa de definiciones, aumenta la ansiedad y la tensión. Esto se evidenció en la tarde villanovense, donde lo que había en juego era tratar de sumar de cara a la lucha por la permanencia en Primera.

Alem asumió el rol lógico de protagonista por jugar ante su gente. A Ticino le costó ese comienzo, sin poder afirmarse y debiendo jugar de contra.

El local tuvo más tiempo en su poder la pelota, lo que favoreció sus planes previos. Pero la falta de peso ofensivo agotó sus iniciativas en jugadas de poco peligro. La primera chance clara para los locales estuvo en los pies de Braian Moyano, quien ejecutó en forma precisa un tiro libre desde la media luna del área rival y Diego Fantino debió volar para desviar la pelota al córner. La visita forzó una respuesta rápida a través de una corrida de Máximo Stablum que terminó forzando una buena respuesta del uno local.

Resultaba evidente que la ansiedad era una presencia inevitable entre los protagonistas. No había demasiada precisión en los pases y se luchaba en todos los sectores de la cancha. El entrenador tricolor pedía a sus jugadores poner la pelota al piso, pero su mensaje no conseguía eco dentro del campo. Sus jugadores abusaban del envío largo y sin sentido.

Con el correr de los minutos, la visita se acomodó mejor al desarrollo y logró neutralizar los embates rivales. Fue cuestión de tiempo para que el más talentoso de los visitantes, Ayrton Páez, tomara protagonismo. Fue así que en el tramo final de esa primer etapa, Ticino luciría su mejor cara. Bastó que el 10, guapeando y jugando al mismo tiempo, lograra dejar en posición de gol a sus compañeros, y en lo que es algo valorable del 10, en un partido donde la posesión de la pelota quemaba y eran pocos los que se hacían cargo de la misma para intentar algo distinto.

El complemento comenzó con una jugada que marcó un quiebre en la historia del partido. Córner a favor del visitante y, tras una serie de rebotes el toque oportuno de Gastón Giorgis, se transformó en gol de Ticino.

Los pibes de Alem acusaron el impacto del gol visitante. Y respondieron desde el corazón. Fueron al frente, con mucha energía. Pronto empujaron a su rival contra su propia área y casi lo empatan. Primero debió aparecer Diego Fantino (de gran tarea) para tapar la definición de Braian Moyano.

Después fue Tiago Androvetto el que intentó la definición y su remate tras desviarse en Lautaro Monje, terminó rebotando en el travesaño. La suerte tampoco acompañaba el momento de Alem. Enfrente, Ticino visualizó que la búsqueda alocada de su rival, ofrecería espacios para aprovechar. Pero le costó bastante acomodarse a ese nuevo escenario. Alem, con toda su impotencia a cuestas, no le daba tregua. El partido adquiría un clima de tensión muy marcado. Tomás Ahumada dejó pasar una buena oportunidad en un mano a mano con Fantino, buscando asistir a un compañero. Luego, Gozzerino intentó con un tiro libre y la pelota pasó cerca del travesaño.

El juego de Alem era caótico, pero no renunciaba a buscar el empate. Los locales reclamaron un supuesto penal por mano de Kevin Romero, pero el árbitro, muy cerca de la jugada, dejó seguir.  Pero la visita tenía puesto el dedo en el gatillo. Primero avisó a través de un cabezazo en solitario de Lautaro Monje después de la asistencia de Ayrton Páez.

Poco después, Agustín Candellero le cometió penal a Francisco Romero y la temperatura en la Leonera alcanzó un registro récord. Las protestas de los jugadores locales no cambiaron la correcta decisión del árbitro. Pero Gonzalo Bertola en la ejecución de la pena máxima acertó al travesaño.

Fue el respirador artificial que parecía necesitar el equipo local, en un partido que se vivía con el clima de una verdadera final. Alem siguió insistiendo en una búsqueda frenética, pero sin lucidez. Parecía imposible pedirle más a ese grupo de jugadores (pibes en su gran mayoría) que no negoció nunca el esfuerzo. En ese final de angustia, el pibe Alan Ordoñez casi lo empata, pero volvió a aparecer Diego Fantino con una tapada monumental. Faltaba aún más sufrimiento para los locales.

A cinco minutos del final, Ayrton Páez apareció otra vez en escena para dejar a Jeremías Caisutti de cara al gol. Y el pibe de Ticino, que hacía poco estaba en cancha, no falló en la definición. Todo parecía sentenciado.

Fue el momento donde explotó la bronca en la tribuna tricolor. Los hinchas apuntaron con sus cánticos a los dirigentes por el mal momento y respaldaron a sus jugadores. Ticino sacó pecho y terminó festejando tres puntos de oro en su afán de permanecer en Primera. Alem pasó de la los festejos por los 100 años a una realidad dura y con pronóstico reservado.