LVF / CLAUSURA / PRIMERA A / 4ª FECHA
El Diablo, en la boca del Lobo
Deportivo Argentino venció en su cancha por 2 a 0 a Yrigoyen, de Tío Pujio. Facundo Ñáñez y Claudio “Lana” Díaz, en el final, marcaron los goles. El visitante terminó con diez por la expulsión de FunesPor la cuarta fecha del Clausura chocaron, en cancha del Lobo, Deportivo Argentino e Hipólito Yrigoyen, de Tío Pujio, dos equipos con andar irregular en el torneo. Pero, además, no era un partido cualquiera: nuevamente, el Chopo Morales, que llegó a ser tricampeón dirigiendo a Argentino, del lado del banco rival. Y también jugadores del Diablo con pasado en el conjunto que hacía las veces de local, como Berazategui y Conchillo.
Terminó ganando Argentino, pero lo hizo con un sufrimiento mayor de lo que indicó el 2 a 0 final. Un partido con ráfagas de buen fútbol, pero, en líneas generales, de nivel bajo con respecto a lo que se esperaba: muchas imprecisiones y una terna arbitral que favorecía a quienes defendían por sobre quienes atacaban.
Este encuentro se puede analogar con la “colina” y la meseta o llanura de la costanera villamariense: empezó interesante, parecía que se iba a armar lindo, luego bajó y en el último tramo volvió a mejorar.
Argentino intentó sobre la base de tocar la pelota y luego ser profundo, aprovechando así las dimensiones de la cancha. Tuvo un remate de Núñez que obligó a una buena respuesta de Giordano. Y también la más clara del primer tiempo con Isaías Ñáñez: gran acción de equipo, Núñez habilitó de taco al volante recién mencionado y Giordano tapó el remate con los pies (13 min.).
Pero Yrigoyen iba a reaccionar en algún momento, y vaya si lo hizo: habilitación para Esquivel, único punta definido, y Luciani achicó muy bien el ángulo de tiro (17 min.). Más adelante, el propio Esquivel giró y habilitó a Fossi, que perdió en el mano a mano contra el Cumbia.
Ambos habían tenido sus chances y perdido contra los arqueros. Pero empezaron a pasar los minutos y, mientras el local perdió precisión de mitad de cancha hacia adelante, el equipo del Chopo jugó cada vez más decidido a la pelota larga para Esquivel, o algún pase profundo para que la habilidad de Mariano Fernández pueda desequilibrar. El viento a favor del Diablo ayudaba a ese estilo, pero, más allá de alguna insinuación, no volvió a llegar con claridad al área rival.
Por su lado, Conti se vio obligado a cambiar la estructura del equipo por la lesión de Molina. Entró Aramburu y con línea de 3 era más arriesgado, a pesar de que el relevo del Pulpo Ñáñez siempre cumple.
Pero no pasó nada en el partido hasta ya entrado el complemento. Una de las pocas buenas jugadas de Berazategui hizo que le quedara imprevistamente la definición a Mateo Fernández en el área. Desvió su remate.
Conti vio que su equipo estaba largo (tenía razón) y empezó a disponer cambios. Núñez, que fue de mayor a menor, fue reemplazado por Facundo González; y el pibe Roa, por Giménez. El Chopo también movió el banco con el ingreso de alguien que conoce a la perfección esa cancha: el Japo Funes. La partida de “ajedrez” le funcionó mejor a Conti.
El Pulpo Ñáñez y Díaz hicieron la pausa en el medio, apareció el ataque por la izquierda y Facundo González tuvo el 1-0. Giordano lo impidió (24 min.). Carrera también tuvo la suya, pero la pelota parecía que no podía entrar, o bien, el que hacía el gol ganaba.
Pero al minuto 35, el partido cambió: Pulpo Ñáñez habilitó a Carrera, Giordano tapó el remate, pero la dejó viva. Y antes de que la pudiera despejar la defensa del Diablo, el ingresado Facundo Ñáñez aprovechó el rebote y remató fuerte para el 1-0.
Como si fuera poco, el visitante se quedó con 10 por la roja directa a Funes, tras una entrada muy fea en la mitad de la cancha. Sin embargo, “esto es fútbol”, una frase que por repetida no deja de ser cierta. A poco del final, Gómez agarró la lanza y pateó. Luciani tapó y el rebote le quedó a Mariano Fernández. También el Cumbia se hizo gigante allí. Cuando parecía despejarse el peligro, el Indio Martínez le pegó como venía y el efecto complicó al arquero, que voló para sacarla del ángulo: 3x1, como las promociones de supermercados, pero de atajadas del arquero local.
Si no pudo empatar ahí, no era la tarde de Yrigoyen. Ya con espacios, y en tiempo de descuento, Roa y González iniciaron un ataque. El rebote le quedó al Lana Díaz, que le pegó de zurda, su pierna más hábil, desde la puerta del área. Golazo que dejó sin respuestas a Giordano.
El Diablo profundizó su mal momento y se metió en la boca del Lobo. Argentino pegó cuando lo tenía que hacer, quizás buscó más que su rival, y obtuvo ese premio: los tres puntos se quedaron en el barrio Nicolás Avellaneda.
El árbitro - Gustavo Arciénaga
Se equivocó para los dos lados y cortó el juego más de la cuenta. Correcto en la expulsión.
La figura - Leonel Luciani
Tapó tres jugadas -una cerca del final-, permitiendo mantener la ventaja parcial, y había atajado un mano a mano en el primer tiempo. También se destacó el Pulpo Ñáñez y entraron bien los pibes. En Yrigoyen, Berterame y Conchillo.
