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Santo con fe hasta la gloria

San Lorenzo de Las Perdices sumó su segunda estrella tras más de cuatro décadas. Se coronó campeón tras derrotar por penales por 4 a 3 a Colón, de Arroyo Cabral, luego de haber ganado por 1 a 0 en tiempo regular y empatar en el global
lunes, 3 de agosto de 2026 · 08:00

San Lorenzo y Las Perdices atraviesan por estos momentos la alegría total. Es que, en un hecho histórico -y no menos marcado por la algarabía-, un día volvió a ser campeón de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF). Ayer, luego de 42 años.

No faltó nadie. Masivamente, el público de San Lorenzo se hizo presente y colmó la tribuna techada de Plaza Ocampo

Lo hizo tras derrotar ayer a Colón, de Arroyo Cabral, por 4 a 3 en los penales, luego de haber ganado 1 a 0 en tiempo regular y emparejar la serie (la ida había sido 1 a 0 en favor del Rojinegro, con un tanto de tiro libre de Benjamín Martínez).

Este plantel al que Hernán Rosarolli supo encontrarle la vuelta terminó festejando por mantener el orden (dentro del desorden que fue el pleito) y con una defensa que trabajó a destajo para conseguir la gloria. Obviamente, todo también se apoya en una definición magistral de Tóffolo, goleador del certamen.

En ese panorama, el partido no estuvo marcado por grandes situaciones de riesgo. Es más, las mismas mantuvieron el mutismo debido a que el pelotazo, la pierna fuerte y el nerviosismo hicieron también un partido aparte.

Aun así, Colón, con (varios) jugadores que ya fueron campeones, dio la sensación de que tenía más temple para enfrentar esta circunstancia. Pero no fue así, San Lorenzo -como un retén- detuvo a Genaro Barrionuevo y a Martín Arroyo. Aisló a Martín Barrionuevo y al elenco cabralense se le ardieron los libros. De igual modo, la calidad deportiva de Colón fue suficiente para que el plantel haya inquietado a Tobares a los 15 minutos de la primera etapa, luego de una asistencia de Genaro Barrionuevo.

  • La segunda estrella. San Lorenzo de Las Perdices había conseguido su primer título en 1984, con Francisco “Cacho” Fiandino como DT. En el mismo equipo jugaron otros baluartes tales como Gustavo “Pato” Bomprezzi, el Pichi Molina, Pedro Alaniz, Luis Chavarría, Moisés Miranda y el goleador Aldo Perticari, entre otros.

Antes había intentado cabecear Rodrigo Scagliarini un tiro libre “pinchado”, pero eso fue en el amanecer del partido.

En otro intento, Martínez probó de lejos a Tobares, pero el cuero se fue bastante esquinado y afuera.

Leonardo Comba, en el banco, sufría la situación, ya que veía que su plantel no podía hacer gala de la tenencia que supo presumir. Aun así, decidió mantener el mismo planteo y no ensayó ningún cambio. Confió en sus hombres como durante todo este semestre. Obvio que la ausencia de Gastón Ripa en la zona defensiva se hizo sentir; también en San Lorenzo había ausencias, la de Zuriaga, por ejemplo.

Extenuado, el elenco de San Lorenzo encaró la segunda etapa con un físico mayormente afectado debido a las corridas para contener el ataque del que iba ganando en el resultado global. Pero Maximiliano Tóffolo consiguió armar “en una baldosa” varias situaciones para empezar a debilitar el asedio “en piraña” que ejercía el Rojinegro sobre el “10”.

Aun así, a los 18 minutos del segundo acto, Maxi supo acomodarse desde lejos y sacar un cañonazo imposible para José María Gobbi, que solo atinó a verla entrar. 1 a 0 y San Lorenzo nuevamente en partido.

El tanto no hizo reaccionar a Colón, sino que más bien lo urgió de dudas respecto a de qué manera y cómo avanzar. San Lorenzo, por su parte, sumó varios jugadores en ataque, aunque no terminaron gravitando, y Tóffolo lució bastante solo al momento de tener el balón en sus pies. Es que durante este tramo, el jugador perdiceño se había hecho dueño del cuero, pero no encontraba asociaciones efectivas para el tiro del final.

Aun así, con sus defensores centrales amonestados -y también el lateral derecho-, San Lorenzo defendió cuando era necesario.

En ese “toma y daca” no quedó otro camino que los disparos desde el punto penal para definir al campeón del Torneo Apertura 2026 “Bicentenario de Villa Nueva” y también el trofeo que homenajea a la Cooperativa de Tío Pujio en su 70º aniversario.

Desde los doce pasos, Tobares fue efectivo y, agazapado como un gato, le detuvo los envíos a Genaro Barrionuevo (el primero de la tanda) y el cuarto a Benjamín Martínez.

San Lorenzo es un justo campeón. Supo cómo incomodar a Colón y arrinconar al toro ajeno para poder pegar cuando hacía falta. Fue efectivo, fue certero y merece festejar y sonreír, tal como lo está haciendo ahora.

Se rompió la pared para San Lorenzo, que no hace mucho tuvo momentos dramáticos -que casi lo deja sin continuidad futbolística-; que le tocó ver cómo los demás festejaban frente a sus ojos; que supo levantarse cuando no abundaban los jugadores ni los resultados. Tuvo que tragar amargo para escupir dulce…, y así de dulce hoy es la victoria y esta nueva estrella: la segunda, la que celebra una nueva generación de héroes perdiceños.

La figura: Marcelo Tobares

El Chaco se convirtió en héroe tras atajar dos penales en la tanda. En tiempo regular se destacó el enorme desempeño de Maximiliano Tóffolo, autor de un golazo de media distancia. 

El árbitro: Mariano Peñaflor

Correcta labor. No compró simulaciones, no dudó en amonestar y pudo mantener el juego limpio. Fue bien asistido por sus líneas.

 

Dos que volvieron a festejar

- Hernán Rosarolli, director técnico, y el defensor Gastón Scagliarini, de San Lorenzo de Las Perdices, volvieron a reír juntos. Ayer campeonaron, tal como lo habían hecho con Atlético Ticino en 2024.

- Un partido aparte: Leonardo Comba, DT?de Colón, optó por no seguir los penales de la final. Lejos, en el arco contrario del que estaba la acción, sufrió y “vivió” -a su manera- los momentos cúlmines del partido.

- Con buena asistencia y en paz: hinchas de Alem, Argentino, San Lorenzo de Las Perdices y Colón colmaron las instalaciones de Plaza Ocampo. Hubo festejos y hubo paz, en medio de un gran operativo policial.

- Todos perdiceños: los once titulares que plantó Hernán Rosarolli en cancha son oriundos de Las Perdices.  Pertenencia total.

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