LVF - Clausura / División A / 1ª fecha
Esta vez, Agosto fue el verdugo del León
Sobre el final, y de tiro libre, Pedro –sobrino del entrenador tricolor– facturó el 2 a 1 para Rivadavia, que venció como local a Alem. El Verde, en el debut de Trullet, le arruinó el festejo del centenario a su rivalUno de los partidos más importantes en el comienzo del Clausura de la Liga Villamariense era, sin duda, Rivadavia-Alem. Porque en el local debutaba un técnico de renombre, como Lautaro Trullet, porque se armó para pelear arriba y porque enfrente tenía a un rival que parecía diezmado, pero vivía un domingo especial por cumplir sus cien años de vida, además de la garra habitual. Fue 2 a 1 para el Verde cabralense, pero se definió en los últimos minutos, dentro de un trámite vertiginoso e interesante.
Los centenares de hinchas que se acercaron a la cancha de Rivadavia no quedaron defraudados, más allá de la alegría que tuvo el local y el traspié de Alem, que vendió cara su derrota. Es que ambos lo fueron a buscar con sus argumentos: el local intentaba hacer transiciones rápidas y desequilibrar con la habilidad de Álvaro Hernández o la potencia goleadora de Saravia. Y Agosto apostó por un equipo más corto, pero con salida por los costados y la pelota detenida como baluarte a la hora de atacar.
Al minuto 13, Demarchi habilitó a Hernández, que definió a las manos de Joaquín Rodríguez. Ambos equipos eran intensos y pensaban en el arco rival, aunque carecían de precisión de tres cuartos de cancha hacia adelante. Hasta que, de una falta a favor, Alem jugó rápido, agarró dormida a la defensa rival, y Montenegro obligó a una buena respuesta de Berardo (30m).
Nuevamente, apareció Hernández, que del medio hacia la izquierda complicaba a su rival, ya que, además de sus virtudes propias, aprovechaba cierto espacio que dejaba la subida de Candelero por ese sector. Primero, remató como venía al primer palo. Pasó cerca. Después, recibió un pase de frente al arco y disparó a colocar. El travesaño salvó al León villanovense.
El local era más: una corrida de Hauer para Saravia dejó solo al centrodelantero, que la agarró mordida porque el pique de la pelota le jugó una mala pasada. El gol estaba al caer: Alem ya no molestaba y el equipo de Trullet merecía más. Hasta que, por la vía menos pensada, pasó a ganarlo: tiro libre de Javier Demarchi para su hermano Maxi, que colocó perfectamente la cabeza para alejarla de la ubicación de Rodríguez. 1-0 para el verde a los 43 minutos.
Sin embargo, lo bueno le duró poco: en el inicio del complemento, que arrancó como si nada hubiera pasado por el ida y vuelta que mostraban ambos, Alem tuvo otro envío aéreo a su favor. Ledesma aprovechó el mal cálculo de Berardo y cabeceó al gol, pese al intento desesperado de un defensor cabralense, que la alcanzó a tocar, pero no así a sacar de su propio arco.
Con el empate parcial, se armó otro partido. Rivadavia sintió el golpe, mientras que Alem empezó a encontrar espacios. Así las cosas, centro de Jeremías Pereyra para Candelero, que elevó su cabezazo (10 m). Respondió el local con Saravia, que hizo trabajar a Rodríguez cuando intentó meterla por encima del 1 rival.
Siguió habiendo peligro para ambos: Ahumada, un ex-Colón, remató y el desvío hizo parecer más simple la respuesta de Berardo. Los cambios le quitaron algo de emoción al partido, pero era justificado: se notaba el cansancio de algunos futbolistas, y especialmente Trullet sintió la responsabilidad de tener que buscar una alternativa para que su equipo se llevara los tres puntos.
A diferencia del primer tiempo, Hernández aparecía poco, y ni Deheza ni Mendoza inquietaron a la férrea defensa del León. Por su lado, el equipo de Agosto tuvo dos chances claras para dar vuelta el partido. Un centro por la derecha dejó solo al ingresado Campestrini, que increíblemente le erró al arco, de cabeza, cuando se encontraba sin oposición por el segundo palo. Y Moyano, que ahora sí estaba más posicionado de “9”, tuvo un mano a mano con Berardo, que se redimió de su error en el empate y tapó el disparo del goleador de Alem.
Parecía que iba a terminar en empate, pero este partido estuvo plagado de sorpresas. Una de ellas ocurrió al minuto 48: tiro libre del zurdo Pedro Agosto, quien, a pierna cambiada, buscó cerrado al segundo palo (ya había intentado algo similar en el primer tiempo). Picó lejos de la posición de Rodríguez, no la pudo despejar Heredia y Roda intentó, pero tampoco llegó. El efecto hizo que la pelota se metiera en el arco sin que la haya alcanzado a tocar nadie. 2-1 para Rivadavia y así terminó con el pitazo del árbitro.
El local se llevó los tres puntos y esta vez, Agosto (Pedro, el sobrino del DT rival y una familia identificada con el León), fue la maldición para el eventual festejo del centenario de Alem.
La figura: Pedro Agosto
En un partido donde la pelota parada fue clave, complicó e hizo el gol del triunfo con su tiro libre. También se destacó Hernández, sobre todo en el primer tiempo. En Alem, Ahumada y Ledesma.
El árbitro: Gabriel Pérez
Bien. Llevó el contralor sin inconvenientes, sacó las tarjetas justas y le dio continuidad al juego.
