Fútbol / Tristeza fortinera
Murió Luis “Lechuza” Damiani, un enamorado de Alumni
La noticia enlutó al fútbol villamariense y en particular al club Alumni: “Falleció Lechuza”. En la mañana de ayer dejó de existir. Luis Alberto Damiani, una querida figura del club “Fortinero”.
Amante de los colores, impulsor de una nueva forma de alentar y también un enamorado del trabajo desinteresado por la institución, había nacido el 9 de septiembre de 1953 y tenía 73 años. Era comerciante, y a diario se lo veía junto a su utilitario, por los negocios de la ciudad vendiendo artículos embutidos.
Fue hincha, colaborador, delegado y dirigente de Alumni, en distintas comisiones; en diferentes cargos y en donde fuera necesaria su participación. A fines de la década del 90 se convirtió en presidente del club de sus amores que fue parte de su vida. En el Fortinero creció, se casó, y también vio crecer a sus hijos y nietos. Fue tal la conexión con el club que los festejos de su boda, fueron en la misma sede de la institución.
En el Libro Alumni “80 años de pasión”, Damiani contó: “Vivíamos en calle Entre Ríos al 1470, cerca de Alumni y de Sarmiento (N. de la R.: este último tenía su sede en el actual espacio que hoy ocupa la Terminal). Me tiraban los dos clubes, pero me incliné por Alumni luego de un partido amistoso entre ambos y me dije: el que gana será mi club. A pesar del resultado final, que fue empate, me definí por el Fortín”.
Más adelante, en 1967 nació “La Bandita” de la que fue uno de sus fundadores; esa hinchada conocida y celebrada de Alumni que estuvo presente en todo tipo de eventos, más allá de los deportivos. “Varias veces fuimos a apoyar a Gustavo Ballas en sus peleas”, recordó el dirigente en el Tomo II del libro de la historia de Alumni. Participó en viajes acompañando a los equipos y en los carnavales en distintos pueblos.
Esa misma “bandita” fue madurando, en 1976 -cuando el club comenzó a competir en los Regionales de AFA-, pegó un “salto” debido al ingreso de muchos vecinos de “otros barrios” tales como Cacho Sánchez, el Negro Duarte y el Negro Canelo, con su saxofón.
“Íbamos a los pueblos y la gente nos seguía, nos aplaudía, también íbamos a los barrios. Eran momentos donde era “raro” que una banda sonara en una cancha. Encariñado y lastimado, en su turno, por la partida del Pato Cortez, hincha emblemático del club que siempre hacía sonar su trompeta en la tribuna.
Como hincha o dirigente, fue siempre generoso y desinteresado. Muchas veces llegó en su auto a periodistas locales que cubrían los partidos de Alumni en distintos puntos del país.
En 2020, el mismo Damiani formó parte de la comisión que construyó nuevas tribunas en el predio Mauro Rosales.
Lechuza falleció ayer a las 10 de la mañana y es velado en Casa Paviotti, Sala A de calle Parajón Ortiz, esquina Catamarca. Sus restos serán inhumados hoy a las 10 en el cementerio La Naturaleza de Villa Nueva.
El mensaje del club
“Hay personas que pasan por un club… y hay otras que se convierten en parte de su historia para siempre.
En esta fría mañana de invierno, 24 de julio, nos toca despedir con un inmenso dolor a Luis “Lechuza” Damiani, una de las figuras más emblemáticas y trascendentes de los últimos 50 años del Club Atlético Alumni.
El club Fortinero, recordó el recorrido de Damiani en el club al recordar que fue uno de los fundadores de “La Bandita” “sembrando una pasión que atravesó generaciones y que todavía hoy sigue latiendo en cada bandera, en cada bombo y en cada canción que baja desde la tribuna”.
Además, la publicación destacó su participación como dirigente “llevando siempre a Alumni en el corazón. Fue un hombre que respiró sangre albirroja, un verdadero referente, un caudillo fortinero de esos que ya casi no existen”; y también su legado que representa hoy su familia.
El mensaje concluyó: “Gracias por tanto, Lechu. Gracias por dejar una huella imborrable en la historia grande de Alumni. Tu nombre vivirá para siempre en la memoria de cada fortinero”.
