LVF / Apertura 2026 / Semifinal - Vuelta

Colón metió ruido en el Fortín

Sin el apoyo de su público, el Rojinegro derrotó por penales 5 a 3 a Alumni tras empatar 1 a 1 en tiempo regular. Ahora se medirá contra San Lorenzo
lunes, 13 de julio de 2026 · 13:00

Colón de Arroyo Cabral se consagró finalista del Torneo Apertura de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF) tras vencer en la serie de penales a Alumni y ahora se medirá con San Lorenzo de Las Perdices.

El encuentro semifinal que se disputó en el predio del elenco villamariense terminó igualado en uno al cabo de los noventa reglamentarios. Esteban Oliva fue el goleador rojinegro, mientras que Matías Barolo señaló el tanto del Fortinero. Al haber empatado en la ida 0 a 0 fueron a la definición desde el punto penal y el rojinegro avanzó a la final venciendo 5 a 3, gracias a su arquero José María Gobbi quien tapó el remate de Barolo.

Lo insólito de la tarde lo marcó la ausencia del público cabralense en el festejo de la victoria de su equipo, injustamente alcanzado por la sanción dictaminada por el Tribunal de Penas tras los incidentes del clásico entre Alem y Alumni. Dicha decisión (prohibición de ingreso para público visitante en los partidos del Fortinero) terminó impidiendo a los simpatizantes de Colón ajenos totalmente a lo que se vivió en el clásico,  disfrutar del triunfo de su equipo en tierras villamarienses.

Volviendo a lo que se vivió en lo futbolístico, Alumni y Colón armaron un partido parejo, equilibrado y con escasas emociones.

En el comienzo la visita, más decidido en su propuesta, desnudó algunos problemas defensivos en el local. Martín Arroyo como es habitual fue una amenaza permanente por el carril derecho.  Antes del cuarto de hora inicial, Scalzo debió esforzarse para tapar una peligrosa entrada del volante cabralense. En el rebote el cruce salvador de Federico Falco evitó que el disparo de Benjamín Martínez terminara en gol. Tras esas señales de alarma en el fondo, Alumni se aplicó en tomar en forma más segura las marcas. Se ordenó de atrás hacia adelante y comenzó a desplegar el juego que pretendía jugar. Armó un cuadrado en el medio con sus volantes, buscando neutralizar el medio rival y apoyar a sus puntas. Allí destacó la incursión de un reconfigurado Francisco Monetto, esta vez jugando no de enlace sino más bien de atacante. Pasados los veinte minutos Monetto, recostado sobre el sector izquierd,o encontró un espacio claro a espaldas de Arroyo para desequilibrar. Lo sufrió demasiado Braian Cufré el lateral de Colón que dudaba entre salir a tomar o esperar. Monetto tuvo vía libre y no dudó en pedirla e intentar.  Alumni generó sus mejores momentos en ofensiva. Incluyendo un tiro en el travesaño del arco defendido por José María Gobbi, obra de un incontenible Monetto. Colón no acertaba cortar ese circuito de juego que tanto daño le provocaba y pasó a depender demasiado del acierto agónico en defensa o la falta de puntería del local.

Alumni insistía en su búsqueda, pero no la acompañó de eficacia. Se volvió reiterativo en sus intentos y fue perdiendo sorpresa.

Colón exigido por su rival se las arreglaba como podía y cuando podía campear el temporal buscaba en la contra la respuesta para intentar sorprender. La inteligencia para detectar los espacios de Genaro Barrionuevo fue el argumento de peso para equilibrar el desarrollo. Cuando logró asociarse con Benjamín Martínez la visita aspiró a conseguir algo más. Pero su esquema futbolístico que se preocupaba por mostrarse más ordenado en la zona media, inevitablemente lo obligaba a ser medido y cauteloso en sus aventuras ofensivas.  Alumni enamorado de su fórmula ofensiva (buscar siempre a Monetto por izquierda) casi encuentra su premio sobre la media hora. Todo comenzó con un fuerte disparo del propio Monetto que Gobbi con lucidez mandó al córner. Tras el tiro de esquina Patricio Peñaloza saltó más que todos en el área visitante y su cabezazo terminó impactando en el travesaño. Alumni insistía, pero no ligaba nada. Colón agradecía a su suerte y Luppo maltrataba a Barolo marcándole la cancha. Pero el final de la etapa sería todo para la visita.

Primero un gran desborde de Genaro Barrionuevo (tras pelotazo de Benjamín Martínez) desacomodó al fondo fortinero y por poco no termina en gol.  Después y casi sobre el pitazo final, el gol.

Tiro libre para Colón en el borde del área, ingresando por el sector derecho para el perfil de un zurdo. Esteban Oliva pidió la pelota, y la colocó bien abajo contra el poste izquierdo. El resto fue escenografía perfecta: volada estéril de Scalzo y gritó de gol. Grito restringido, solamente de jugadores y cuerpo técnico de Colón. Las noticias debían viajar por celular o por la radio, para que los hinchas del rojinegro se sumaran al festejo.

Alumni arrancó a toda potencia en el complemento. Actitud, rebeldía o el nombre que elijan. El Fortinero sabía que se quedaba afuera y obró en consecuencia. Todo sucedió en forma rápida.

Francisco Monetto en su enésimo desborde ganó por izquierda y su centro lo empujó a la red el nueve Matías Barolo.

Después Colón salió de su sorpresa inicial y retomó su libreto de orden y seguridad. Alumni pareció confundirse en sus ansias de lograr el desnivel. Se mostró apurado y perdió claridad. Su entrenador buscó variantes en el banco, pero ya no tuvo frescura en sus ideas. Se repitió hasta el hartazgo, pero pocas veces estuvo cerca del gol. Colón amagó con alguna contra, pero lucía cansado y perdió presencia ofensiva. El partido se encaminaba a los penales de no pasar nada fuera de lo común. Y nada pasó.

En los penales lo extraordinario lo aportó el arquero Gobbi que detuvo el disparo de Barolo. Sus compañeros no fallaron y Benjamín Martínez con pasado en Alumni, sentenció la serie depositando a Colón en la final donde lo espera San Lorenzo de Las Perdices. Ahora si su gente prepara todo para disfrutar de la fiesta final, sin limitaciones ridículas y con ganas de dar la vuelta.

El árbitro - Emiliano Martino

Se preocupó por sacar adelante el partido sin comprometerse demasiado.  Sin jugadas polémicas que fallar, pasó una tarde tranquila.

La figura - José María Gobbi

Seguro durante el juego, fue decisivo en la definición por penales al atajar el disparo de Matías Barolo.