Dieciseisavos de final

En el último suspiro

Brasil lo sufrió, pero remontó el partido ante Japón y lo ganó 2 a 1 gracias al gol de Gabriel Martinelli, en la última jugada del partido. Ahora espera por Costa de Marfil o Noruega
martes, 30 de junio de 2026 · 08:31

Brasil venció agónicamente a Japón por 2-1, en el partido correspondiente a los dieciseisavos de final del Mundial 2026, y se metió entre los 16 mejores del certamen.

Brasil tuvo que trabajar más de la cuenta para avanzar a los octavos de final del Mundial. El equipo dirigido por Carlo Ancelotti dominó gran parte del encuentro, pero recién pudo quebrar la resistencia japonesa en los instantes finales, tras una remontada cargada de insistencia.

La primera mitad mostró a un Brasil con mayor posesión de pelota y varias aproximaciones mediante Bruno Guimarães, Matheus Cunha y Vinícius Júnior, aunque sin la profundidad necesaria para vulnerar al arquero Zion Suzuki.

Japón, que apostó por esperar y salir de contraataque, golpeó a los 29 minutos, cuando Kaishu Sano recuperó el balón en el mediocampo, condujo a pura velocidad hasta la puerta del área y sacó un preciso remate cruzado que dejó sin respuesta a Alisson para establecer el 1-0.

“No perdimos la paciencia, teníamos muchos recursos en el campo y en el banco. Japón no es un rival fácil, es muy organizado e intenso. Estaba guardando a Neymar para la prórroga, No quería cambiar la estructura porque el equipo estaba jugando bien”. Carlo Ancelotti, DT de Brasil.

En el complemento, Ancelotti movió el banco con el ingreso de Endrick y Brasil salió decidido a cambiar la historia. Suzuki volvió a transformarse en figura al contener un cabezazo de Bruno Guimarães y luego protagonizó una increíble secuencia junto al palo y la defensa japonesa para evitar el empate.

Sin embargo, la resistencia asiática se quebró a los 56 minutos, cuando Casemiro apareció por el segundo palo para conectar de cabeza un centro preciso y decretar el 1-1, tanto que fue convalidado tras la revisión del VAR.

A partir de allí, el dominio brasileño fue absoluto: Vinícius estrelló un remate en el palo, Martinelli desperdició otra ocasión y Japón, prácticamente, no volvió a inquietar a Alisson, limitándose a defender cerca de su área.

Cuando todo hacía pensar que el partido se encaminaba al alargue, Brasil encontró el premio a su insistencia. Ya en el quinto minuto del tiempo añadido apareció un error japonés en su propia área, la pelota le quedó a Bruno Guimarães, quien filtró un gran pase a Gabriel Martinelli (foto), que controló dentro del área y definió con categoría al segundo palo para sellar el 2-1 definitivo. Ahora, espera por Costa de Marfil o Noruega.