LVF / Apertura 2026 / Primera A/ 4tos. de final - Ida
Un rato con un Diablo y otro con un Santo
San Lorenzo de Las Perdices e Hipólito Yrigoyen empataron 1 a 1. El elenco de Tío Pujio comenzó ganando y dominando, pero el equipo de Las Perdices lo empató sobre el finalSan Lorenzo de Las Perdices salvó la ropa sobre el final tras empatarle 1 a 1 a Hipólito Yrigoyen ayer, en Las Perdices, en el marco de los cuartos de final de ida del Apertura 2026 de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF).
El Santo, que jugó gran parte del cotejo con un hombre más, no fue lo suficientemente efectivo como para poder romper definitivamente el esquema del Diablo, y ahora todo se definirá en La Caldera de Ruta 9. Es que el Rojo arrancó con ventaja, celebrando la apertura del marcador inmediatamente después de que le hayan expulsado a un jugador. Con el reloj a su favor, y un jugador de más, San Lorenzo consiguió el empate, pero le costó sangre, sudor y furia.
Referido a las situaciones de juego en el inicio del cotejo, el primer acercamiento “serio” fue del dueño de casa por medio de Maxi Tóffolo, aunque respondió Pedro Berazategui para el lado de la visita con un disparo lejano.
De igual manera, la más clara del amanecer de un encuentro signado por un sol radiante –al mismo tiempo que una temperatura baja– fue del mismo “10”, Tóffolo, que se la encontró abajo del arco, pero le pegó muy abajo y la pelota se fue muy arriba.
Ambos equipos intentaron hacer su juego. Pero el despliegue se complicó, con dos defensas bien plantadas y un mediocampo colmado de propios y ajenos.
De igual modo, tal vez en un error que podría haberse evitado, el plantel dirigido por Mauricio “Chopo” Morales quedó con un hombre menos sobre el terreno de juego en 26 minutos. Berazategui, que había empezado el partido amonestado por ir con una pierna fuerte, vio la segunda amarilla ahí nomás por extralimitarse nuevamente. No hubo quejas, dudas ni reclamos. La expulsión del colegiado Franco Rodríguez fue correcta, aunque lo lamente el pueblo rojo.
En ese mismo panorama, y desde una pelota parada, Yrigoyen pudo desenredar la cuestión. Y fue justamente por medio de una carambola donde, desde una pelota parada, Berterame le pegó defectuosamente, pero el cuero venció la valla defendida por Tobares para poner el 1 a 0 en favor de los de Tío Pujio.
Ya para el complemento, San Lorenzo –obligado por la lógica a ser protagonista– estuvo lejos de tomar “la batuta”. Aunque, para ser honestos, el fútbol no sabe de lógicas, sino de situaciones impensadas.
Aún así, Tóffolo exigió a los siete minutos de complemento a Leo Morales. Y, justamente, en el contragolpe de la jugada anterior, Maxi Esquivel la mandó a guardar, pero en posición adelantada.
Con una batería de cambios, ambos planteles intentaron mover un poco el avispero. Es que Tóffolo tenía, cada vez más, el arco de enfrente entre ceja y ceja. Aún así, Yrigoyen, con la figura de Mariano Fernández, fue ganando terreno y buenas ideas. Es que Fernández –Mariano– supo manejar los esquemas, los tiempos, aunque por momentos se fue demasiado “arriba” y se desconectó del esquema dispuesto por la visita.
Con un tiro libre de Caudana, que fue a las manos de Leo Morales, San Lorenzo comenzó a insinuar sus intenciones. Tóffolo, dos veces más, volvió a probar.
Tales “ensayos” le terminaron sirviendo para que, en 37 minutos, el “10” encabezara una gran jugada individual, dejando a dos hombres en el camino y definiendo cruzado ante un Morales que poco pudo hacer. Y al tanto San Lorenzo se lo celebró como al de una final. Fue 1 a 1 y, palabras más, palabras menos, hubo justicia en tierras perdiceñas.
No hubo un gran despliegue, tampoco un partido vistoso, pero eso tiene que ver con lo cerrado de un partido donde los dos elencos –con grandes pies– tuvieron el menor margen de error posible. Ahora, en Ruta 9, tendrá que haber ganador y ticket para semifinal.
La figura: Maxi Tóffolo
Creativo, encarador y dueño de las pelotas paradas. Intentó hasta que le salió sobre el final. En Yrigoyen se destacaron Galleguillo, férreo en la marca, y Berterame, seguro en el mediocampo.
El árbitro: Franco Rodríguez
Amonestó acertadamente, aunque se complicó en fallos menores como laterales o tiros de esquina. Intentó que el juego sea fluido, aunque los jugadores a veces no colaboraban.
