LVF / Apertura / Primera A - 11ª fecha
Victoria y final escandaloso
Universitario le ganó 2 a 0 a San Loreno de Las Perdices en un partido que terminó con un clima hostil y violentoUniversitario venció a San Lorenzo de Las Perdices, como local, por 2 a 0, logrando un triunfo reparador en busca de escapar del fondo de la tabla. Los tantos del equipo estudioso fueron obra de Lucas Barengo y Tomás Perón. El partido, que tuvo un nivel discreto en cuanto al juego, finalizó en escándalo, con la mayoría de los protagonistas tomándose a las corridas y agrediéndose.
En cuanto al desarrollo, puede decirse que el encuentro fue equilibrado y con escasas situaciones de gol. Dentro de ese marco, el local jugó mejor, generando situaciones más claras que su rival. El comienzo fue frío, con ambos conjuntos animando un largo round de estudio. La “modorra” se sacudió con una jugada donde la visita señaló el gol (centro de Romero y cabezazo de Avalos), pero el mismo fue anulado por posición adelantada del delantero azulgrana. El juego no se encendía, pero el orden y movilidad de los locales superaba la propuesta de la visita.
La falta de conexión entre volantes y delanteros mermaba las posibilidades locales. La insistencia de Enzo Moyano y las apariciones de Lucas Barengo terminaron inclinando la balanza.
Sobre los 23 minutos, una mano del defensor Manuel Lameiro, de San Lorenzo, en su área resultó, al menos, sospechosa de penal, pero el juez Olguín, cerca de la acción, dejó seguir. La U jugaba más cerca del área rival e instantes después estuvo otra vez cerca. Pérdida de Julián Romero aprovechada por Barengo, que asistió a Moyano, quien falló definiendo a las manos del uno visitante. San Lorenzo, que no encontraba funcionamiento en sus movimientos, se las ingenió para llegar con base en jugadas individuales. La más clara estuvo en los pies de Matías Toledo, que libre de marcas fusiló a Pedernera, pero el arquero, con reflejos, tapó mandando al córner. Apoyado siempre en sus buenas individualidades, San Lorenzo tuvo otra buena posibilidad en los pies de Facundo Bolatti. Otra respuesta oportuna de Pedernera mantuvo el cero en el marcador.
Fue una ráfaga ofensiva del azulgrana, que culminó con otra jugada peligrosa cerca del final de la etapa. Esta vez, Facundo Bolatti, en su faceta de conductor, puso un pase mágico para Toledo, que le terminó pegando mal y muy desviado.
Pero no nos iríamos al descanso sin goles. Aparecería la pegada de Lucas Barengo en tiempo de descuento. Gran ejecución de un tiro libre del delantero local para vencer la resistencia de Tobares con un remate que se terminó colando junto al poste izquierdo.
La ventaja local condicionó el desarrollo. La U retrocedió empujado por la presión de San Lorenzo, pero al visitante le faltaron ideas para sumarle a su voluntad de lograr el empate.
Sin embargo, lo complicó al once estudioso, que perdió el control de la zona media. No había claridad en la búsqueda, pero sí intensidad. El partido creció desde lo emotivo y la ansiedad del visitante aumentó la tensión de protagonistas y público presente (bastante poco, por cierto). Hablamos de una mano dudosa de Lameiro en el área de San Lorenzo en el primer tiempo. Se repitió en el complemento en el área local. Tomás Perón fue el protagonista y la resolución arbitral fue la misma.
El desarrollo comenzó a ser anómalo cerca de los 23 minutos, cuando el primer asistente se metió en el campo pidiendo detener el juego, tras informar agresiones de simpatizantes visitantes. La situación, según testigos, se habría originado por alguna frase atribuida al asistente. Por supuesto, nada justifica la situación vivida en el Campus, pero, lamentablemente, no sería la única. San Lorenzo no lograba enfocarse en lo futbolístico y esa distracción le costaría caro. En una contra, la U comenzó a liquidar la historia. Todo terminó en penal en contra de Enzo Moyano, que el juez no dudó en sancionar. Tomás Perón lo cambió por gol con un remate preciso hacia la izquierda de Tobares. Los minutos finales solo sirvieron para ver un San Lorenzo nervioso y carente de ideas claras para llegar al empate. La U se aferró con tesón al resultado y armó un muro defensivo que resultó suficiente para detener los anárquicos intentos azulgranas.
El pitazo final abrió paso a la locura de algunos protagonistas. Alguna cargada, alguna frase de más... El desahogo ante ciertos comentarios impropios dio paso a escenas lamentables. Corridas de los protagonistas y agresiones por todo el campo de juego.
La terna arbitral (muy cuestionada por los visitantes) permaneció protegida por personal policial y fue testigo de lo sucedido. Consultado, el juez Olguín señaló que tomó nota de lo sucedido y lo volcará en su informe del partido para que los entes pertinentes adopten las medidas disciplinarias.
Otra vez, la violencia dijo presente. Lo vivido tras el cierre del juego fue lamentable, con escenas rozando lo patético.
Repudio total para los que todavía no entienden o no quieren entender que el fútbol es tan solo un juego.
La figura: Lucas Barengo
Fue el conductor de la ofensiva local. Abrió el resultado con un gran tiro libre. Muy activo y participativo. El arquero Federico Pedernera aportó seguridad.
El árbitro: Gonzalo Olguín
Complicado en la conducción, pero seguro en sus fallos. No fue bien secundado por sus asistentes.
