LVF - APERTURA / Primera A / 11ª fecha
Punto y boleto para el Patriota y Colón
En una mezcla de impresiones, 9 de Julio empató 2 a 2 con Atlético Ticino, de visitante, y aseguró su lugar en los playoffs del torneo Apertura, pero la satisfacción, en cierta medida, no resultó total, ya que sufrió tres expulsados, entre ellos el goleador, Ignacio Romero.
Al Atlético, el empate no le cayó bien, porque cedió la chance de volver a meterse en zona de clasificación y ahora no le queda otra que ganar en Las Perdices en la última fecha y esperar otros resultados. Y de cara a ese partido perdió dos baluartes: Saravia y Panchito Romero.
El primer tiempo contó con cuatro goles, dos rojas y muchas, pero muchas quejas sobre el arbitraje de Lucas Quiroga, por demás influyente en el resultado. A los 8 minutos llegó el primer penal de la tarde, de Acosta sobre Aguirre (supuesto empujón), e Ignacio Romero, goleador del torneo, anotó el 1 a 0.
El nueve del Patriota luego fue el causante del penal a favor de Atlético por un ¿topetazo? sobre un rival, dentro del área, y en la salida de un córner: Páez se hizo cargo del mismo y, con ejecución similar a Nacho Romero (al palo derecho del arquero), estampó el 1 a 1.
Ya en los minutos finales se encendió otra vez el partido; primero, por las expulsiones del referí sobre Saravia (doble amarilla) y Kevin Romero (roja directa), y luego, más goles. A los 44 minutos, Vélez sorprendió a Fantino, quien anotó el 2-1 parcial, pero previo al cierre de la primera etapa, Rafael Becchero captó un rebote y, de volea, metió la pelota pegada al palo de Marenco para el 2 a 2, y al descanso.
En el segundo tiempo, ya las emociones de los goles se ausentaron, aunque sobre el cierre volvieron a aparecer las expulsiones, entre ellas la del goleador del Patriota, Ignacio Romero, que luego se sumó a Kevin Machado, y de Francisco Panchito Romero para el Atlético.
Una lucidez por tiempo
Por otra parte, Colón e Yrigoyen empataron 1 a 1 en el estadio Socio Fundadores, de Arroyo Cabral, en el otro encuentro que se jugó en similitud a la final de la liga profesional, y cuya repartija le posibilitó al local asegurar su pasaje a cuartos de final.
El empate, principalmente, se explica porque ambos tienen dos individualidades que en la víspera sobresalieron del resto. En el primer tiempo, Mariano Fernández fue lo más rutilante de Yrigoyen y del trámite; y en el complemento creció y resultó vital la actuación de Martín Arroyo.
En líneas generales, el trámite se jugó cómo se preveía de antemano. Colón, con la iniciativa e intentando abrir grietas sobre la última línea de Yrigoyen, que priorizando la faceta defensiva buscó contragolpear rápido y largo para un Mariano Fernández indescifrable en el PT para el fondo rojo y negro.
En ese panorama, la visita abrió el marcador a los 28 minutos. Primero, Leo Morales se lució ante un remate de Geremías Monetto y desvió una pelota con destino de red al córner, y desde esa acción sobrevino la réplica inmediata del Diablo Rojo y la definición exquisita de Fernández para el 1 a 0.
De igual modo, si lo del hijo de Carlitos fue destacado en el PT, ya en el complemento, la figura principal fue Martín Arroyo, quien además cumplió con la “ley del ex” y anotó un golazo con todas las letras para el 1 a 1.
El reparto de puntos, pese a las insistencias del anfitrión, quedó establecido finalmente en Arroyo Cabral, que dejó una mezcla de sensaciones; es que el punto tiene valor para la visita, que igual resignó la chance de quedar como único líder, y en Colón, porque si bien mejoró la imagen con respecto al clásico y confirmó su presencia en playoffs, no pudo volver a la victoria y no consigue una regularidad en un mismo partido, y eso se traslada a los resultados.
