LVF - Apertura / Primera A / 10ª fecha
Acierto Verde
Rivadavia se tomó rápida revancha y le ganó 1 a 0, de local, el clásico a Colón, en la primera victoria de Puli Herrera como DT del VerdeEl fútbol es un sinfín de estado de ánimo permanente y que, mayormente, tiene que ver con los contextos. Entonces, lo que 20 días atrás era un tramado complejo y los festejos para el rival de siempre, ayer esa imagen final se modificó y las sonrisas se pintaron de Verde, lo que remarca un cambio de panorama de aquel clásico al que se jugó en la víspera.
Por la décima fecha del Torneo Apertura, Rivadavia le ganó el clásico, y de local, a Colón, por 1 a 0, y consiguió así una victoria trabajada como importante, en un momento clave del campeonato, en lo que fue el primer triunfo en la era Puli Herrera, quien mucho tuvo que ver en los tres puntos de ayer por cómo planificó táctica y estratégicamente el partido.
Es que el elenco del Verde lo ganó desde la convicción, porque fue un clásico casi sin brillo y de poquitas oportunidades. Y justificó el triunfo porque entendió qué partido jugar y lo aplicó inteligentemente, en la fresca tarde cabralense.
En ese sentido, desde el primer minuto, neutralizó ofensivamente a Colón, con un alto nivel de concentración que le permitió estar muy atento a la presión y, además, a las coberturas, para no dejar “volar” a Colón en las transiciones de defensa a ataque.
En ciertos pasajes, fue práctico con la pelota, a la cual tuvo menos y no por eso la supo jugar con mayor ductilidad que un Rojo y Negro que -constantemente- equivocó los caminos, si bien cuenta con un potencial individual envidiable y que, prácticamente, lo sostuvo en partido hasta el segundo final.
En la primera media hora, el juego fue discreto, cortado y prácticamente sin chances nítidas de gol. Esa paridad se rompía por la pelota parada; en su mayoría, ante faltas evitables. A los 14’, Oliva tiró a las manos de Berardo en un tiro libre cerca del arco rival y, un minuto más tarde, Matías Pino peinó un gran centro de Demarchi, pero la pelota se fue muy elevada del horizontal.
Llegando a la media hora del clásico, Rivadavia ya tenía, en cierto modo, el control del partido, aunque aún debía mostrar qué tenía en ofensiva. Y lo dejó en claro a los 31 minutos, cuando juntó pases alrededor del área rival y luego de un pase filtrado de Alexis Agosto que peleó Lucas Sosa, la pelota le quedó a Javier Demarchi, quien sacó un sablazo y clavó la pelota en el ángulo de José Gobbi.
Ese gol, que resultó definitivo, le dio un impulso anímico importante al elenco de Herrera, ganó los duelos individuales en todos los sectores y, aunque a veces retrocedía de más en campo propio, Berardo prácticamente no tuvo intervenciones.
En la visita, apagada colectivamente, mucho dependía de las apariciones individuales. En el último cuarto, Benjamín Martínez fue lo más activo en la ofensiva del visitante, aunque todo se diseminaba en los metros finales.
Apenas iniciado el complemento, Gobbi se lució ante un disparo a quemarropa de Javier Demarchi, sobre los 3 minutos, y luego de un pase atrás de Sosa, quien aportó claridad en sus apariciones.
Esa fue prácticamente la última chance clara de gol del clásico que, desde allí, generalmente fue más lucha, entrega y corazón. Entonces, se vio alguna que otra chance por un centro cerrado al área o en algún disparo de media distancia (la más clara fue de Martín Barrionuevo, casi sobre el final del juego), y casi nada por acciones elaboradas.
En la recta final, Rivadavia reforzó el plano defensivo, fue cambiando piezas refrescando piernas y prácticamente cedió cualquier posibilidad vía contragolpe. Y le trajo resultado, porque sostuvo con entereza la victoria contra un Colón confundido, que insistió en su búsqueda por la desventaja mínima, aunque no pudo torcer una historia con final Verde.
La figura: Matías Pino
Muy buena primera etapa. Anticipó y ganó casi todos los duelos individuales y fue uno de los puntales del espíritu combativo del Verde.
El árbitro: Federico Valle
Muy buena actuación. Interpretó bien las acciones más complejas y sobrellevó con aciertos y buenas decisiones el clásico.
