Mundial 2026
Una nueva investigación alerta sobre el riesgo de las altas temperaturas
Una investigación del grupo científico World Weather Attribution (WWA) alerta que al menos un 25 por ciento de los 104 partidos que se jugarán en el Mundial de fútbol organizado por Estados Unidos, México y Canadá podría superar los límites de seguridad térmica recomendados por el sindicato internacional de futbolistas (Fifpro).
El nuevo estudio publicado por la WWA determinó que uno de cada cuatro partidos podría disputarse en condiciones de fuerte calor, poniendo en riesgo a jugadores e hinchas. Esta situación se debe al cambio climático; y, debido a esta situación, los científicos habrían recomendado el aplazamiento de estos partidos.
El grupo de científicos de la World Weather Attribution analizó los 104 encuentros programados entre el 11 de junio y el 19 de julio en 16 estadios de Estados Unidos, Canadá y México utilizando el índice WBGT, que mide la capacidad del cuerpo para refrigerarse teniendo en cuenta temperatura, humedad y radiación solar. La investigación alerta que las pausas de hidratación previstas por la FIFA podrían no ser suficientes para reducir los riesgos derivados de las altas temperaturas.
La FIFA ya había anunciado que trabajaba en protocolos específicos contra el calor y el organismo prevé pausas de hidratación de tres minutos en cada parte e infraestructuras de refrigeración para aficionados y jugadores, así como dispositivos médicos reforzados en función de las condiciones meteorológicas de cada encuentro.
El sindicato internacional de futbolistas recomendó activar medidas de enfriamiento cuando el índice WBGT supera los 26 grados y suspender los partidos si rebasa los 28 grados.
El director médico de la entidad, Vincent Gouttebarge, señaló que las conclusiones del estudio coinciden con las estimaciones que el mencionado sindicato ya había publicado en 2023, al tiempo que defendió la necesidad de reforzar las medidas de protección para preservar la salud y el rendimiento de los futbolistas.
La profesora Friederike Otto, especialista de Ciencia del Clima en el Imperial College de Londres y cofundadora de WWA, manifestó que “nuestra investigación demuestra que el cambio climático tiene un efecto real y medible sobre la viabilidad de organizar las Copas del Mundo durante el verano en el hemisferio norte”.
El grupo de científicos que realizó el estudio determinó que “los jugadores y los aficionados se enfrentan a un riesgo mucho mayor de calor y humedad agotadores en la Copa del Mundo de 2026, en comparación con la de 1994”.
El mismo informe advierte que el riesgo para los aficionados se podría dar en ciudades con estadios sin aire acondicionado, como Miami, Kansas City, Nueva York o Filadelfia.
Debido al impacto del cambio climático, la final (prevista en el MetLife Stadium, de Nueva Jersey) tendría el doble de probabilidades de superar los niveles de riesgo térmico respecto al Mundial disputado en Estados Unidos en 1994.
La mencionada profesora Friederike Otto solicitó a la FIFA reconsiderar las fechas de futuros Mundiales en regiones vulnerables al calor extremo, alegando que desarrollar estos certámenes en otras épocas del año permitiría evitar riesgos sanitarios y garantizar mejores condiciones, tanto para jugadores como para espectadores.
En tanto, el profesor clínico Chris Mullington, que también formó parte de la investigación, consideró que el impacto más visible podría darse en el propio juego, ya que las altas temperaturas favorecerán un fútbol “más conservador”, con jugadores dosificando esfuerzos para soportar las condiciones climáticas, según su opinión.
