liga profesional / 13ª fecha
La única que tuvo
Independiente se quedó con el clásico tras ganarle 1 a 0 a Racing. La Academia, durante la primera etapa, desperdició un penalAnte un estadio Libertadores de América colmado, ayer se jugó una nueva edición del clásico de Avellaneda entre Independiente y Racing.
Se trató de un cotejo válido por la fecha número 13 de la Liga Profesional. Hubo ganador, y?fue victoria de los dueños de casa, Independiente, por 1 a 0.
La alegría para los anfitriones llegó a 10 minutos del final y por medio del delantero Gabriel Ávalos.
Lo tuvo la acadé
Referido al juego, lo más trascendente de la primera mitad ocurrió a poco del cierre de los 45 minutos. Y sucedió cuando, tras la consulta en el VAR (por una mano de Valdéz dentro del área) se le otorgó un penal para Racing.
Se hizo cargo el ídolo y goleador Adrián Maravilla Martínez que –queriéndola “picar”– remató por encima del travesaño, malogrando una opción inmejorable para poner en ventaja a los de Gustavo Costas.
En ese contexto, y en medio de un clima caliente, hubo incidentes en el banco de la visita. Esto fue debido a que unos hinchas del Rojo rompieron el alambrado perimetral, afectando la seguridad de los suplentes de Racing.
Tras unos minutos de incertidumbre, finalmente se aportaron las garantías para que el enfrentamiento pueda continuar.
Ya en el complemento, Racing tuvo otras dos ocasiones en los pies de Maravilla, pero el hábil delantero no pudo “facturar”?en ninguna ocasión.
Con poco, el predominio académico se había marcado durante todo el cotejo, pero todo se rompió cuando Independiente supo capitalizar lo poco (o la única situación) que tuvo.
Fue en 36 minutos del complemento, cuando Santiago Montiel desbordó a Agustín García Basso y lanzó un buscapié en el área para la llegada de Gabriel Ávalos. Allí, el goleador del Torneo Apertura se arrojó al suelo, desvió la pelota con su botín izquierdo y convirtió su octavo gol en el campeonato que le dio la tan ansiada victoria a Independiente, que logró acomodarse luego de una serie de cotejos donde el malestar apuntó, principalmente, a Gustavo Quinteros, DT del Rojo.
