LVF / APERTURA / PRIMERA A / 7ª FECHA

Española salvó su invicto en casa

Gracias a un gol agónico de Álvaro Corbalán, el Gallego rescató un merecido empate 2-2 ante Colón, de Arroyo Cabral. El partido tuvo varias emociones y momentos de alta tensión, por lo que ambos terminaron con 10 hombres en el campo de juego
lunes, 27 de abril de 2026 · 13:00

Asociación Española y Colón supieron sortear la ventosa tarde villamariense y animaron un entretenido empate 2-2 en el reducto del Gallego, que logró mantenerse como único invicto de la Primera División “A” de la Liga Villamariense.

Si bien terminó siendo muy emotivo, el partido tardó en entrar en calor, ya que en los primeros minutos se vieron pocas ocasiones de gol. Para ese momento, el dueño de casa apostaba a la posesión, aunque se topaba con un Rojinegro bien parado en el mediocampo y listo para atacar rápidamente.

En este contexto, Colón terminó abriendo el marcador a los 22, cuando Martín Arroyo metió un pase filtrado que rompió la defensa local y asistió a Martín Barrionuevo, que colocó la pelota a la derecha de Francisco Serniotti y desató el festejo de la nutrida parcialidad cabralense.

Tras la desventaja, Española pisó el acelerador y empezó a sumar chances de nivelar, fundamentalmente con remates desviados de Francisco Pérez (a los 23 y 32 min.), pero también de Francisco Re (29 min.). Poco después, a los 43, el “10” del Gallego casi logra vencer la valla de José María Gobbi con un tiro libre cerrado, aunque el hábil guardametas pudo negarle el gol.

El empate terminó llegando justo antes del entretiempo (45 min.) y de una manera algo fortuita, ya que el arquero visitante quiso enviar el balón a las alturas, pero este impactó en la espalda de Pérez y terminó ingresando a la portería. Pese a algunos reclamos, el árbitro convalidó el gol y se desató el festejo local.

 

No apto para cardíacos

Quizá esta última jugada terminó siendo un preludio de lo que fue el segundo tiempo, donde, desde un inicio, ambos equipos empezaron a sumar varias chances. Primero lo tuvo Colón (1 min.), con un cabezazo alto de Martín Barrionuevo; mientras que Española respondió a los 14, con un disparo elevado de Franco Paz.

A los 19, Arroyo casi marca el segundo para la visita, aunque el defensor Fabricio Molar llegó providencialmente a desviar su remate, mientras que, a los 24, el ingresado Marco Mancilla cabeceó fallidamente un centro de Pérez.

Seis minutos después, Braian Cufré lanzó un remate potentísimo que Francisco Serniotti logró desviar al córner, y desde esta jugada (a los 31) terminó llegando el segundo festejo de Colón, ya que Arroyo le pegó magistralmente y la pelota ingresó contra el ángulo superior derecho.

En los instantes posteriores al gol olímpico le siguieron unos tumultos, debido a una celebración presuntamente desmedida o provocativa, que terminó saldándose con la expulsión de Cufre, en la visita, y de Rodrigo Arias, en el local.

Como en el primer tiempo, Española volvió a pisar el acelerador tras la desventaja y casi logra empatarlo a los 39, con un remate elevado de Mancilla, y a los 42, con un disparo de Antonio Ferreyra que rozó las manos de Gobbi y terminó impactando en el travesaño.

A los 45 minutos llegó la tercera chance clarísima del Gallego, cuando Rodrigo Castillo remató a un arco vacío que terminó siendo cubierto por un defensor visitante, y a los 49, el anhelado empate local, cuando Mancilla dio un pase atrás que el defensor Álvaro Corbalán empujó a la red.

Cuando terminó llegando el silbatazo final de Valdez ambos terminaron sumando un merecido punto, que deja a Española con su invicto y a tiro del nuevo líder, Deportivo Argentino (14). Colón terminó lamentando una victoria que se le escapó, aunque también sigue cerca de los puestos de vanguardia.

El árbitro - Gonzalo Valdéz

Bien. No cometió errores groseros y supo evitar que la situación escale en los tumultos. Quizás pudo ser más severo en algunas jugadas puntuales.

La figura - Martín Arroyo

 Marcó una diferencia e intervino directamente en los dos festejos de Colón. En Española resaltaron Francisco Pérez y el autor del empate agónico, Álvaro Corbalán.