LVF - APERTURA / Primera A / 7ª fecha
El Santo se sacó las ganas y un cero muy claro en Pasco
San Lorenzo logró su primera victoria en el Bosque: 2-0 a Alem. Y en Pasco, 9 de Julio otra vez empató, esta vez con Yrigoyen, que dejó la puntaDespués de tres empates consecutivos, San Lorenzo le regaló una victoria a su gente en Las Perdices y le ganó 2 a 0, en el Bosque, a Alem, en el marco de la séptima fecha del torneo Apertura de la Primera A.
El elenco perdiceño supo ser efectivo en un partido de trámite reñido, mucha fricción y de pocas chances de gol y, nuevamente, fue clave la calidad individual de Maximiliano Tóffolo.
En el primer tiempo, el elenco perdiceño fue más profundo y generó las acciones de mayor peligro, esencialmente en el último cuarto de hora del primer parcial, aunque no logró ser efectivo, en un trámite cortado, friccionado y de poco juego.
Igualmente, los gritos llegaron en el complemento. A los 4 minutos, Maximiliano Tóffolo rompió el cero y, desde allí, tomó el control del juego mucho más cuando llegó el 2 a 0, sobre los 20 minutos: Matías Zuriaga captó un rebote en el área y amplió el marcador, que resultó definitivo.
Reparto y sin punta
Por otra parte, Yrigoyen, si bien mostró reacción luego del 0 a 5 que sufrió en La Caldera en su anterior presentación, empató sin goles en Pasco, ante 9 de Julio, y resignó su liderazgo en el campeonato.
Con un viento influyente, ambos elencos igual no lograron las maneras de lastimarse, pese al buen papel –a veces, sin sociedades– de sus “10”, Emanuel Coria y Mariano Fernández, y tampoco supieron sacarle provecho a la pelota parada, o a errores ajenos, que encontró buenas respuestas de los arqueros sobre Ignacio Romero (en el PT) o Maximiliano Esquivel (en el ST).
Todo esto generó un combo que no rompió la paridad absoluta y ante un arbitraje permisivo, que optó por no expulsar en acciones que lo ameritaban.
Finalmente, el empate volvió a repetirse en Pasco, al punto que el local sumó su sexto empate (consecutivo) en el campeonato y resultó ser un punto de valor para el Diablo Rojo, para dejar atrás un par de derrotas dolorosas en casa.
