LVF / Apertura 2025/ Primera A / 5ª fecha

Gracias al 9 de la Ruta 9

Yrigoyen derrotó 1 a 0 a Rivadavia en Arroyo Cabral y es dueño de la cima. Maxi Esquivel dejó a tres en el camino y el Diablo volvió a celebrar. El Verde, por su parte, todavía no pudo festejar en lo que va del campeonato
lunes, 13 de abril de 2026 · 13:00

Hipólito Yrigoyen, de Tío Pujio, volvió a la victoria -y a ser dueño absoluto de la cima de la Primera A- tras derrotar, a domicilio, por 1 a 0, a Rivadavia, de Arroyo Cabral, en el marco de la quinta fecha del Apertura 2025 de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF).

En la agonía de la primera etapa, Maximiliano Esquivel (¿cuándo no?) fue el autor del único tanto del cotejo. El delantero del Diablo de la Ruta 9 sigue encendido como en el Clausura 2025.

Desde los papeles, el Rojo quería recuperarse tras un tropezón ante  Argentino, pero al frente estaba el dueño de casa con varias bajas (Hauer, Roda y González), que buscaba sumar de a tres luego de acumular cuatro empates, pero la suerte le fue esquiva.

Con ese ímpetu de hacerse fuerte en rodeo propio, el equipo dirigido por Amadeo Perossi salió apostando a la velocidad de sus carrileros. Y se encontró rápidamente con una situación de ataque, cuando Josué Deheza probó a Leo Morales a los 8 minutos de la primera etapa. Era la primera situación de peligro y era del Verde.

Pasaron veinte minutos para que otra situación volviera a suscitarse. Mucha fricción, mucho juego en el mediocampo y poco control sostenido. Aun así, Pedro Agosto voló hasta el fondo y volvió a asistir a Deheza, que con el arco a disposición se lo perdió por poco.

Y no le quedó otra que responder al Diablo, y lo hizo por medio de una jugada que terminó con Mariano Fernández ingresando al área y definiendo ante Berardo. Pero el “uno” estuvo atento y neutralizó el peligro cuando todos se llenaban la boca de gol.

Y ahí nomás, dos minutos más tarde, Berardo volvió a protagonizar otro achique que mantuvo las redes quietas. Esta vez, sobre Marcos Gómez por el sector derecho -tal vez, el que más padeció-.

La primera etapa no se fue así nomás, sino que, promediando los 42, Deheza cambió de frente a para asistir a Maximiliano Demarchi. El extremo no dudó y sacó un zapatazo que picó y se fue afuera por poco. Fue otra jugada gravitante del elenco local, que quería salir del letargo y aprovechar en casa para sumar.

Pero el Rojo tenía otros planes. En realidad, todo se debió gracias al buen momento de Maximiliano Esquivel. Con una pelota lanzada desde el fondo de Yrigoyen, Esquivel se metió y dejó en el camino a los dos defensores centrales. Mano a mano con Berardo también lo superó y con el arco vacío definió el 1 a 0 que dejó la pelota y a los defensores adentro del arco.

Con la victoria parcial de Yrigoyen, la primera etapa culminó. Alegría para los de Tío Pujio y bronca acumulada para Rivadavia, que siente que “no liga”.

En el complemento, Esquivel fue asistido nuevamente, pero, mano a mano con Berardo, la tiró por arriba.

Un disparo esquinado e incómodo del Chile Rodríguez fue la respuesta de Rivadavia, que también tuvo otra situación parecida, pero interpretada por Bautista Basualdo a los 10 minutos de la primera etapa.

En el cuarto de hora, Mariano Fernández volvió a exigir a Berardo, ya a esta altura, figura.

Así, y con más enojos, reclamos y algún que otro offside mal cobrado, el partido fue expirando con un Rivadavia que nunca supo cómo generar daño en la defensa de Tío Pujio, mientras que los de Mauricio Morales no se dignaron a “matar” el partido, sino que desperdiciaron varias situaciones por querer asegurar el resultado.

Doce unidades tiene Yrigoyen, que se hizo grande, enorme, en un territorio difícil como lo es el de Rivadavia. Al Verde, por su parte, le resta volver a recuperar hombres y también organizar la mitad de su campo.

 

Lamentable

Una vez finalizado el encuentro sucedió algo repudiable. El jugador Maximiliano Esquivel aún no había abandonado el terreno de juego por quedarse dialogando -o discutiendo- con alguien de la parcialidad local (alambrado de por medio) en el ingreso del túnel que lleva a los vestuarios. En ese panorama, el jugador fue agredido por alguien externo al plantel. Intervención policial mediante, Esquivel fue neutralizado y sostenido (en medio de su enojo tras haber sido golpeado a traición, por la espalda), pero su agresor siguió tranquilo, como si nada pasara, tras haber ingresado al campo de juego desde la tribuna. Será una situación a analizar para que no vuelva a repetirse, porque los daños pueden ser mucho más significativos en otra ocasión.

El árbitro - Franco Barrio

Recibió críticas de ambos bandos y forzó la continuidad del juego cuando las faltas habían sido significativas. Bien en las amonestaciones; apresurado en fallos menores.  

La figura - Marcelo Berardo

 Artífice de una derrota menos holgada. El portero detuvo, por lo menos, 3 balones envenenados para dejar a su equipo con vida hasta el final. En Yrigoyen se destacó el sacrificio de Mariano Fernández y Marcos Gómez. Además, la fortaleza goleadora de Esquivel.