LVF / Apertura 2026/ Primera A/ 3ª fecha

Un Vía Crucis “a la Gallega”

Española se llevó un triunfazo desde la Leonera: derrotó 2 a 0 a Alem en un partido que tuvo varios expulsados (tanto adentro como afuera de la cancha). El Tricolor sigue sin conocer la victoria en este campeonato
lunes, 30 de marzo de 2026 · 13:00

Española dio la nota en la Leonera y venció al local Alem por 2 a 0 en el marco de la tercera fecha de la divisional superior del fútbol local. El equipo “Gallego”, que no había ganado en el certamen, venció con las conquistas de Fabricio Molar y Agustín Moreno. El Tricolor, que todavía no pudo sumar de a tres en este Apertura, terminó con dos hombres menos por las expulsiones de Franco Gozzerino y Facundo Ledesma. El vencedor también sufrió las bajas por expulsión de Álvaro Corbalán e Ignacio Perón, este último sin haber jugado, ya que al momento de recibir la roja estaba en el banco de los suplentes.

El partido tuvo intensidad, con picos emotivos y pierna fuerte, pero poco fútbol bien jugado. Española demostró mayor practicidad a la hora de plantarse y jugar y con ello fundamentó su victoria.

Española mostró sus cartas desde el mismo comienzo. Agustín Moreno casi grita el primero en los instantes iniciales tras aprovechar un rebote, pero el arquero Joaquín Rodríguez se lució tapando.  Pero casi sin querer el once dirigido por Ariel Vottero abrió el marcador. Fabricio Molar ganó por el sector izquierdo (el lugar preferido para atacar del visitante) y sacó un centro alto que, por el efecto que tomó el envío, se le coló por el segundo palo al sorprendido portero local.

A partir de ese momento, Alem comenzó a sufrir el partido. El nerviosismo se apoderó de sus hombres y confundió el camino.

Quiso jugar recio, pero exageró en la aplicación del recurso. Solo la pasividad del juez del encuentro le posibilitó continuar con once. Española aguantó el momento con carácter y queriendo jugar con Francisco Pérez, Agustín Moreno o Fabricio Molar. Los centros del rubio lateral por izquierda eran una puñalada cada vez que lograba ganar por su sector.

Alem dependía en demasía de la salida con pelota de Franco Gozzerino en el medio y lo que pudiera inventar Braian Moyano en ofensiva. Demasiado poco como para ilusionar a sus pasionales seguidores.  El partido no era entretenido, pero mantenía la incertidumbre del resultado. El local no jugaba bien, pero no negociaba sacrificio y empujaba cada vez que podía. No le funcionaban los recursos colectivos y mucho menos la rebeldía individual, pero no dejaba de intentar. La impotencia de ver que las cosas no salían, empujaron a Pedernera y Cavagnero a la aventura ofensiva para encontrar el milagro. Pero este no llegó y, de contra, Española tuvo lo suyo. Por ejemplo, con un remate de Francisco Pérez que, tras desviarse en Pedernera, casi descoloca al uno de Alem. En el mismo final del primer tiempo, el propio Francisco Pérez tuvo una chance clarísima, pero el buen arquero de Alem resolvió con premura y acierto.

El complemento mostró al local con otra cara. Con mayor empeño y, sobre todo, jugando más metido en campo rival. Los cambios que dispuso Agosto le dieron mayor fluidez al juego local. En el arranque, el arquero Serniotti le tapó el empate a Gozzerino, que llegó libre hasta el área. Poco después, fue Moyano el que tuvo su posibilidad, pero falló en el toque final, aunque luego todo cambiaría. La expulsión de Franco Gozzerino (le tiró un cabezazo a Francisco Pérez) fue un disparo al corazón de la levantada futbolística local. Posteriormente, nada sería igual. Española se acomodó mejor al nuevo contexto de partido y lentamente el local se fue deshilachando. Con espacios, la visita tuvo servida la liquidación de la historia. Agustín Moreno, a cinco minutos de los noventa, marcó un golazo tras gran jugada individual. Española cerraba su victoria y dejaba al local sumido en el dolor de su impotencia futbolística. Solo hubo tiempo para otra roja en el desborde emocional del tricolor (Ledesma) y también para una doble amonestación en el visitante (Corbalán).

El árbitro - Agustín Magnano

Su forma de arbitrar a la carta (sanción por grito o pedido), lo expuso en demasía. Sus asistentes no lo ayudaron. Terminó cuestionado por todos.

La figura - Cristopher Contreras

Impasable en defensa. Ganó siempre por abajo y brindó garantía por arriba. Cuando pudo, la sacó jugando con un compañero; y cuando no, la despejó sin ponerse colorado.