LVF - Primera A / Apertura - 2ª fecha
Este Arroyo siempre tiene pique
Con el gol de su “ocho” en la recta final, Colón venció 1 a 0, de local, a Atlético Ticino y logró sus primeros tres puntos en el campeonato. Segunda caída, y por la mínima, para el elenco ticinenseCon esa vivacidad casi siempre letal de Martín Arroyo cuando queda de cara al gol, y así usufructuar una equivocación (provocada, ciertamente) en una salida rival, y a falta de 10 minutos, Colón consiguió una victoria ajustada como valiosa, dentro de un trámite de dominio alterno y al que le faltó eficacia para tener el cartel de partidazo.
Precisamente, la mínima diferencia en el tanteador final, tal vez le quitó la muy buena impresión que dejó el partido, porque se vio un trámite que entretuvo casi de principio a fin al muy buen público presente en el Socio Fundadores.
Con sus libretos, con virtudes y defectos, y repletos de calidad individual, ambos elencos salieron a jugar de igual a igual y sin esconderse, siempre buscando atacarse y no a enfrentarse, más allá de alguna fricción propia del juego. En ese cantar, el más eficaz iba a sacar rédito, y en ese ítem, quien puso el tilde fue el local, a poco del final, y tal vez cuando menos merecía ese gol, aunque sí lo justificó por lo que generó en el primer período.
Y en esto del fútbol moderno, donde los detalles (mal pase, desconcentración, error técnico) se imponen a los méritos, Atlético Ticino se fue con las manos vacías cuando mostró, en una cancha ultracomplicada, un nivel progresivo, pero también careció de terminación y, al final, se topó con un José Gobbi determinante, superando las dudas del primer tiempo.
Empezó mejor Atlético Ticino, con un Ayrton Páez incisivo dentro de una dinámica e intensidad física muy marcada en el campo de juego; sin embargo, en esa vorágine, quien ponía la pausa y la claridad era Martín Barrionuevo, quien, con apariciones fugaces, resultó importante en el local. A los 11 minutos, abrió a Genaro Barrionuevo, quien tiró a las manos del debutante Agustín Barbetta, quien le tocó remplazar al suspendido Diego Fantino y cumplió con creces.
A ese espacio, a la derecha de Fernando Rodríguez, que no cubría en el retroceso Maldonado, insistió Colón, y a los 14 minutos volvió a tener otra chance clarísima, pero Benjamín Martínez definió apenas desviado sobre el palo izquierdo.
En ese lapso de juego, con algunos ajustes en zona media y atacando al espacio, más las apariciones de Martín Barrionuevo, Colón imponía condiciones frente a un rival que se encendía con apariciones de Ayrton Páez, ya en otro rol más de generador que terminador de las acciones, al igual que José Fernández.
En ese contexto, Barbetta le negó un gol a Geremías Monetto y, sobre los 34 minutos, el uno ticinense le ganó el duelo a Martínez, luego de un gran pase largo de Ripa.
Y parecía extender la leve superioridad de Colón en el complemento porque, al minuto, Arroyo desbordó y el centro atrás encontró el cierre justo de Rodríguez; sin embargo, Ticino creció, empezó a ganar los duelos externos y hubo mayor injerencia de Panchito Romero y Juan Maldonado por las bandas, por lo que, a decir verdad, estuvo a centímetros del gol, pero el cabezazo de Saravia impacto en el travesaño, tras un centro de Páez.
Luego, Luppo –siempre cumplidor y clave– cerró con lo justo lo que era un centro de Ceballo para Saravia, luego de una perdida de Ripa; y para más, Páez otra vez tiró alto, luego de una cesión del exdelantero de Rivadavia.
Colón, en ese entonces, se mostró muy quieto y no apareció ese cuarteto ofensivo tan determinante que, a la vez, estuvo bien controlado por el planteo rival. De todos modos, el partido llegó al último cuarto de hora con el cero aún reluciente en el marcador, y allí las individualidades del local volvieron a ser importantes, si bien la visita parecía perfilarse mejor a la parte final a raíz de su mayor recambio.
Entonces, a los 35 minutos, un error de interpretación derivó en un pase interceptado en la salida rival y la pelota le llegó a Arroyo, quien, dentro del área, definió firme y rasante ante Barbetta para darle la victoria a Colón, porque en el otro arco Gobbi metió dos atajadones sobre Saravia y Maldonado, y otra atrapada segura a un tiro libre de Páez, para sentenciar el 1 a 0 definitivo (en la última, Acosta tiró elevado).
La figura: Martín Arroyo
Con su aparición fugaz y eficaz, le dio otra alegría a todo Colón, aunque insinuó más de lo concreto, en un interesante duelo de ida y vuelta con Panchito Romero. Luppo mostró otro papel silencioso y valioso. En Ticino, Barbetta sostuvo a su equipo en el primer tiempo, y buen partido de Páez y Saravia.
El árbitro: Alejo Alfonso
Buena presentación, con personalidad e inteligencia para conducir el partido. Pese a la fricción constante, le dio dinamismo al juego y en las más complejas acertó.
