LVF - División B / Clausura / 9ª fecha

Un reparto más que claro

Alumni igualó sin goles de local con Rivadavia, que dejó la punta. El punto se ajustó a lo hecho por ambos
lunes, 5 de octubre de 2026 · 13:00

Por la novena fecha del Clausura de Primera División de la LVF, Alumni y Rivadavia igualaron sin abrir el marcador. El empate no le permitió al verde cabralense mantener la punta debido al triunfo de Ticino y al fortinero ascender en la tabla del torneo.

En el balance general el resultado se ajustó a lo brindado por los protagonistas. La precaución y la atención en el rival que se tenía enfrente, primó por sobre la ambición propia.

Todo salió demasiado estudiado, con poco margen para la improvisación y el atrevimiento. Ambos entrenadores se conocen demasiado y era lógico que hubiera escaso margen para la sorpresa. El local por lógicas razones asumió el protagonismo, con un once titular que incluyó algunos futbolistas que llegaron para jugar el regional amateur (Canónico, Mendoza, Prato, Bohnoff). Rivadavia mostró mucha actitud y un planteo inteligente. Trullet paró un equipo con mucha movilidad y presión constante sobre pelota. Pero no se quedó solamente en eso. Cuando sus jugadores recuperaban el balón, la premisa era habilitar al hombre libre y posicionarse atacando los espacios. El mediocampo resultó un lugar clave para el desarrollo del juego. El visitante gracias al despliegue de sus volantes, prevaleció en esa lucha clave.

El criterioso andar de Josué Deheza por el sector derecho, se transformó en una herramienta vital para que la visita manejara los tiempos del partido. Alumni prefería otra cosa. Optaba por ser más directo, con salidas rápidas y envíos largos. Nicolás Brugnaro siempre libre por la derecha era el camino más elegido. Pero a las intenciones del fortinero, le faltaron precisión y sobre todo sorpresa. Se repitió demasiado en su búsqueda, facilitando la labor defensiva de Rivadavia.

Tener más tiempo la pelota le sirvió de poco al local, en cuanto a llegadas se refiere. Por el contrario, la visita se las ingenió para llegar con más peligro. La chance más clara del primer parcial (incluso del partido) la tuvo Rivadavia en un cabezazo de Tomás González. El volante central verde (que sorprendió varias veces llegando de atrás) se encontró increíblemente solo, tras un centro de Deheza y la cabeceó afuera. Alumni no tomó debida nota y pocos minutos después, y tras una buena jugada colectiva Álvaro Hernández encontró la segura respuesta de Jonathan Scalzo para despejar el peligro. Alumni insinuaba con arranques vertiginosos por los costados, que no lograba terminar bien.

Amagó con un cabezazo de Yair Bohnoff que salió desviado y tuvo que esperar casi al cierre del primer tiempo para mostrar su poderío ofensivo. El mismo llegó con una resolución individual de Valentín Giraudo que Marcelo Berardo mandó al córner con esfuerzo.

El complemento no mostró signos de cambios importantes. Ambos equipos se aferraron a sus libretos y la creatividad individual quedó para otro momento. El entrenador local movió el banco y recargó la zona ofensiva (dispuso los ingresos de Jofre, Trepat y Lovaiza). Enfrente Trullet reacomodó las piezas y armó una línea de cinco (con tres centrales) urgido por las variantes del fortinero. El desarrollo del juego pareció cambiar, porque Rivadavia perdió un poco de presencia en la zona media. Pero lo compensó con un gran compromiso de sus hombres en cuanto a actitud y entrega.

Pero a las claras intenciones ofensivas del local le faltaban ideas. La pelota no llegaba clara a los hombres de ataque que se empecinaban en chocar, una y otra vez contra los entusiastas defensores del verde cabralense.

Fue el momento en que Gastón Moyano pensó en Juan Pablo Galleguillo. Alumni necesitaba de un conductor, y el zurdo saltó al campo con esa clara premisa. Le costó entrar al juego, que estaba marcado por la firmeza del rival a la hora de presionar y despejar todo lo que intentaba el local.

De contra Rivadavia se las ingenió para meter un par de sustos, ante un rival que se fue desordenando fruto de su búsqueda poco clara. Gaspar Hauer un ex-Alumni precisamente casi sorprende con un remate que se perdió apenas por encima del travesaño. El final fue emotivo y con polémica. Primero Alumni contó con un tiro libre cerca del área que paralizó los corazones de los hinchas del verde.

Galleguillo se encargó del remate final, pero la pelota salió cerca del poste izquierdo del arco defendido por Marcelo Berardo. Trullet había dispuesto el ingreso de Francesco Arbarello, y en los minutos finales su movilidad complicó a la defensa local. Cuando se jugaba tiempo de descuento, el pibe Arbarello fue a disputar una pelota en el área de Alumni frente a Tomás Lorca y terminó en el piso. Todo Rivadavia reclamó el supuesto penal. El árbitro Luciano Cabrera bien ubicado, entendió que fue una situación de juego dejando seguir las acciones.

 

La figura: Josué Deheza

Gran despliegue y entrega. Preciso en los pases y con gran capacidad para entender su posición en el campo. 

 

 

El árbitro: Luciano Cabrera

Un arbitraje ajustado y sin problemas. Sobre el final, bien ubicado, no dudó en una jugada donde se reclamó penal a favor de Rivadavia.

Más de