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Berardo bajó la cortina

El arquero de Rivadavia fue figura en el clásico cabralense. Fue 0 a 0 en cancha de Colón
lunes, 29 de septiembre de 2025 · 13:00

Colón y Rivadavia igualaron sin abrir el marcador en el clásico cabralense que se jugó por la sexta fecha - Interzonal- del Clausura 2025 de la Liga Villamariense de?Fútbol (LVF).

El encuentro se disputó en cancha del campeón vigente, Colón, ante un gran marco de público que presenció un final caliente entre los protagonistas.

El inicio fue intenso, con las pulsaciones a mil. Clima puro de clásico y un par de entradas fuertes que el juez Carranza, a pura muñeca, logró encauzar con tarjetas oportunas. No solo las diferencias de toda la vida parecían estar a flor de piel. Los últimos cruces que se dieron por semis del Apertura dejaron cuentas pendientes. Se jugaba poco y se luchaba mucho.

La pelota viajaba por arriba y le costaba a los que más saben marcar diferencias. Imprecisiones y demasiadas interrupciones marcaron el tono del juego. Todo este panorama pareció cambiar cuando Martín Arroyo tomó mayor protagonismo. Colón encontró en el volante por derecha un factor de desequilibrio que marcó diferencias. Fue creciendo Colón desde lo futbolístico y puso al Verde contra las cuerdas. Se sucedieron varias ocasiones favorables al último campeón.  Primero, a través de un zurdazo bajo, Oliva obligó al esfuerzo de Berardo para evitar que la pelota se colara por debajo de su cuerpo. Poco después, un anticipo ofensivo de Martín Ártico casi termina en gol, pero en la línea apareció el cruce salvador de Pedro Fonseca. Rivadavia no hacía pie en la zona media y solo respondía por la seguridad de su última línea.  Colón no supo concretar su superioridad en la red adversaria. Las respuestas del Verde eran fruto de acciones individuales y no del accionar colectivo. A pesar de esas limitaciones, se las ingenió para complicar, en especial cuando Gaspar Hauer logró desnivelar por izquierda. El equipo de Martín Conti sumó algunas chances que tampoco supo concretar.  

Y?hubo una situación inmejorable que tuvo Agustín Pérez, pero no pudo conectar el balón tras un buen desborde de Hauer. El Verde sumaría complicaciones por las lesiones de Matías Bianchi (reemplazado por Lautaro Saravia) y de Gaspar Hauer (ingresó Mignola). Sobre el cierre del primer parcial, Colón contó con la oportunidad más clara: gran disparo de Genaro Barrionuevo (le aportó dinámica y creatividad a su equipo) que parecía colarse por el segundo palo, pero Marcelo Berardo, en gran reacción, la desvió al tiro de esquina. El “uno” del Verde comenzaba a erigirse en figura de su equipo.

 

Segunda etapa

El complemento tuvo un arranque vertiginoso. La combinación entre los primos Martín y Genaro Barrionuevo culminó con el remate de este último, que tapó Berardo en gran reacción. La respuesta de la visita fue inmediata. Lautaro Saravia, bien ubicado en el área, alcanzó a puntear el balón y Leo Morales desvió el disparo al córner en forma notable. Lo que siguió a continuación nada tuvo que ver con ese inicio electrizante. Otra vez el nivel del juego decayó, pero Colón lo mantuvo bajo su control. Rivadavia carecía de peso en ataque y no lograba cortar los circuitos de juego rival.

Colón no dejó nunca de intentar, pero siempre se encontraría con el mismo escollo final: Marcelo Berardo. Tras desbordar en gran forma, Martín Arroyo estuvo cerca de marcar, pero falló en la puntada final, permitiendo la intervención oportuna de Ortiz y Berardo para mantener el cero.

La última oportunidad de quebrar el cero estuvo en los pies de Gastón Ripa, pero, por enésima vez, Marcelo Berardo ganó en el duelo mano a mano.

La impotencia futbolística y el cansancio elevaron la temperatura del clásico en los minutos finales. Leonel Ortiz pagó con expulsión una entrada fuerte contra Martín Barrionuevo. El pitazo final de Carranza disparó algunos cruces entre los protagonistas que, por suerte, no pasaron a mayores. El telón había caído y el empate en cero no logró modificarse. 

 

El árbitro - Alexis Carranza

Bien. Con sobriedad y oficio le alcanzó para conducir un clásico que fue tomando temperatura hacia el final. 

 

La figura - Marcelo Berardo

Fue sinónimo de seguridad a lo largo de los 90 minutos. Respondió con acierto en varias oportunidades. La más difícil fue un remate de Genaro Barrionuevo que desvió al tiro de esquina sobre el final del primer tiempo.