Apostillas
Un clásico “sin banderas y sin vestuarios”
Sin banderas: ¿será cábala? Esa fue la pregunta que muchos se hicieron durante la tarde de ayer respecto a la tribuna de Colón. Lejos de los tradicionales trapos colgados, ayer la hinchada rojinegra no colgó ninguna bandera, algo que llamó la atención a más de uno. Sí hubo banderas de mano, en algunos hinchas, pero no las tradicionales que suelen colgarse.
Sin vestuario: debido a la álgida situación en la que llegó el entretiempo (Marcelo Santoni, DT de Rivadavia expulsado, mediante), los jugadores de Colón debieron recibir su charla técnica en el terreno de juego. En ese contexto, los árbitros también debieron quedarse dentro del estadio porque la “cosa estaba peluda”.
Convocante: cerca de 2.000 personas se dieron cita ayer en el estadio de Rivadavia para presenciar el clásico de vuelta. El retorno a Villa María, por ruta nacional 158 se vio bastante afectado, ya que durante varios tramos el avance era “a paso de hombre”, lo que marcó el interés “neutral”.
Comodidad: la Comisión Directiva del Club Rivadavia acondicionó su estadio para que todos estén con comodidad. Hubo tribunas tubulares, baños químicos tanto fuera como dentro de la cancha.
