LVF / APERTURA / ZONA B / 11ª FECHA
Con el olfalto del goleador
Universitario venció 1 a 0, de local, a Alianza por el gol de Lucas Barengo y mantuvo el liderazgo de la zona, en un partido para olvidar rápidamenteUniversitario venció a Alianza por 1 a 0 en un partido correspondiente a la décima fecha del torneo Apertura de la LVF. El encuentro se disputó en el Campus del equipo estudioso y el tanto del triunfo fue señalado por su goleador, Lucas Barengo.
Como síntesis puede señalarse que, en un partido poco menos que discreto, la Uni se quedó con los tres puntos gracias al olfato goleador de Lucas Barengo. Dentro de un panorama desolador en lo futbolístico, el local facturó en el momento justo y festejó sin sobrarle nada.
Alianza se fue de la cancha criticando el arbitraje de Gabriel Pérez (que, es bueno aclarar, no tuvo una de sus mejores tardes), pero lejos estuvo la actuación arbitral de ser responsable del resultado final.
El fútbol es un juego que se juega con los pies, pero también con la cabeza.
Desde el amanecer del partido, la polémica rondó el Campus. Sobre los 4 m, un pelotazo largo fue anticipado por Brian Gómez ante la salida del arquero Federico Pedernera y terminó en gol. La jugada fue invalidada por el árbitro principal, a instancias del primer asistente, por una supuesta mano del delantero (que Gómez negó en forma vehemente). Todo sucedió en forma vertiginosa, pero es oportuno decir que el campo visual del asistente era el óptimo. El aporte del video solo servirá para la discusión del café. La decisión arbitral pareció marcar un quiebre emocional en la visita (en especial para su delantero Brian Gómez, que en forma insólita pedía a su entrenador que lo reemplazara al sentirse despojado por el fallo). Pocos minutos después, casi los mismos protagonistas para otra situación polémica. Nuevamente, el asistente (Ricardo Aragón) con su bandera levantada invalidó una jugada de ataque protagonizada por Gómez. Los argumentos para sostener la decisión arbitral vuelven a ser los mismos (su ubicación sobre la jugada), pero en esta, las dudas quedaron en todos los presentes. De fútbol esta nota hablará poco y nada, porque ambos equipos mostraron escasas ideas a la hora de intentar jugar.
Abusaron del pelotazo por igual y con la pelota en su poder solo expusieron enormes dificultades para llegar con claridad al área rival.
La gente de Alianza (equipo metedor y luchador) siempre apuntó contra el árbitro desde aquel comienzo polémico. Después no se le cayó ninguna idea para inquietar con real peligro al fondo de Universitario.
Pero el local, con su andar lento y previsible, aportó también a la confusión general. Nadie parecía escapar a esa lógica del partido. Sobre los 18 minutos, una mano en el área de Alianza del defensor visitante Franco García pareció reunir los requisitos exigidos para sancionar la pena máxima (ampliar volumen), pero el juez Gabriel Pérez dejó seguir el juego.
El primer tiempo se fue sin remates al arco de parte de los dos equipos (solo registramos un tiro de Nicolás Ceballo a las manos del arquero Jonathan Díaz). El cero reinaba a voluntad en la fría tarde del Campus.
La segunda parte no mostró mejoras para destacar, pero sí la definición del juego. Universitario ganaba por los costados con sus volantes y desde allí nacería el gol del triunfo. Fue por derecha, a través de Machado, que logró desbordar y meter un centro de peligro. Anticipo de Nicolás Ceballo en el área y corrección de Lucas Barengo casi bajo el arco para romper la paridad. Alianza acusó el impacto del gol y ensayó una reacción. Tuvo más que ver con lo emocional que con lo futbolístico, pero fue a buscar el empate. Con mucho empuje, pero escasa claridad, los visitantes se animaron un poco más. Universitario aguantó a pie firme y lució ordenado para defender los intentos de Alianza. Pero al local no lo sobraba lucidez ni recursos para intentar liquidar la historia. Amagó con algunas contras, pero no pudo terminar bien ninguna. Alianza, con mucha entrega, soñaba con el empate, pero pensaba más en discutir con el árbitro que en corregir sus métodos. Algunos de sus jugadores con las pulsaciones al límite caminaban al borde del precipicio de la expulsión. El primero en caer fue Marcos Velasco (golpe contra Nicolás Ceballo), sancionado con roja directa por el juez Pérez. Los nervios y el descontrol reinante por momentos en el campo de juego parecieron tener un efecto contagio para los bancos. Tras un foul cometido por un jugador de Alianza cerca de la zona de los bancos llegó la reacción. Discusiones y provocaciones terminaron con la expulsión de ambos entrenadores y un asistente del visitante. Mala señal para el fútbol nuestro que quienes deben aportar la serenidad necesaria para contener y liderar sus equipos terminen desafiándose a pelear como vulgares peleadores callejeros. Ya con el partido fuera del radio de control, el juez Pérez mostró la expulsión de Fernando Maldonado (artera falta en perjuicio del juvenil Serrudo), que merecía roja directa, pero terminó con el ex-Alumni afuera por doble amonestación (con pechón incluido al árbitro).
Luego, el piadoso pitazo final decretando el triunfo académico bajó el telón de un partido para olvidar rápidamente.
El árbitro - Gabriel Pérez
Regular. No supo conducir el juego. Le hablaron demasiado y lució desconcentrado por momentos. No fue bien acompañado por sus asistentes.
La figura - Gerónimo Monetto
Aportó claridad en un partido jugado a puro pelotazo. De sus pies, la pelota siempre salió bien jugada. Lucas Barengo sumó su cuota goleadora en un partido con pocas chances.
