LVF / Apertura 2025 / 8ª fecha / Zona A

Torció la historia en una ráfaga

Rivadavia lo dio vuelta y derrotó 3 a 1 a River con tres goles en menos de diez minutos
lunes, 12 de mayo de 2025 · 13:00

Rivadavia, de Arroyo Cabral, volvió al triunfo en condición de local en un cotejo válido por la octava fecha de la Zona A de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF).

El Verde derrotó 3 a 1 a River Plate, de Villa María. Pero primero tuvo que digerir un trago amargo porque la visita se fue 1 a 0 arriba en el entretiempo. Ya para el complemento, y en una ráfaga, el local metió tres goles en menos de 10 minutos y torció definitivamente la historia.

River supo hacer su juego, interpetó el libreto a rajatabla y le rindió, por lo menos, un tiempo.

En la primera etapa, el que había comenzado marcando su dominio fue Rivadavia por medio de diversas excursiones de Nicolás Yanantuoni al fondo del área y también con participación de Nery Leyes en la zona ofrensiva. Pero eran todos intentos tímidos que quedaban a mitad de camino. Los volantes lucharon más de la cuenta y se encontraron con un juego ríspido, donde tuvo pocas ocasiones de otorgar todo el juego disponible.

 

Primer golpe

En ese panorama, y ante un partido trabado que fue interrumpido durante varias ocasiones por jugadores que acusaron dolores, River se encontró con la ventaja tras un mal despeje de Yanantuoni en la puerta del área que le sirvió a César Sosa para desviar la trayectoria del balón y marcar el 1 a 0 frente a un Berardo que poco pudo hacer. 1 a 0 de River y sorpresa en el Verde que había insinuado más.

Le costó manejar la urgencia y la frustración al Verde, que también le dejó en bandeja otra ocasión al Millonario cuando Nicolás Perdernera bajó a Sosa en el área, pero Agustín Mudryk le pegó esquinado, feo y afuera, para perder una ocasión inmejorable. Había realizado todo el sacrificio Mudryk, pero comenzó a nublarse en los últimos metros.

Y tuvo otra chance el local por medio de Yanantuoni, pero el arquero Leandro Conrero estuvo atento. El portero, para ser honestos, no había tenido tanta tarea durante la primera etapa. Sus defensores supieron matener el peligro alejado de la zona de peligro.

 

Se recuperó

Ya para el complemento, Santoni decidió el ingreso de Javier Demarchi y Josué Deheza (por González y Candellero) para ganar terreno por las bandas. Y le sirvió. La lectura del juego, la velocidad y el viento a favor, que fue gravitante, modificó todo.

A los 5 minutos, siempre de la segunda etapa, Yanantuoni recibió un centro y cabeceó a quemarroma a Conrero que pudo despejarla, pero en el rebote, Deheza la mandó a guardar para plasmar el empate.

En la siguiente ocasión de peligro, Rivadavia volvió a aprovechar el desconcierto villamariense para poner el 2 a 1 luego de que Matías Barolo metiera un sablazo bien arriba tras recoger un rebote en el palo que nació con un cabezazo de Yanantuoni.

Y por fin tuvo la suya Yanantuoni, llegando por el segundo palo en 9 minutos para poner el 3 a 1 que terminó de invertir el marcador.

Alegría total en el banco verde, que supo ponerse nuevamente en partido, renovar la ilusión y no dejar de insistir ante un rival duro y difícil.

Y podría haber gritado más goles Rivadavia, pero no fue efectivo en el segundo tramo del complemento. River también tuvo lo suyo, ante una defensa local que pecó de confiada. Es que, en muchas ocasiones, abusó dejando el fondo desguarnecido o marcó con deficiencias en las pelotas paradas que tuvo el plantel de barrio Almirante Brown.

En 29 minutos, siempre de la segunda etapa, Mudryk no estampó por poco el descuento, ya que su impacto en la puerta del área se fue elevado.

En el colmo, Rivadavia no supo aprovechar un ataque de tres jugadores contra el arquero riverplatense.

Un disparo lejano de Javier Demarchi, que reventó el travesaño -y que si era gol era un golazo inolvidable- y una prueba de Marcio Leguizamón que también se fue por arriba, fueron marcando el final de un partido de dientes apretados, donde Rivadavia pudo sumar en casa y volver a la victoria, que le venía siendo esquiva en las últimas dos fechas.

La figura - Nicolás Yanantuoni

El delantero local otorgó el aire necesario en las últimas líneas. Los cambios ensayados por Marcelo Santoni terminaron dando resultado.

El árbitro - Paul Cressati

De trámite discreto. Si hubiera aplicado rigor, el partido no terminaba con todos los jugadores en cancha.