LVF / Apertura 2025/ Zona A/ 8ª fecha

A los goles se los llevó el viento

Alumni y Española, que jugó todo el ST con diez, igualaron sin goles en el predio Mauro Rosales. El Fortinero cortó su racha de victorias, pero sigue invicto y lidera cómodamente su zona
lunes, 12 de mayo de 2025 · 13:00

Alumni y Española empataron sin goles en el predio fortinero en un aburrido partido, de bajo vuelo futbolístico, con demasiadas interrupciones y escasas emociones.

Dejó una mejor impresión el Gallego en el primer tiempo. Tomando los recaudos defensivos obligados por los pergaminos de su rival (llegaba ganando en todas sus presentaciones), se las ingenió para complicar al puntero. Con un buen manejo de la pelota y la conducción ofensiva de Francisco Pérez, la visita controló las acciones frente a un Alumni que no fue el de otras tardes. Respetó sus formas tácticas, pero le faltó frescura. Lució ordenado como es habitual, pero careció de inventiva y cambio de ritmo. En un marco de paridad en el desarrollo de ese primer parcial, la visita contó con las llegadas más claras, contando con viento a favor; primero, con un cabezazo del defensor Lucas Giordano que rebotó en el poste derecho del arquero Scalzo; y después y tras una gran jugada individual, Marco Mancilla no pudo con el uno fortinero que reaccionó en gran forma.

Lo del local se reducía a lo que podía generar Valentín Giraudo arrancando desde atrás o bien cuando conseguía desbordar por los costados con algún lateral.

El albirrojo no tuvo ninguna chance clara de gol en ese primer tiempo. Solo algunas tibias aproximaciones que no pusieron en real peligro la valla defendida por Juan Pablo Giordano.

Sobre el cierre del parcial la mano dura del juez con las tarjetas se cobraría la primera víctima. El lateral de Española, Fabricio Brusa vio la segunda amarilla y debió abandonar el campo. Un párrafo aparte merece la labor del juez en esa primera etapa. Si bien se jugó al límite y por momentos fue muy hablado, el juez Azarías González repartió tarjetas con un criterio dispar y en una cantidad llamativa. Fueron siete tarjetas amarillas y una roja, en un partido sin problemas de conducta, salvo las mencionadas.

En el comienzo del complemento lo tuvo Española. Otra vez su goleador Mancilla logró burlar el control de los defensores y remató bajo para otra buena atajada de Scalzo.

Después apareció en escena otro Aumni, un poco más parecido al de las tardes ganadoras. Comenzó a mover la pelota con más criterio y velocidad, con una actitud distinta, no tan dispersa como la del primer tiempo. Pero su rival supo adaptarse al cambio. Comprendió que al partido lo debía luchar más que jugar y se paró con argumentos bien distintos a los mostrados.

Menor control de pelota y más concentración formaron parte de su nuevo ropaje futbolístico. Al mayor empuje y presión de su rival, Española le opuso más atención defensiva. El partido no mejoraba, por el contrario, se volvió más friccionado y cortado.

Alumni empujó a su rival, lo arrinconaba contra su propia área, pero le costaba la puntada final.  Creó varias situaciones que entre el arquero Giordano y sus defensores lograron neutralizar.

Algunas de esas posibilidades fueron claras, pero siempre alguna pierna salvadora logró evitar la caída del arco gallego.

Sobre el cierre una acción de juego generó preocupación. Un choque de cabezas entre Gastón Kranevitter y Alejandro Carranza terminó con ambos jugadores conmovidos y el de Alumni con un profundo corte. El juez permitió un cambio adicional según las últimas modificaciones reglamentarias y reanudó el juego tras varios minutos de espera.

El pitazo final se hizo esperar (el árbitro hizo jugar diecinueve minutos de tiempo adicional) y cuando llegó decretó el empate final. El cero terminó reinando en el predio del fortinero.

El árbitro - Azarías González

Regular.Pareció un exceso que recurriera a tantas tarjetas. Confundió su dispar criterio a la hora de mostrarlas. 

La figura - Francisco Pérez

Gran primer tiempo. Se transformó en conductor de su equipo aportándole traslado y buenas decisiones a la hora de jugar.