LVF - CLAUSURA / 2ª final - UNO X UNO
Alumni
Jonathan Scalzo: tuvo una tarde-noche tranquila, sucumbió ante la potencia del goleador del campeonato.
Patricio Peñaloza: contenido y atento a los desbordes de los puntas del Rojo, no pesó con sus proyecciones ofensivas.
Agustín Bencivenga: tuvo una lucha descomunal para controlar a Esquivel, que siempre se las ingenia para complicar.
Federico Falco: sumó regularidad y, ante la movilidad de los delanteros rivales, alternó buenas y malas.
Franco Tejeda: siempre aportó en la salida, mostrándose como una carta de peligro permanente por su sector.
Martín Trepat: aportó sacrificio y despliegue para colaborar en la zona media del campo.
Matías Mandile: no la pasó bien, ya que debió multiplicarse para tapar huecos y auxiliar a sus compañeros.
Francisco Monetto: poca participación, aportó sacrificio y espíritu de lucha
Valentín Giraudo: le costó el ritmo del juego y lució intermitente, pero aportó un gol en un momento clave del juego gracias a su pegada.
Fernando Molina: absorbido por su marcador, no pesó como otras tardes en su equipo.
Matías Barolo: aislado y poco abastecido, sufrió el partido, mucho juego por los costados y escasa presencia en el área.
Román Martini: le costó entrar en el partido. Aportó su presencia en el área.
Juan Pablo Galleguillo: entendió cómo venía la mano y se dedicó a luchar y jugar poco. Pateó un penal pesado y señaló el gol del triunfo.
Tomás Lorca: ingresó en un tramo caliente de la final y aportó lo suyo.
Bruno Rodríguez: jugó pocos minutos, pero aportó sacrificio cuando su equipo aguantaba el envión final de Yrigoyen.
