LVF - Clausura 2025/ Semifinal / Vuelta

Supo por Diablo

En un partidazo, Yrigoyen derrotó 3 a 2 a Colón. El Rojo supo ponerse tres veces al frente ante el campeón vigente
lunes, 15 de diciembre de 2025 · 13:00

Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio jugó un partidazo y dejó en el camino a Colón de Arroyo Cabral -nada más y nada menos que el campeón actual- tras derrotarlo durante la tarde de ayer por 3 a 2 en el marco de la semifinal de vuelta del Clausura 2025 de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF).

El elenco “Rojo”, dirigido por Mauricio Morales, fue varias veces arriba en el marcador, pero sufrió más de la cuenta ante un rival de fuste como el Rojinegro (que tuvo un gran año: primero siendo campeón y luego metido entre los cuatro mejores).

Pero tuvo que hilar fino y trabajar la victoria el plantel de Tío Pujio. Eso sí, también tuvo el plus de varios jugadores en un gran nivel. Uno de ellos fue Maximiliano Esquivel, que apenas arrancó el partido, atrapó una buena pelota de Galleguillo desde un tiro libre y, en dos tiempos, la mandó a guardar para poner el 1 a 0. Interesante combinación, casi de laboratorio, la de Galleguillo - Esquivel, ya que durante la semifinal de ida el primer tanto había tenido los mismos protagonistas.

Con ese golpe, Colón salió a buscar la paridad apostando a sus jugadores veloces: Genaro Barrionuevo y Martín Arroyo, pero el juego terminó dependiendo de estos dos y la creación no pudo dar mejores frutos. Martín Barrionuevo, “10” y emblema del rojinegro, redondeó también un buen partido, aportando la pausa y el cerebro, pero fue bastante retenido.

En ese punto, sobre 10 minutos -siempre de la primera etapa- Martín tuvo la ocasión, pero no pudo aprovecharla con comodidad en una cancha que, por la lluvia acaecida durante las últimas horas, lució “rápida”.

En el vértice izquierdo del área le quedó un precioso tiro libre a Colón. Y allí fue Esteban Oliva. El defensor no dudó y la calzó como con un guante para colgarla de un ángulo y poner el 1 a 1 que volvió a poner al campeón vigente en partido. Rodríguez, arquero de la visita, solo atinó a mirar.

Ese tanto generó que Colón volviera a ponerse en partido y que vuelva a apostar a sus explosivos jugadores que saben -y bien- habitar los andariveles. En ese panorama, Brian Mendoza se complicó de más en una salida y le dejó el balón a Arroyo, que viajó -como una flecha- hasta el fondo y desde allí habilitó (horizontalmente) a Genaro Barrionuevo que reventó el palo izquierdo de Rodríguez. Estuvo cerca el anfitrión -que hizo las veces de local en el estadio de Asociación Española-.

Apostando a saltar líneas con pelotas aéreas, Yrigoyen llegó nuevamente al ataque y Brian Mendoza probó desde lejos a Leo Morales. El arquero atajó, pero dejó un rebote corto que fue bien capitalizado por Esquivel (¿quién si no?) para poner, en dos tiempos, 2 a 1 al Rojo.

Pero no todas eran buenas noticias para Morales, ya que Rodríguez fue exigido primero por Brian Verón y más tarde con Martín Barrionuevo y Martínez. Pero tendría otra más Esquivel que, desde el balcón del área grande, la mandó por arriba.

El telón del primer acto bajó con dos hechos culminantes. Primero con la expulsión de Conchillo, por segunda amarilla tras una agresión, y más tarde con el empate Rojinegro. Un defensor de Yrigoyen no escondió su mano cuando una pelota viajó al área y el referí Gonzalo Ludueña no dudó: penal para Colón. Desde los doce pasos, Martín Barrionuevo le pegó mordido al medio y puso el 2 a 2 con el que ambos planteles se fueron a los vestuarios.

 

Otra historia

Para el complemento Yrigoyen salió con otro ímpetu. Con un jugador menos, Morales decidió enviar al ataque a Daniel Berterame, y el polifuncional jugador no defraudó. A esto se le apoya la buena faena de Fabián Martínez e Ignacio Galleguillo, que fueron defensores centrales que dejaron todo y fallaron en situaciones mínimas.

Primero Martínez tuvo un mano a mano, pero no pudo atinar al arco. Más tarde, ya en tres minutos, Berterame probó primero desde 25 metros de distancia y también lo haría en otra situación similar.

Con el ingreso de Bustos por Fossi, Yrigoyen intentó sumar más ataque, pero le costó organizar esa línea, algo que mejoró con el ingreso de Tobías Tomatis (por Lamberti).

La sangre caliente terminó jugándole una mala pasada a Esteban Oliva, que se prendió en un intercambio de empujones y terminó viendo la segunda amarilla. Colón se quedó con uno menos y volvieron a estar la misma cantidad de jugadores (por bando) en cancha.

El anuncio del desnivel definitivo llegó primero con un centro de Esquivel que sobró a Berterame y a Bustos.

En 27, con un buen tiro libre al área de Galleguillo, Berterame ensayó una chilena que terminó moviendo los piolines para el 3 a 2 definitivo. Locura en el banco de Yrigoyen y alegría en la Ruta Nacional 9.

Si bien Colón intentó con el ingreso de Jofré y mandando al ataque a Ártico y al ingresado Domínguez, no le alcanzó para torcer una historia que fue emocionante.

Yrigoyen es finalista, corona un gran año y dejó en el camino a Colón, de los mejores equipos que ha tenido este año. Orden, jerarquía y solidaridad marcó el camino de Colón, que tuvo un 2025 para sacarse el sombrero. El fútbol, de igual modo, tiene estas cosas. Yrigoyen, apoyado en sus baluartes, en la experiencia de su DT y en el hambre, se terminó quedando con el ticket para jugar el partido más importante… el que todos quieren jugar. Será el próximo domingo.

 

La figura - Maxi Esquivel

El “9” hizo lo que tenía que hacer: mandarla a guardar. Fue efectivo y aportó sacrificio. También se destacó la experiencia de Martínez y Berterame, que fueron al frente. Tomatis, con su ingreso, también hizo crecer al elenco de Tío Pujio.

 

El árbitro - Gonzalo Ludueña

Correcta labor. Supo interpretar el juego, aplicó correctamente la ley de la ventaja y no compró simulaciones. Compensó el tiempo que se perdió durante las acciones.