LVF / ZONA NORTE / 7ª FECHA [GALERÍA]
El partido más largo del mundo
Con un gol de Maxi Bustos luego de un error del campeón, Unión Central derrotó 1 a 0 a Alem en la LeoneraUnión Central derrotó al último campeón de nuestra Liga, Alem, en su propia casa, por 1 a 0, con gol de Maximiliano Bustos.
El Aurinegro alcanzó esta importante victoria jugando con un hombre menos, tras sufrir la expulsión de Héctor Aubert en el complemento.
Un Alem con caras nuevas (Gavagnin, Cavagnero, Cepeda, Espíndola, Moyano) y con la cabeza puesta en su preparación de cara al próximo Torneo Regional Federal Amateur de AFA dejó una pálida imagen y terminó cayendo en la Leonera ante un voluntarioso Unión Central.
El Tricolor, en el comienzo, intentó ser protagonista plantándose con autoridad, pero sin evidenciar una supremacía en el desarrollo.
Unión, con la premisa de mantener el orden y tomando recaudos defensivos, no pasó demasiados sobresaltos. Pero las buenas intenciones del local pronto se diluyeron porque no fueron sostenidas con argumentos futbolísticos.
Pronto, Alem comenzó a evidenciar notorias dificultades a la hora de hacer circular la pelota con sentido. A sus hombres, demasiado extendidos a lo largo del campo, les costó dialogar entre sí, asociarse y superar la resistencia de su rival. Estos, con un buen despliegue en la zona de volantes, pronto neutralizaron a los hombres del Tricolor que insinuaban convertirse en una amenaza, como el caso de Lautaro Espíndola (un zurdo interesante, gambetador y que llega de Aldosivi).
Obligado a saltar líneas para forzar situaciones de peligro, el pelotazo resultó el remedio elegido por los dirigidos por Cristian Agosto. Braian Moyano, juvenil que ya debutó, otra de las caras nuevas del último campeón, se mostró inquieto y resolutivo a la hora de pisar el área.
No siendo abastecido como corresponde, se las ingenió para generar dudas en la defensa aurinegra. Promediando la etapa inicial, la visita mostró sus cartas en ataque. Primero, con algunas apariciones del ex-Alumni, Iván Pesutto (tuvo una a los 19 minutos que definió apurado, enviando el balón por encima del travesaño). Después, con la presencia siempre inquietante de Maxi Bustos por su velocidad y habilidad.
El partido era parejo, sin un dominador claro, hasta que una gruesa falla defensiva rompió el cero. Iban 21 minutos cuando un largo pelotazo buscando el pique de Iván Pesutto encontró a los defensores tricolores parados en línea. El arquero local, Alexis Gavagnin, salió lejos de su arco, casi hasta la puerta del área grande, y terminó pagando. Las dudas de los centrales locales (Martínez y Pedernera) hicieron el resto. La pelota, como un regalo del cielo, le quedó servida a Maxi Bustos, que acompañaba la jugada. Con el arco entero a su disposición y sin obstáculos, el ex-Rivadavia solo tuvo que hacer un pase a la red para festejar uno de los goles más fáciles de su carrera. Al encontrarse en desventaja, Alem se puso nervioso.
Las cosas no le salían y su ansiedad crecía en la medida que sus imprecisiones lo convertían en un equipo previsible y sin ideas.
Comenzó a poner la mira en la actuación del árbitro (que, es justo decir, se equivocaba seguido, pero sin distinguir color de camiseta). Cualquier jugada en el área rival se transformaba en un largo rosario de quejas (entre tantas simulaciones y jugadas polémicas quedaron algunas dudas).
La historia del complemento no mostró variantes. Alem, con sus carencias a cuestas, buscando llegar al empate de cualquier manera, y Unión, parado de contra para tratar de estirar la ventaja. Sobre el cuarto de hora, otra vez Maxi Bustos tuvo el gol en sus pies (asistencia de Iván Pesutto), pero el arquero Gavagni respondió con acierto esta vez.
El juego, con el correr, creció en intensidad y Héctor Aubert pagó las consecuencias. Se fue expulsado por doble amonestación, pero la novedad no cambió demasiado el desarrollo. Alem empujaba, apurado por empatar un partido que le era esquivo en todo sentido. Ni los centros eran atinados en su búsqueda frenética. Sin delanteros de una talla respetable se empecinaba en buscar por arriba lo que no podía generar por abajo. Los centrales visitantes Lutterini y Depetris se cansaban de despejar.
Y en el epílogo del juego llegó la parte más polémica de esta historia.
En tiempo adicional, y con un Alem que se empecinaba en buscar el empate, se produjo una jugada en el área visitante donde se reclamó penal en perjuicio de Alexis Agosto. Todo Alem reclamó la supuesta falta y terminaron rodeando al juez y a su primer asistente. Y después, lo que resulta inadmisible. La terna arbitral (con la responsabilidad indiscutida del juez Franco Amaya) se tomó casi veinte minutos para resolver la jugada. Si bien resulta entendible que el estado de agitación provocara inquietud, no pareció razonable semejante tardanza para resolver. A punto estuvo de provocar el efecto contrario al buscado. En forma increíble, en la continuidad del partido, otra jugada polémica (gol anulado a Alem por falta en ataque) terminó estirando el final varios minutos más.
Con las primeras sombras de la noche, los muchachos de Unión Central pudieron festejar en un partido que parecía no tener fin.
El árbitro - Franco Amaya
Mal. Carente de personalidad para resolver situaciones. Obvió faltas de distinto calibre, perjudicando a ambos equipos. Su falta de autoridad puso en jaque la continuidad del partido cerca del final. Recibió escasa colaboración de sus asistentes.
La figura - Maxi Bustos
Participó de las escasas jugadas de peligro que tuvo el juego. Aprovechó un grosero error defensivo de los locales para marcar el único tanto del partido.
IMÁGENES








