Apertura 2024 / 3ra. final / La más popular
El día que la Placita quedó chica
Más de 5 mil personas le dieron el valor a nuestro fútbol en la final histórica. Una jornada especial que debe servir como catapultar a los representantes locales hacia otros nivelesDesde ayer y para siempre, cuando el calendario marque el 4 de agosto y los de Alem sostengan el recuerdo imborrable del título ante Alumni, se dirá también que fue el día que la Placita quedó chica.
“Esto no lo vi nunca, es único”, contó un exdirigente fortinero, antes de pisar el estadio.
A su lado, una fila de gente bien separada por la Policía se extendía por varios metros, con el entusiasmo que generan los posibles momentos inolvidables.
Pasando la calle San Juan, también por avenida Sabattini, los tricolores hacían cola desde la puerta de la tribuna de cemento hasta la escuela Dante Alighieri. Sí, más de 200 metros de hinchas, que compartían con los del frente las mismas ganas de ser felices hasta el final de la hermosa tarde.
Esto sucedía una hora antes del partido, cuando el estadio ya lucía los colores típicos del clásico local y los trapos se colgaban de los alambrados como se cuelgan los globos para los cumpleaños de 15.
Fueron pasando los minutos y en la cancha aparecían el Lungo Abatedaga y Henry Rapetti, leyendas de ambos clubes, llevando la Copa en disputa como se estila en los mundiales, para demostrar que “si hay que hacerla, hay que hacerla bien”. Al mismo tiempo, una familia completa trataba de apurar el paso para encontrar un espacio en las gradas.
“Sí, somos todos de Alem”, respondía la mujer, llevando a un bebé en brazo, mientras un pequeño le sostenía el pantalón para no perderse entre la multitud y otro hijo iba “a cocochito”?del padre. Todos vestidos de blanco, rojo y negro.
Cuando la familia llegó y se abrió paso, uno de los pibes no tuvo más comentario que el “guuaaauuu”, al momento que observaba la gente aquí y allá, hasta en la terraza del edificio detrás de un arco.
Concretamente, más de 5 mil personas colmaron las tribunas, incluidas las tubulares que debieron poner para que muchos no se quedaran afuera.
Más que emoción
Aunque los desafiantes que se subían al alambrado jugaban al límite con la suspensión y el partido amagó con ser un fiasco, la fiesta fue tomando un calor y un color que revalorizó el marco.
Hubo una explosión de júbilo en la techada (donde casi no había espacio para bajar las escaleras)?cuando el primer gol llegó con la zurda de Monetto. Pero después se debió esperar hasta el segundo tiempo para que, en tan solo 6 minutos, el clásico pasara de manos como el juego de cartas, con el corazón exigido a más no poder.
Hasta James Cameron o Steven Spielberg se hubiesen peleado por semejante guión para una película, leyendo el gran inicio de la trama que se torna atrapante (cuyo nudo está plagado de emociones) y un final legendario, lleno de leones abrazados en la selva del fútbol, después de la magia diferente que ofrecen los penales.
Incluso, se le podría dar otro desenlace también a la historia, más ligado a la fiesta que Villa Nueva tuvo por sus calles, donde la caravana del campeón se hizo enorme y el cierre con los discursos en la sede y en la plaza Capitán de los Andes emocionó la noche.
De todas maneras, hay épicas que son exclusivas. Y?la de ayer fue una de ellas.
De otro modo no se explica que la falta de lucidez en la cancha (quizás sin futbolistas de la jerarquía de otros que han vestido esos colores) haya redondeado un encuentro tan especial, tan único.
Esto pasa solo con el fútbol, lo perfecto de lo imperfecto.
A tomar nota
Más allá del resultado deportivo, lo sucedido ayer no hace más que abrirle una puerta de esperanza a la liga y a los clubes finalistas, siempre y cuando se piense en grande.
Tan bastardeado nuestro fútbol (en algunas oportunidades, con total razón), esta vez tuvo un reconocimiento público en el escenario más importante, con miles de personas pagando anticipadamente su entrada para ser parte de la fiesta y gestar uno de los mayores eventos deportivos en la ciudad de los últimos años.
No obstante, de nada sirve lo de ayer si asoma como el Cometa Halley, que pasa una vez cada 76 años.
La cantidad de niños que dejaron de ponerse la camiseta rosa de Messi para entrar a la cancha con la de Alumni y Alem, necesitan que sigan defendiendo ese sentido de pertenencia, que es la patria futbolera más digna.
EL MÁS MEDIÁTICO 64
Los periodistas acreditados.
Fue el partido de la Liga con más prensa de la historia, lo que reflejó la importancia del evento.
La transmisión del encuentro por streaming, fue nuevamente de la productora Barbarie, que confirmó nada menos que 31.706 vistas, luego de replicarse por distintas plataformas, entre ellas la web de elDiario.
