Los 11 del Fortín
Uno x uno
Jonathan Scalzo: si bien tuvo poca participación en el partido, brindó seguridad en el arco, y aportó su experiencia.
Patricio Rey: de lo más flojo en Alumni. En el primer tiempo, Alem atacó casi siempre por su lado, aunque con el correr de los minutos mejoró.
Patricio Peñaloza: de menor a mayor. En el primer tercio del partido, se notó que estaba falto de fútbol. Pero su habitual garra y la experiencia necesaria para afrontar estos partidos, hizo que se acoplara muy bien a lo que le pedía el encuentro.
Fernando Maldonado: a pesar de las dudas que generó su titularidad, porque hasta último momento iba a ser suplente, tuvo un buen partido.
Martín Salort: no tuvo el mismo nivel de otros partidos, pero tampoco desentonó. Alem casi ni atacó por su sector, salvo cuando llegó hasta el fondo y quedó descubierto algún espacio en el retroceso.
Lucas Medina: correcto. Como el volante más defensivo, se complementó bien con Kranevitter y entre los dos, liberaron más a Monetto y Hauer.
Gastón Kranevitter: uno de los mejores en Alumni. Dio pases precisos, tanto al pie como algunas habilitaciones largas, y colaboró en defensa, bajando unos metros, sobre todo después del 1 a 0.
Francisco Monetto: regular. Intentó jugar como un “enganche”, pero la tocó poco y le costó desplegarse de la derecha al centro, como es habitual en él.
Gaspar Hauer: de mayor a menor. Empezó siendo una pesadilla por la izquierda, con su habilidad y, sobre todo, velocidad. En el complemento bajó su rendimiento, aunque intentó colaborar en defensa.
Martín Trepat: de destacada participación, estuvo casi siempre activo. Le faltó algo de precisión en la definición, pero lo suplió con esa gran peinada para el gol del triunfo.
Máximo Stablum: hizo la típica de los goleadores. La tocó poco, pero marcó la diferencia cuando tuvo una clara. Además, se acopló bien al equipo, como ya es una marca registrada en él.
Braian Cufré: se limitó a hacer lo que tenía que hacer para mantener el 1 a 0. No desentonó, más allá del sufrimiento del final.
Iván Pessutto: no pesó en ataque, salvo una vez que pudo filtrarse de la izquierda hacia el medio. Pero por su velocidad para la contra, fue una amenaza inconsciente para la defensa de Alem.
