LVF / Apertura 2024 / 2da. final

Alumni dice que no está todo dicho

El Fortinero, superior en el juego, derrotó 1 a 0 a Alem y forzó una tercera final. Alem, que casi se llevó la gloria en el final, terminó con uno menos
lunes, 29 de julio de 2024 · 07:00

Alumni derrotó 1 a 0 a Alem en Plaza Ocampo y forzó una tercera final por el Clausura 2024 de la Liga Villamariense de Fútbol. El único tanto del Fortinero, el que le valió la ilusión, fue obra de Máximo Stablum.

Desde los papeles, y en las tribunas, la expectativa estaba generada. Lejos de un mero partido de fútbol, era una final de eternos rivales que convocó a poco más de 4 mil personas.

Los de Villa Nueva llegaban con la ventaja debido a que en el cotejo de ida, habían ganado 1 a 0 con un tanto de Tiago Androvetto. Con un empate, los dirigidos por Cristian Agosto podrían estar por estas horas levantando el trofeo, pero los planes del albirrojo villamariense eran otros y los pudo plasmar siendo superior en el campo de juego ante un Tricolor desordenado que -hasta los últimos minutos- nunca gravitó en ataque.

El partido fue más, fue un espectáculo deportivo donde hubo dispuestos foodtrucks, un show musical en el entretiempo a cargo de Palito Sánchez y cartel de “agotado” en boletería.

Obligado, porque se encontraba contra las cuerdas, Alumni se hizo con el cuero y empezó a liderar las alternativas. Primero lo hizo a través de un cabezazo de Martín Trepat, pero Montiel la detuvo en dos tiempos.

Más tarde, Francisco Monetto también hizo su apuesta, pero el balón -previo desvío- murió en el tiro de esquina.

La respuesta llegó 10 minutos más tarde por medio de la estrella de la ida: Androvetto. El juvenil probó un tímido remate desde lejos que se fue bastante alejado.

Mientras todo esto sucedía, las tribunas eran un hervidero desde donde llovía de todo: hielos, bombas de estruendo y artefactos pirotécnicos. Es más, una bengala golpeó en la espalda al asistente número uno, Yoel Yudica. “Una más y suspendemos”, dijo una voz. Si hasta colaboradores de Alem tuvieron que solicitarle a sus simpatizantes que se bajaran del paraavalancha para que el cotejo pueda seguir su curso.

Sobre 15 minutos, Germán Bertoldo picó hasta el fondo -en las pocas que tuvo- y (por milímetros) Androvetto no llegó a empalmarla.

Apostando al ataque por las bandas, conociendo la ausencia de Agustín Candellero y aprovechando que a Martín Fava le costaba, Fabián Suescun aprovechó para hacer correr a sus delanteros y marcadores de punta. Así, Gaspar Hauer estuvo cerca luego de una “guapeada” por el sector izquierdo que se fue rozando la línea de gol.

Sobre el final, Jenaro Heredia -también un punto bajo- cabeceó muy abajo un cuero en el área chica y el balón se fue bastante arriba.

Solo quedó tiempo para un magistral recorte de Jonathan Rodríguez ante un disparo de Stablum.

Ya para el complemento, las alternativas fueron similares: Alumni yendo y Alem intentando capitalizar el contragolpe a como de lugar. Pero la ausencia de un delantero incisivo y referencial se notó.

Sobre 9 minutos, Gastón Kranevitter buscó asistir a Fernando Maldonado, pero el balón decantó en Stablum que, con pelota dominada, encaró a Montiel, eligió un palo e hizo mover las redes y el marcador. 1 a 0 y partido abierto (o no tanto).

Agosto intentó oxigenar la mitad de la cancha con Lautaro Pereyra y Maximiliano Le Roux, pero quitó varios referentes del área y todo fue como una sábana corta. 10 minutos más tarde del primer movimiento desde el banco de suplentes llegó otra alternativa forzada: Androvetto, extenuado por el trajín del cotejo, fue remplazado por Montenegro.

Lejos de conformarse con la ventaja, los de Villa Aurora quisieron mayor holgura para no caer en un resultado engañoso. Así, Pessutto (por Stablum) y Cufré (por Trepat) saltaron al terreno de juego.

La meseta en la que cayó el partido se levantó por la gente que empezó a pedir más; había mucha espectacularidad en las tribunas, pero poco brillo en el campo.

Con Alumni en ataque, Rodríguez salvó una situación de ataque que casi convierte en su propia valla.

Recién en el final, el León pareció despertar. Primero con un cabezazo de Daniel Berterame que detuvo con seguridad (y sin rebote) Jonathan Scalzo y más tarde con un testaso de Rodríguez que rozó a Kranevitter y reventó el travesaño.

En el medio, entre reclamos y molestias, Le Roux recibió la cartulina roja por una presunta agresión verbal a Richard Moyano: otra baja para Alem referido a lo que vendrá. La queja fue por una supuesta mano de Salort en el área.

Los sueños de Alem tendrán que esperar, porque Alumni también tiene los propios y está vivo. Y ahora serán tres (finales).

El árbitro - Richard Moyano

Bien. No compró ninguna simulación y siguió las acciones desde cerca. Fue bien asistido por sus líneas.

La figura - Máximo Stablum

Tuvo pocas, pero mandó a guardar la que tuvo. También se destacó Kranevitter. En Alem, Androvetto y Agosto.

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