LA PALABRA DEL HÉROE DE LA TARDE
Tiago Androvetto: “Fue algo inolvidable”
El pibe Tiago Androvetto, que acaba de cumplir 18 años y se convirtió en el héroe de la tarde villanovense, expresó que, si bien veía poco la pelota debido al sol de frente, en la jugada del gol pudo “controlar y anotar”.
En cuanto a lo bien que Alem disimuló el hombre de menos, indicó: “Estamos bastante acostumbrados a eso y no se notó tanto”. Por último, respondió por la sensación personal de haber marcado el gol del triunfo, y el futuro que tiene por delante. “Fue algo inolvidable. Me queda mucho por vivir y ojalá que lo pueda seguir disfrutando”.
UNO X UNO
Fabián Montiel: casi un espectador de lujo. A diferencia de otros partidos, no le patearon al arco y apenas tuvo que intervenir en el final del partido para cortar un centro.
Fabián Martínez: de menor a mayor. En el primer tiempo se cerraba y, como Delsole tampoco lo ayudaba en el retroceso, sufrieron algunos embates de Alumni. Pero una vez que se acomodó, mejoró.
Jonatan Rodríguez: el central tuvo un buen partido. Tiempista en la marca, casi no tuvo errores, aunque nunca salió “de la cueva”.
Agustín Candellero: parecido a Rodríguez, se limitó a no dejar girar a Stablum y despejó cuando la jugada lo pedía.
Ramiro Llampayas: correcto. No lo desbordaron por su sector y cumplió, aunque tampoco pasó al ataque.
Elías Delsole: no pesó en ataque y tardó en ayudar a sus compañeros en defensa. Sin embargo, se sacrificó por el equipo.
José Daniel Berterame: si bien no brilló, fue el más destacado, marcando los tiempos en la mitad de la cancha, y dio el pase gol en el momento justo para la victoria de su equipo.
Alexis Agosto: de lo más flojo en Alem. Por momentos, estático, estuvo impreciso. Sin embargo, hizo el esfuerzo defensivo necesario para ayudar a defender el 1-0.
Germán Bertoldo: de mayor a menor. Sus embates por la izquierda molestaron a Alumni en el primer tiempo, pero se fue desdibujando.
Jorge Molinari: venía teniendo un partido aceptable junto con Heredia, pero la expulsión en una jugada en la que no midió fuerzas opacó su tarea.
Jenaro Heredia: no mostró el peligro que se esperaba de él, aunque tampoco desentonó. La pelota le llegó poco.
Maximiliano Leroux: se lo notó falto de ritmo, aunque le tocó reemplazar a Heredia, tarea nada fácil, siendo que él no es un típico 9 y que, desde el 1-0, Alem se dedicó a sostener la ventaja más que a atacar.
Tiago Androvetto: lo justo y necesario. No la tocó demasiado, pero cuando lo hizo, anotó el gol del triunfo e intervino positivamente desde la actitud mostrada a partir de su ingreso.
Lautaro Pereyra: a tono con el partido, entró fresco para hacer el “trabajo sucio” en la mitad de la cancha.
